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sábado, 28 de noviembre de 2009

Aprender a beber

Soy gran admirador de la obra de José Antonio Marina. En el próximo Congreso de Medicina del Adolescente de 2010 quise introducir un debate sobre el vino y el alcohol en los jóvenes porque estoy convencido de un lema que redacté: "Saborea el vino, no bebas alcohol" ello generó un debate interno en el comité organizador y mi idea fue rechazada. Creo que es más importante la educación que la prohibición en según que aspectos del comportamiento humano. La verdad es que, perdonen mi expresión, cogí un cabreo de órdago a la grande. Los que "teóricamente" somos expertos en adolescentes no podemos habar de este tema por ser "políticamente incorrecto".

Hace poco un escrito de este filósofo estaba en la misma línea de pensamiento que en la mía. Extraigo algunas frases de su escrito: "Todo el mundo está de acuerdo en que el abuso de alcohol es peligroso. No sólo por problemas de salud, sino, sobre todo, porque causa más del 30% de los accidentes de tráfico, y un porcentaje aún superior de casos de violencia doméstica. Cuantitativamente es la droga que produce más daños en nuestro país. ¿Cuál puede ser la solución? No es tanto dejar beber como aprender a hacerlo. Es algo parecido a lo que sucede con los automóviles. La carretera es un peligro, pero no se trata de no ir en coche, sino de conducir bien. Por eso me parece importante reivindicar una cierta pedagogía de la bebida, que debería enseñarse en las familias, de la misma manera que los buenos modales en la mesa o las normas elementales de higiene. Hay que aprender a disfrutar de la bebida, porque es agradable, pero también a fijar con claridad los límites de lo socialmente aceptable. Cuando una persona pierde el control de sus actos se convierte en un irresponsable, y eso es un peligro que la sociedad no puede permitir. Toda nuestra convivencia, todo nuestro sistema ético y legal se funda en la responsabilidad personal. Si esta desaparece, la convivencia no funciona. Sería una demostración de esa inteligencia social, a la que tanto apelo, que fuéramos intolerantes con estos casos. Los límites inteligentes son imprescindibles para la convivencia."

Foto Manuel Arribas.
Versión en catalán: www.criatures.cat

domingo, 6 de septiembre de 2009

El desengaño camina sonriendo detrás del entusiasmo (Madame de Stäel)

Saben que ando detrás de un simposio cuyo objetivo era diferenciar el vino del alcohol y saber sus repercusiones en los adultos y adolescentes debería celebrarse el año que viene en el Congreso de Medicina del Adolescente. Yo fui el promotor de la idea y he realizado cantidad de gestiones, reuniones, llamadas telefónicas y correos electrónicos. A medida que ha ido pasando el tiempo el comité organizador se ha ido echando atrás y, muy probablemente, no se celebrará. Yo tengo que acatar esa decisión.

Curiosamente, hace muy poco apareció un artículo de opinión del Dr. Gual del Hospital Clínico, Experto en Alcohología (adictos al alcohol) en el que abogaba por "tolerancia cero" a la propaganda con bebidas alcohólicas y que remití a los componentes del comité organizador. Yo estaba completamente de acuerdo pero escribí a la sección carta de los lectores de dicho diario que me la publicaron como la más destacada matizando algunos aspectos y proponiendo mi lema "saborea el vino, no bebas alcohol". A partir de ahí pareció levantarse un huracán en alguno de los componentes de la organización y me llovieron cartas críticas muy duras a mi actuación. Por suerte he llegado a una edad en que la ira y el rencor no me afectan pero sí me toca lo que no suena si creo que tengo razón. Así que amablemente he presentado mi dimisión de la organización de ese congreso aunque participaré en él como moderador de una mesa redonda de muerte súbita en el adolescente. Inmediatamente me volvieron a llegar cartas para que reconsiderara mi decisión pero mi respuesta fue clara y escueta: "Alea jacta est"

Me he quedado estupefacto ante la reacción de la gente sobre el vino y el alcohol: se puede hablar de aborto, anticoncepción, píldora del día después, matrimonios homosexuales, adopciones con madre alquilada, etc. y en una actividad médica sobre un producto de consumo habitual se veda a pesar de formar parte de nuestra cultura culinaria y con efectos saludables si se consume con moderación.

