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miércoles, 21 de mayo de 2008

Mareos, dolores de cabeza y barriga, y cansancio. Diagnóstico: exámenes

Parece mentira; el curso escolar ya se está acabando. Dentro de pocos días los afortunados estudiantes podrán "veranear" mientras que los currantes tenemos sólo "vacaciones" marcadas por el trabajo. Estos días es frecuente ver a niños y jóvenes con mareos, dolor de cabeza, abdominalgias, cansancio, insomnio, mal humor... Vamos; todo un panorama nada agradable.

Con los exámenes llega un estado anímico especial. La preocupación es la intranquilidad que produce algo que sucede o va a suceder. A medida que se acerca, ese algo puede convertirse en ansiedad y, en algunos casos, en miedo. Jugarse parte del futuro en una prueba requiere una gran concentración, y eso sume a muchas personas en un "estado de nervios". El día del examen algunos se encuentran mal: dolores de barriga y cabeza, taquicardia, tensión muscular, sudoración fría en las manos, boca seca y ganas de orinar a menudo. En pocas palabras, son síntomas de ansiedad frente a los exámenes. Es la llamada ansiedad de ejecución.

Este tipo de ansiedad es el que experimenta una persona cuando le preocupa cómo va a rendir (hacer algo), sobre todo cuando se trata de algo muy importante. Por ejemplo, presentarse a una prueba de selección para formar parte de un equipo, un casting o una organización. Todo el mundo -adultos y niños- experimentan alguna ansiedad antes de un examen. De hecho, una pequeña dosis de ansiedad puede ser positiva, al mantenerte centrado en la tarea y concentrado. Pero cuando los síntomas son muy intensos, afectan a la conducta, a la concentración, y al rendimiento intelectual. Con tanta presión el cerebro se bloquea y muchos se "quedan en blanco". Esto ocurre, en ocasiones, cuando ha habido malas experiencias anteriores. Cualquiera puede sentir ansiedad ante los exámenes, pero aquellas personas que quieren contestar bien a todas las preguntas son más propensas a sentirse de ese modo. Esto recibe el nombre de perfeccionismo. Los niños que se preocupan mucho también pueden ponerse ansiosos a última hora. A los niños perfeccionistas y que tienden a preocuparse más de la cuenta les cuesta mucho aceptar sus propios errores o no sacar una calificacion perfecta. Esto crea una gran presión sobre ellos.

No hay recetas mágicas para tratar este tipo de ansiedad. Aunque las recomendaciones generales suelen ser conocidas, no todo el mundo las sigue:

  • buena preparación con técnicas de estudio adecuadas antes de los exámenes
  • acostarse temprano y despertarse pronto para estudiar. Los esfuerzos nocturnos para el estudio desgastan el cerebro
  • no tomar medicamentos "tranquilizantes"; enlentecen la actividad cerebral. Un casos especiales, en pacientes míos, les doy un medicamento (beta bloqueante) que quita estas sensaciones sin afectar al "cerebro"
  • no pensar en otros exámenes; lo pasado, pasado está
  • antes de entrar al examen, evitar a los sabiondos y prepotentes para no tener sensación de inseguridad
  • leer las preguntas pausadamente y comprenderlas bien
  • intentar ser positivo como ya dije hace tiempo; aplicar el eslogan de Obama "yes, we can", que traducido significa "sí, podemos"; en este caso aludo al "sí, yo puedo".
  • técnicas de relajación: respirar hondo, andar o mover las piernas como nos recomiendan al viajar en avión. La relajación oxigena el cerebro y lo desbloquea
  • no hacer preguntas al salir del examen, y decirse a sí mismo "he hecho todo lo que he podido"
En mi época estudiantil, muchos llevaban estampas con una plegaria escrita con todo primor y fervor que rezaba así: "Virgen Santa, Virgen Pura haz que apruebe esta asignatura". Y es que la inspiración divina también influía lo suyo. Lo que ocurre es que la Virgen, en ocasiones respondía con dulzura: "estudia más caradura".

lunes, 24 de septiembre de 2007

¿"Semos" los hombres más tontos que las mujeres?

Acaba de comenzar el curso escolar. Como Profesor Asociado de Pediatría doy seminarios y clases en la Facultad de Medicina y la de Odontología de la UB. En la de Odontología porque es una Licenciatura en la que una de sus asignaturas es pediatría-al fin y al cabo aunque solo "traten dientes" han de saber lo que es un niño, "torearlo" cuando se pone farruco y saber que no hay palanca que les abra la boca.

En la Facultad de Odontología son mucho más jóvenes ya que la asignatura de pediatría, en Medicina, se da al final de la carrera y, por tanto, son mas viejos. Ver estudiantes "mayores de edad" con dos o tres años de diferencia de edad es abismal. Y muy especialmente los varones. Ciertamente muchos parecen un poquito "retrasaditos" comparados con las chicas. Ellos, al menos destacan en algo, son más brillantes en las matemáticas. Yo debo ser la excepción que confirma la regla porque soy una auténtica nulidad para los números. Parezco ser el examinado del famoso chiste del fallecido Eugenio en el que el profesor pregunta: "A ver, cuanto son dos mas dos", el alumno reflexiona y dice serio: "Si no me da más datos..."

Se han hecho muchos estudios sobre las diferentes capacidades de aprendizaje entre el sexo masculino e el femenino. Hasta se ha valorado si los profesores son hombres o mujeres pueden influir en la educación. Se está, incluso, empezando a replantear el volver al sistema antiguo de colegio : "los niños con los niños y las niñas con las niñas". Si a eso añadimos que los estudiantes españoles, según el informe PISA 2006, son de lo peorcito del mercado, apaga y vámonos.

Lo dicho. Los hombres "semos" más tontos que las mujeres pero sin pasarse ¿eh?.