En este país las actividades culturales han mejorado de una forma radical; no hemos llegado al nivel de la media Europa hacia arriba, es decir, Italia, Grecia y España están en el furgón de cola pero vamos mejorando. Creo que el clima debe influir mucho ya que a nosotros nos gusta hacer vida en la calle y de media Europa hacia arriba y, sobre todo los de muy arriba, los niños parecen islámicos porque con el frío que hace los bebés están tapados de tal manera que sólo se les ven los ojos.Ese clima tan duro hace que, aparte de los estudios,s lo niños hagan muchas actividades culturales de forma habitual como tocar un instrumento, canto, patinaje artístico o danza. Cuando una niña hace danza bien hecha se puede observar la elegancia en su forma de moverse y de sentarse en la vida normal. Es una buen aactividad para coordinar movimientos o corregir posturas corporales. De la misma forma cantar en un coro facilita la modulación de la voz y se evitan afonías.
Pero la danza está proscrita para los hombres. Si un niño hace danza y se enteran los compañeros le llamarán "mariquita" porque eso es sólo cosa de mujeres. Ser bailarín, en nuestra machista -cada vez menos- sociedad, está mal visto. Muchos niños - varones- se beneficiarían de la danza tanto por el ejercicio como por la postura correcta del cuerpo pero eso todavía está lejos y más si tiene sobrepeso. Es sabido que "los gordos" niños y adultos no quieren ir al gimnasio por vergüenza de que su orondo cuerpo sea observado por los demás. Después de las Fiestas Navideñas empezarán a salir en las revistas dietas para perder lo ganado y en primavera el famoso "prepare su cuerpo para las vacaciones".
Mi mensaje de hoy es reivindicar la danza para hombres de la misma manera que las mujeres se han incorporado, con éxito, al fútbol.