Para ser más suave propondré para el siguiente un debate sobre el café: ¿es inocuo? ¿causa adicción? ¿también es tema tabú? Ya les adelanto que sí puede ser adictivo.

domingo, 26 de abril de 2009

Saborea el vino, no bebas alcohol

Como formo parte del comité organizador del XX Congreso de Medicina del Adolescente que se celebrará en Salou los días 23-24 de Abril de 2010 sigo trabajando en mi idea de enseñar a los jóvenes a distinguir entre alcohol y vino. Y aprendan a beber vino. Señores, el vino es un alimento; y, no lo digo yo, lo dice la ley. Ésta también dice que hemos de promocionarlo al formar parte de la dieta mediterránea.

Sé que algunos se rasgarán las vestiduras por creer que fomentar en uso razonable del vino es abocar a los jóvenes a las drogas. No, no y mil veces no. De la misma forma que en la sexualidad, parte importante de nuestra persona, la obligación de los padres, escuelas, médicos e instituciones es proporcionar una buena educación sexual, también debemos hacerlo con el vino.

Un inciso, hablando de sexualidad me sorprendo como la revista Vanity Fair hace publicidad de la portada de su último número en vallas, carteles y paradas de autobuses. Por lo visto a las mujeres no les importa seguir siendo "objetos del deseo". Cualquier día nos aparecerá fotografiada la ministra de igualdad "en bolas".

Para finalizar les hago un extracto de la ley para que los mojigatos no se lleven las manos a la cabeza.

Ley de Viña y de Vino 2003

Ley 24/2003, de 10 julio

RCL 2003\1765

JEFATURA DEL ESTADO

BOE 11 julio 2003, núm. 165, [pág. 27165]

Artículo 2. Definiciones

e) «Vino»: es el alimento natural obtenido exclusivamente por fermentación alcohólica, total o parcial, de uva fresca, estrujada o no, o de mosto de uva.

Artículo 4. Promoción

1. La Administración General del Estado podrá financiar campañas de información, difusión y promoción del viñedo, del vino y de los mostos de uva, en el marco de la normativa de la Unión Europea y de acuerdo con el ordenamiento jurídico nacional vigente y en particular con la normativa que prohíbe a los menores de edad el consumo de bebidas alcohólicas.

2. Los criterios orientativos, que deberán seguirse en las campañas financiadas con fondos públicos estatales, serán los siguientes:

a) Recomendar el consumo moderado y responsable del vino.

b) Informar y difundir los beneficios del vino como alimento dentro de la dieta mediterránea.




martes, 24 de marzo de 2009

Qué lema le parece más adecuado

En abril del 2010 celebraremos en Salou el XX Congreso de la Sociedad Española de Medicina del Adolescente y yo formo parte del comité organizador . He propuesto una mesa redonda sobre el vino y no sobre el alcohol. En cuanto se habla de adolescentes y drogas invariablemente salen a relucir tabaco, alcohol, marihuana, cocaina y drogas de síntesis.

Mi intención es hacer entender a los padres y jóvenes que el alcohol y el vino no son lo mismo aunque el segundo lleva lleva un porcentaje máximo del 14% del primero. El vino, consumido con moderación, es saludable y es un integrante de la conocida dieta mediterránea. Ahora estoy intentando que los productores vinícolas se apunten a la iniciativa y nos ofrezcan, además de conocimientos científicos, la posibilidad de hacer un taller degustación con padres e hijo para promover una cultura de consumo de vino adecuada. Para lograr eso estoy pensando en algún lema que ayude a diferenciar el consumo de vino del alcohol. Les pongo algunas sugerencias y les ruego que me digan la que les gusta más o me sugieren alguna nueva.

