Mostrando entradas con la etiqueta deshidratación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta deshidratación. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de agosto de 2012

Las dos caras de la noticia: Call of Duty: Modern Warfare 3 (Xbox)

Vuelvo después de unos días "de descanso". Es un decir porque he trabajado de lo lindo encerrado en una habitación con un calor sofocante. Casi me ocurre lo mismo que a este joven.

Un chico de 15 años norteamericano fue hospitalizado el 10 de Agosto por presentar graves signos de deshidratación tras jugar durante cuatro días consecutivos al Call of Duty: Modern Warfare 3, un videojuego para Xbox. Este muchacho sería un ejemplo de hikikomori tecnológico "exprés"; encerrado en su habitación, comia poco e iba al baño en un caluroso mes de agosto.

Esta noticia tiene dos caras. Una, que puede ser preventiva y, otra, que es publicitaria. Como lector de la noticia, sin ser nada aficionado a lo videojuegos,  mi primer impulso ha sido entrar en internet y saber su contenido pero no lo he hecho. Me he aprendido el nombre y preguntaré a los jóvenes que vienen a mi consulta si lo conocen,  si juegan a él y qué les parece.
  • Parte positiva: Advertencia a los padres de un juego con un potencial adictivo peligroso
  • Parte negativa: Propaganda fantástica y gratuita para los jóvenes de un videojuego "superatractivo"
Eso es lo que hay. Ahora les toca a ustedes decidir si sus hijos adolescentes pueden estar solos en su cuanto con la "maquinita" durante horas y horas. Los padres que no saben poner límites desde que el niño es pequeño favorecerán la aparición de "lobos solitarios" a domicilio.



Continuación de este vídeo (pulse aquí)

sábado, 2 de junio de 2012

Guías de Práctica Clínica, en busca de la perfección imposible

Las Guías de Práctica Clínica (GPC) son un conjunto de “recomendaciones desarrolladas de forma sistemática para ayudar a profesionales médicos y pacientes a tomar decisiones sobre la atención sanitaria más apropiada, y a seleccionar las opciones diagnósticas o terapéuticas más adecuadas a la hora de abordar un problema de salud o una condición clínica específica”.

Las GPC tienen la potencialidad de reducir la variabilidad y mejorar la práctica clínica pero siempre hay que recibirlas, leerla, y "metabolizarlas" con sosiego. Por ejemplo, en caso de la gastroenteritis aguda infantil (GEA), una enfermedad infantil común que se presenta en todo el mundo, cuya complicación más peligrosa es la deshidratación, hay criterios de actuación muy dispares entre países de alto nivel económico y los que están en vías de desarrollo. Una buena guía sobre la GEA debería intentar reducir los procedimientos invasivos (análisis, sueros), el número de ingresos en el hospital y reducir su estancia en él.

En un estudio reciente, se ha demostrado que en este trastorno intestinal tan frecuente, las múltiples guías internacionales tienen criterios de calidad y evidencia dispares muy  importantes:
  • no se sabe cómo evaluar de una forma fehaciente los signos y síntomas clínicos de la pérdida de líquidos y electrolitos
  • se desconocern las dosis óptimas de las soluciones orales según la gravedad de la deshidratación 
  • si hay que administrar medicamentos, cuáles son los adecuados para de la edad y gravedad del enfermo.
Creo, sinceramente, que a GPC hay que darles el valor que tienen en un momento determinado. Pueden cambiar en poco tiempo y, por desgracia, la mayoría están basadas en publicaciones en inglés. En España,  tres pediatras a los que he citado en numerosas ocasiones (JC Buñuel Álvarez, J González de Dios y P González Rodriguez), están liderando un proyecto que intenta reunir toda la información pediátrica publicada en español. Un "wikileaks" me ha chivado se denominará PediaClic. Si es así, me gusta el nombre.


martes, 22 de mayo de 2012

Sepa cuáles son los signos de deshidratación en el niño

Deshidratación de leve a moderada:
  • boca seca
  • llanto con pocas o ninguna lágrima 
  • comportamiento inquieto en un lactante 
  • menos de cuatro pañales mojados por día en un lactante (más de cuatro a seis horas sin mojar el pañal en un lactante menor de seis meses) 
  • no orinar durante seis a ocho horas en un niño 
  • la fontanela se ve más plana de lo habitual o un poco hundida en un lactante 
 Deshidratación grave:
  • boca muy seca y pastosa (parece “pegajosa” por dentro) 
  • piel seca, arrugada o pálida (especialmente en el abdomen y la parte superior de brazos y piernas)
  • inactividad o disminución del nivel de alerta 
  • parece débil, flácido o sin fuerzas
  • ojos hundidos
  • fontanela hundida en un lactante
  • desorientación o somnolencia excesivas
  • respiración profunda y rápida
  • más de seis a ocho horas sin orinar en un lactante 
  • más de ocho a diez horas sin orinar en un niño 
  • pulso rápido o debilitado. 
 Los siguientes síntomas podrían indicar una afección médica más grave que la gastroenteritis, en cuyo caso debería llamar inmediatamente al pediatra:
  • vómitos intensos y explosivos en un lactante, especialmente si tiene menos de tres meses.
  • vómitos (no solo regurgitaciones) en un lactante de menso de dos meses.
  • vómitos en un lactante después de haberle administrado una solución electrolítica oral durante cerca de 24 horas.
  • los vómitos se reinician en cuanto se intenta reanudar una dieta normal.
  • los vómitos se inician después de un traumatismo craneoencefálico
  • los vómitos van acompañados de fiebre (38ºC), por vía rectal en un lactante menor de seis meses o más de 38,3 a 38,9ºC  en un niño mayor).
  • vómitos de un líquido verde intenso o verde amarillento, de sangre o similares al café molido (cuando la sangre se mezcla con los jugos gástricos estomacales adquiere una tonalidad marrón, similar a la del café molido).
  • tiene el vientre duro, hinchado y dolorido entre los episodios de vómito. 
  • los vómitos van acompañados de fuertes dolores estomacales.
  • está aletargado y somnoliento. 
  • el escroto del niño está hinchado, enrojecido o le resulta doloroso.
Los vómitos debidos a una gastroenteritis se pueden contagiar a otras personas, de modo que su hijo debería quedarse en casa y no ir a la guardería o al colegio hasta que lleve un mínimo de 24 horas sin vomitar. Y recuerde que el hecho de lavarse las manos a menudo y a conciencia es la mejor forma de proteger a su familia contra muchas infecciones.

