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jueves, 7 de octubre de 2010

Tensión en las aulas

Tengo a una joven paciente amiga mía, salerosa como ella sola y con un gran don de gentes, estudiando en un internado de Nueva York para dominar el inglés ya que tiene una facilidad increíble para las relaciones públicas.

Me imagino por lo que he leído en la web de esa institución - el nombrecito se las trae- que es un sitio serio y bien preparado. Sin embargo, al llegar allí la joven C.C (no Claudia Cardinale que ya no está para trotes) chocó con otro tipo de "civilización"; hecho lógico, porque siempre que vas a un lugar de ese estilo estás rodeado de chinos y japoneses por todas partes menos por una. A principio estaba "rebotada" pero parece que la cosa se va calmando. Como con la mayoría de jóvenes que vienen a mi consulta, puede conectarse y me cuenta sus aventuras y desventuras por Facebook. Yo la animo, pero hoy me ha contado una situación muy tensa, la chica de la habitación contigua ha amenazado a otra con un rifle. En estos centros no permiten armas, por supuesto, pero el asunto está por aclarar y ella, como es de esperar, se ha llevado un susto del copón. La he animado, con lo divertida que es, a que escriba un blog titulado "Intrigas en un internado de NY";  nunca se sabe, igual es un best-seller y, aunque no lo sea, le servirá para desahogarse y reflexionar.

Hablando de armas, en mi baúl de las fotografías de papel, en una de ellas estoy fotografiado al lado de una entrada de la Clínica Mayo de Scottdsdale (Arizona) en el que rezaba. "Prohibido entrar con armas". ¡Olé!, para tranquilizar al visitante.

viernes, 16 de octubre de 2009

En que me parezco a los tres últimos presidentes de España

En que NO SÉ HABLAR INGLÉS. ¡Qué dice, doctor, con lo sabio que es usted! Pues sí, sí un poco limitado de mente soy porque me obligaron a estudiar francés y el inglés lo leo bien, lo escribo bastante mal y hablar lo que se dice hablar, farfullo cuatro palabras. Suerte que soy listo y sé torear ante las dificultades.

En un informe aparecido el día 8 de octubre en La Vanguardia se afirma que "la universidad ya empieza a hablar inglés". ¡Loado sea el Señor!. En el siglo XXI los avispados catalanes hemos descubierto que el inglés es tanto o más importante que el catalán para atraer talentos y que las universidades sean más competitivas. En toda Europa se promueve como lengua franca el inglés con el fin de mejorar la comunicación y el progreso. Fracasado el esperanto nos hemos de rendir a la evidencia; el inglés será el idioma científico en todo el mundo. Ni el chino lo logrará desbancar y el español pasará a un tercer o cuarto nivel.

Uno de los graves problemas con el que nos enfrentamos es que el nivel de inglés de los profesores, entre los que me incluyo -soy profesor asociado de la UB, es insuficiente y se tardarán años en convertir la universidad catalana en una institución internacional. Sin embargo, alguien quiere dar el coñazo con lo de las lenguas; la Associació Catalana d´Universitats Públiques quieren hacer un documento para potenciar la universidad ¡trilingüe!. Soberbio, el más difícil todavía.

Yo no lo veré porque habré desaparecido de la faz de la tierra pero mi consejo es que sus hijos dominen el español y el inglés. El catalán como lengua relacional entre los que viven en Catalunya será suficiente y no han de preocuparse por su desaparición. El único país del mundo cuyo idioma oficial es el catalán es Andorra y está al lado.

martes, 2 de septiembre de 2008

Enseñe a su hij@ a aprender bien inglés

Una de las limitaciones más importantes en mi condición de pediatra ha sido mi renqueante inglés. Cunado yo hacía el bachillerato el idioma más importante era el de nuestra vecina Francia. Así que aprendí un francés macarrónico, todo sea dicho, además de unas pinceladas de latín e inglés. He empezado numerosos cursos de inglés, que no he acabado, y ya casado me fuí un verano a Inglaterra con mi amada esposa Lady Carmen. Todo inútil; mis neuronas deben ser anglófobas.

Cuando veo, tristemente, el despilfarro para imponer el catalán como sea en mi comunidad autónoma me pongo de los nervios. Hace muy poco el vicepresidente del gobierno catalán, Josep Lluís Carod-Rovira (nombre auténtico José Luis Pérez Díez; el mismo que ha enviado a su hermano Apel.les, nombre auténtico Juan de Dios, como embajador de Catalunya a París), inauguró en La Soler, localidad próxima a Perpiñán, el primer instituto financiado por la Generalitat en el extranjero, que ha costado 2,9 millones de euros y cuyos alumnos serán escolarizados en catalán. En el acto de inauguración del centro, Carod explicó que la Generalitat ha subvencionado la construcción del instituto porque «que el avance la lengua catalana en la Cataluña norte beneficia a todos los catalanes». Dios mío ¿no hay quién pueda parar ese derroche?

El inglés es la segunda lengua más utilizada en Europa y en Asia y la primera en el área de los negocios en el mundo y, según las expectativas para los próximos veinte años, seguirá siendo el idioma de negocios más utilizado a nivel mundial.

Las multinacionales europeas consideran el inglés una necesidad para abrir nuevos mercados.El 75% de las empresas españolas prevé establecer negocios en el extranjero, pero sólo el 44% ofrece cursos a sus empleados para comunicarse en inglés (Fuente: Estudio del Centro de Idiomas de Reino Unido para la Comisión Española). Además, más del 19% de las empresas españolas reconocen en este estudio que perdieron oportunidades de negocio por no saber idiomas mientras que Francia conocía un 13%, Alemania un 10% y Portugal un 8%. El bajo nivel de inglés de los trabajadores españoles; sólo el 28% es capaz de hablar inglés (según datos del Eurobarómetro) hace reflexionar a pequeñas, medianas y grandes empresas españolas.

Aunque costara un ojo de la cara, si existiera una pastilla para aprender perfectamente cualquier idioma y sólo se pudiera escoger uno, no lo dudaría: la pastilla del inglés.