  1. Si bebes vino, saboréalo
  2. Si bebes, hazlo bien
  3. Disfruta con el vino, no con el alcohol
  4. No al alcohol, sí al vino
  5. No al alcohol, disfruta con el vino

En la juventud de algunos de mis lectores, entre los cuales me encuentro, nos ponían un vasito de vino con gaseosa para comer y para merendar pan empapado con vino y azúcar. No recuerdo a nadie que se volviera alcohólico con ese consumo. A algunos, con padres más pudientes, les daban Quina San Clemente o Santa Catalina para reforzar y abrir el apetito de sus vástagos. El éxito de otros brebajes era enorme como el Agua del Carmen o la Melisana, bebidas espirituosas para levantar el ánimo, de las que malas lenguas aseguraban que las monjas se pegaban unos "lingotazos" de aúpa.

Estoy intentando localizar bodegas catalanas a través de INCAVI (Instituto Catalán del Vino) pero, de momento, me dan largas. S ustedes conocen otra organización que me eche una mano...

lunes, 9 de junio de 2008

Ojo con los vasitos de vino

“Fumar puede matar”, “Fumar provoca cáncer”, “Fumar perjudica la salud de los que te rodean”, "Fumar produce impotencia sexual" Ustedes creen que alguien hace caso de los eslogans de las cajetillas. Yo no.

Se acercan las vacaciones, descanso, comida, bebida, aumento de relaciones sexuales, fiestas populares y verbenas. Normal, es la vida veraniega. Diversión y solaz. Se me ocurre, sin embargo, aguarles un poco las fiestas a raíz de un regalo de unas botellas Vilnius Priorato y he leído la etiqueta; ni una mención sobre el riesgo de tomar alcohol durante el embarazo.

Aunque la gente sabe que ingerir alcohol durante el embarazo puede afectar al feto la mayoría de futuros padres no tienen ni idea de la magnitud del problema y las consecuencias futuras para su bebé. El alcohol (vino, cerveza o licor) es la principal causa evitable de anomalías congénitas físicas y mentales. Cuando una mujer bebe alcohol durante el embarazo, se arriesga a que su bebé nazca con el síndrome de alcohólico fetal (SAF) nada menos que a 1-3 de cada 1000 recién nacidos.

Otros, 9 cada 1000 recién nacidos, tienen síntomas menos acusados y se denomina trastorno del desarrollo neurológico relacionado con el alcohol (TDNA) y no se diagnostican. Las características de los niños con SAF son: bajo peso al nacer, retraso del crecimiento y del desarrollo, rasgos faciales peculiares, problemas de coordinación y de motricidad fina, escasas habilidades sociales como relacionarse con los demás, retraimiento social, dificultades de aprendizaje, deficiente comprensión lingüística, problemas de comportamiento, como hiperactividad, falta de concentración, testarudez, impulsividad y ansiedad. Los niños con TDNA presentan los mismos síntomas, pero en menor grado y tienen menos probabilidades de presentar deficiencia mental. A medida que el niño con SAF crece los problemas se hacen mayores llegando a afectar la salud mental, comportamiento antisocial e incapacidad para vivir de forma independiente. Su comportamiento recuerda mucho al del TDAH (el 41%) y, a menudo, no se les diagnóstica adecuadamente.

Está claro que abusar del alcohol durante el embarazo es peligroso, pero ¿y tomarse sólo una copa de vez en cuando? ¿Qué cantidad de alcohol se considera excesiva? No se sabe la cantidad de alcohol que puede provocar este síndrome pero puede variar desde una bebida moderada, antes de saber que está embarazada, hasta una copa ocasional o una borrachera tanto en el primer trimestre del embarazo como al final ya que el alcohol es un neurotóxico potente.

