Ayer todavía me levanté más pronto. Doy clases de pediatría a los que estudian Odontología en la Universidad de Barcelona y ayer tenían el examen. Raudo y veloz y a 4ºC me fui a la Facultad que esta ubicada al lado de Hospital de Bellvitge. Tras colocar a los examinandos en sus asientos les expliqué tres veces, con mi preciosa voz a la vez que potente y viril, cómo quería que pusieran el nombre en la hoja de examen. Las instrucciones eran bien sencillas:- Miren la hoja
- Arriba a la izquierda pongan su nombre
- En letras mayúsculas
- Primero los apellidos y después el nombre
Lo repetí tres veces, pausadamente; seguro que me oían porque pongo cara de malas pulgas cuando alguien rechista. Al recoger los exámenes bastantes alumnos de unos 130 que se examinaba habían logrado la hazaña de:
- No poner el nombre en la parte izquierda de la página
- Varios escribieron con letras minúsculas
- Otros con el nombre primero
¿Los apruebo o no los apruebo? Si ustedes llegan a ir alguna vez a su consulta igual les arrancan una muela sana en vez de una enferma. Y no sólo eso, en la mayoría había unas faltas de ortografía "acojonantes" tanto los que escribían en castellano como en catalán (y eso que yo no tengo el nivel C de catalán ni uso el Pompeu Fabra). Un futuro Licenciado ¿puede ser tan cateto?

Pero doctor, ¿es usted maníaco obsesivo? Pues no, pero si ponen su identificación les he indicado es muy fácil poner los exámenes en orden alfabético, distinguir entre nombre y apellido como Benhakkaser Yusuf Whael (¿cuál es el nombre y cuál el apellido?) y facilitar mucho el trabajo de corregir y hacer las actas de las notas. Y ya no les hablo de la escritura, comprendo que uno está nervioso y hace lo que puede. Hoy por primera vez en la vida he visto la escritura en arco, es decir, iniciaba la línea ascendía hasta la mitad de la página y volvía a bajar a la misma altura en que la inició. Soberbio.
Si no lo remediamos, nuestros jóvenes además de ser de la generación Nacida Digital entrarán de lleno en la generación NI-NI (ni estudio, ni trabajo).
Si no lo remediamos, nuestros jóvenes además de ser de la generación Nacida Digital entrarán de lleno en la generación NI-NI (ni estudio, ni trabajo).