PS. Vaya tostón que les he puesto por gentileza de KH.

sábado, 12 de mayo de 2012

Consejos de rehidratación para niños de un año en adelante

Más recomendaciones para niños más mayorcitos (por gentileza de KidsHealth)
http://goo.gl/HmGRr
  • Dar una dieta líquida absoluta (evitando la leche y los productos lácteos) en cantidades reducidas, de dos cucharaditas a dos cucharadas, o hasta unos 30 ml, en de función de cuánto pueda tolerar, cada 15 minutos. Una dieta líquida absoluta incluye: o pedacitos de hielo o sorbos de agua o soluciones orales electrolíticas con sabor, o bien agregar media cucharadita (aproximadamente 3 ml) del zumo de una fruta no ácida a una solución electrolítica oral sin sabor o polos de solución electrolítica oral.
  • Si lo vomita, volver a empezar con una cantidad menor de líquido (dos cucharaditas o unos 5 ml) y seguir las indicaciones anteriores. 
  • Si lleva aproximadamente ocho horas sin vomitar, introducir gradualmente una dieta blanda a base de alimentos ligeros, pero no forzarlo a comer nada, ya lo indicará él cuando tenga hambre. Cuando lo pida, ofrecer galletitas saladas, tostadas, caldo, sopas ligeras (si quiere, con fideos), puré de patatas, arroz y pan.
  • Si no vomita durante 24 horas seguidas, podrá reanudar lentamente su dieta habitual. Esperar de dos a tres días antes de ofrecerle productos lácteos.

jueves, 3 de mayo de 2012

Consejos de rehidratación oral para bebés menores de seis meses:

Llegan los días más largos, hace más calor y se viaja más. Las gastroenteritis serán frecuentes y, gracias a KidsHealth, les mostraré los pasos a seguir para hacerlo bien:
  • Evite darle agua sola a un lactante de esta edad a menos que su pediatra especifique la cantidad que debe darle
  • Ofrezca a su hijo cantidades reducidas (unas dos o tres cucharaditas, o hasta un máximo de 20 ml  de una solución oral electrolítica cada 15-20 minutos aproximadamente utilizando una cucharita o jeringuilla. Las soluciones orales electrolíticas (disponibles en la mayoría de supermercados o farmacias y conocidas también como soluciones electrolíticas orales de mantenimiento) contienen sales minerales en las concentraciones necesarias para restablecer lo que ha perdido el bebé a través de los vómitos y/o diarreas y también contienen algo de azúcar. Es especialmente importante que los líquidos administrados a un lactante de corta edad tengan el equilibrio adecuado en sales minerales (las soluciones electrolíticas sin sabor son las más recomendables)
  • Aumente gradualmente la cantidad de la solución que le administre a su hijo si la puede tolerar durante más de un par de horas sin vomitar. Por ejemplo, si el bebé ingiere normalmente unos 120 ml por toma, vaya incrementando lentamente la cantidad de solución electrolítica durante el transcurso del día hasta darle dicha cantidad
  • No le dé a su hijo de una vez más cantidad de solución electrolítica de la que suele ingerir en una sola toma; solo conseguiría llenar demasiado un vientre ya de por sí irritado y probablemente le provocaría más vómitos
  • Cuando su hijo lleve más de unas ocho horas sin vomitar, podrá volver a introducir lentamente la leche infantil, en el caso de que haya optado por la lactancia artificial. Empiece con cantidades reducidas (entre 20 y 30 ml y tomas más frecuentes de lo habitual, aumentando progresivamente la cantidad de cada toma hasta llegar a la pauta de lactancia normal del bebé. Si su hijo ya tomaba papillas infantiles, es adecuado volvérselas a introducir en pequeñas cantidades.
  • Si su hijo solo toma leche materna y vomita (no babea o regurgita, sino que vomita lo que parece ser una toma completa) más de una vez, amamántelo durante cinco a 10 minutos cada dos horas. Si sigue vomitando, llame al pediatra. Cuando lleve ocho horas sin vomitar, podrá volver a amamantarlo con normalidad
  • Si su bebé tiene menos de dos meses y vomita todas las tomas (en vez de limitarse a regurgitar), llame inmediatamente a su pediatra