En otros países es obligado el etiquetado de las botellas advirtiendo de este riesgo. No me consta que en España, gran productora y consumidora de vino, sea así.

¿Cuántos niños con problemas mentales podríamos evitar?

viernes, 25 de abril de 2008

Huele a Viagra

En Catalunya es frecuente que un padre hable español y otro catalán; entre ellos se hablan en el idioma que se han conocido y a los hijos también pueden hablarles cada uno en su idioma. Al que no está acostumbrado le cuesta creer que en un grupo de amigos alrededor de una mesa unos se hablen a otros en el idioma en que se han conocido. Puede parecer una pequeña "mesa de Babel" pero no lo es.

Ayer a última hora de ayer vino un adolescente muy simpático y divertido acompañado de sus padres. Entre ellos tres habia el batiburrillo idiomático. normal. A mi no me cuesta en absoluto adaptarme. Es más, en la historia clínica anoto en qué idioma me dirijo a los padres y si el trato personal es de tú o de usted.

Al muchacho en cuestíón le pregunté si tomaba la medicación que le había prescrito la vez anterior me dijo: "no, huele a Viagra", ¿Viagra? como sabes tú como huele el Viagra- le espeté. "Lo sé desde hace tiempo", miré a los padres de soslayo y preguntéles. Ellos también se miraron sorprendidos. "Sí, huele a Viagra". La mamá captó rápidamente el acento del niño y su significado. Quedó todo aclarado: olía a "vi agre" (vino agrio). El mozalbete vivía en una zona vinícola muy conocida.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Regalos de Navidad

Quizá lo que les escribo les parezca osado, maleducado o imperdonablemente descarado, pero lo cierto es que prefiero ser sincero. Llegan las fiestas navideñas y todos queremos agradecer a alguien sus atenciones o mostrarle nuestro cariño. Resulta inevitable que el obsequiador se pregunte si el regalo elegido le gustará o no al receptor. Es condición humana. Los novios resolvieron esta situación con la lista de boda. Era elegante, pero el comercio que se encargaba de organizarla se llevaba un pico. Con el loable propósito de abaratar costes y ampliar “beneficios”, los pretendientes perdieron el pudor pedigüeño y de la forma más descarada nos espetan ahora con un “pónmelo en mi cuenta”. La verdad es que para mí ha sido un alivio. No tienes que romperte la sesera pensando en regalar una cosa que luego podría no gustarles.

Tras este preámbulo, vayamos al asunto. Yo hago mi trabajo con mucho gusto y nadie me debe nada, ni material ni afectivo. Sin embargo, muchos de mis queridos pacientes me envían regalos por estas fiestas. Yo soy muy comedido y peculiar en mis aficiones. Y si no se conocen, difícilmente se puede acertar para satisfacerlas o complementarlas. Por este motivo, me parece justo, digno y saludable ofrecer una breve guía que les sirva de orientación a aquellas personas benevolentes que tengan en mente gratificarme con un presente:

  • Me gustan todo tipo de vinos, cavas y champán. (¡toma castaña!, el Dr. Santi es bebedor). o se asusten; soy un modesto catador, y jamás me verán nunca beodo ni entrando en la consulta dando tumbos.
  • Las tarjetas regalo de entidades bancarias o del Corte Inglés me “enloquecen”. Me las reservo para las rebajas de ropa -mi cuerpo serrano necesita tallas especiales- o de electrónica, uno de mis caprichos y necesidades por mi trabajo.
  • Ropa. También se admite, siempre que la pueda cambiar. Recuerden que soy culibajo y paticorto. Por favor, no piensen en otros primates.
  • Si hay alguien que tiene un ataque de locura, puede regalarme un reloj Eberhard de acero Traversetolo Vanderbilt Cup. Se admiten de segunda o tercera mano en buen estado.

Todo lo demás será bienvenido y lo agradeceré por la bondad y el cariño de la persona que me lo envía.