¿Lo han probado? Con toda seguridad se habrán encontrado incómodos. Desde que nace el bebé "va a un pañal pegado"; tanto que forma parte de él. Desprenderse del pañal y aprender a usar el orinal o el váter es un proceso progresivo.De cara al verano y antes de ir a la guardería muchos papás, con toda la buena fe, les retiran el pañal de un día a otro. El niño/a se queda aturdido: "¿dónde haré caca si me han quitado el pañal?", piensa. A partir de ahí en muchos niños se desencadena un fenómeno que yo lo denomino MIEDO A DEFECAR : se esconden, se aguantan apretando las piernas, lloran, se vuelven estreñidos con lo cual se añade dolor al acto de defecar. Hoy he visitado tres niños con este problema. Suelen tener entre tres y cuatro años. Reeducar a un niño que no puede entender bien lo que se le explica, y no puede expresar sus sentimientos, es complejo. Tampoco se trata de que vea cómo es y cómo funciona un sanitario. Pero en algunos niños el entrenamiento para controlar esfínteres es un proceso más prolijo.
Ahora voy a lo del reloj o las pulseras. A que se han sentido incómodos. Pues ahora les sugiero que piensen una cosa: si desde este momento no existieran lugares para defecar (váteres, lavabos) ¿qué haría usted?. Seguramente lo que hace cuando va en coche y tiene una necesidad imperiosa: esconderse tras unos matorrales para que no le vean "sus partes nobles" y ¡buf!, que descanso....
Cuando al niño se le quita el pañal de forma brusca los papás deben saber si está preparado para ello.
Cuando al niño se le quita el pañal de forma brusca los papás deben saber si está preparado para ello.