Me encanta ver las películas de juicios americanos: "¡Protesto, señoría!" dice el abogado o el fiscal, "No ha lugar" contesta el juez. Pues eso es lo que ha ocurrido con La Vanguardia. Para no cansarles y no cansarme yo - que esta noche hay verbena aunque yo me quedaré en mi casita- sólo transcribo el epistolario que he mantenido con un redactor de ese diario del que soy suscriptor desde hace años y me parece que en cualquier momento me daría de baja si no fuera porque conozco muy buenos profesionales.

En temas médicos, sociológicos y muchas otras materias tanto científicas como filosóficas es difícil saber el origen de un tema o una idea. En este caso me parece tan llamativo que por eso pido, humildemente, ser citado en la bibliografía de estos comentarios. No sé si esta carta verá la luz pero estaría muy satisfecho si así ocurriera.
Dr. Santiago Garcia-Tornel Fllorensa
Jefe de Sección de Pediatría
Hospital Sant Joan de Déu
Profesor Asociado de la UB
La respuesta de La Vanguardia:
Ante todo quisiera agradecerle el interés mostrado al contactar con nosotros. Debo indicarle que, tras haberlo consultado con la persona responsable de la sección correspondiente de La Vanguardia, el título al que usted hace referencia en su mensaje sirve únicamente de epígrafe o antetítulo para englobar dos artículos (Análisis y La Clave) sobre un tema planteado desde hace más de tres meses:
PS. Hoy se celebra la verbena. Cada año, pero afortunadamente menos que el anterior, tenemos menos accidentes por quemaduras y explosiones de petardos. Alguna pequeña amputación de la punta de los dedos siempre ocurre, así que repito una vez más la frase del sargento Sterhaus: "Tengan cuidado ahí fuera".
