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viernes, 3 de diciembre de 2010

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Nacido en Oviedo en 1976. Licenciado en Economía por la Universidad de Oviedo y la Università degli Studi di Torino, master en Teoría Económica y Teoría Política por la London School of Economics and Political Science (LSE) y Programa de Alta Dirección en Instituciones Sanitarias (PADIS) por el IESE Business School. Tras diez años dirigiendo proyectos de consultoría en estrategia y operaciones en España y Europa continental, se ha incorporado recientemente a una institución sanitaria líder y de referencia internacional con el reto de transformar la prestación de servicios de salud mediante la incorporación de tecnologías. Experto en desarrollo y comercialización de innovaciones tecnológicas y de negocio en el sector de la salud.


Con este bagaje se presentó en nuestro hospital y todavía sigue siendo un desconocido. Una pésima costumbre de los mandos rectores del mismo, es no presentar o presentar mal a las nuevas incorporaciones de "cierto tonelaje", y Jorge Juan Fernández (JJF), autor de este libro titulado "Las reglas del juego" que va precedido de un curioso enigma para descifrar de una serie de números binarios, ha entrado por la puerta de atrás sin que nadie -o pocas personas- sepan lo que está haciendo. 

En una ocasión, desorientado por la progresiva incorporación de "mandos rectores", me atreví a enviar un correo electrónico a todos ellos con el titulo de un libro de la gran escritora Victòria Cardona titulado "Quién manda aquÍ". La cosas se han ido solucionando pero JFF seguía siendo un extraño para mí hasta que, en una ocasión, tuvimos una seria conversación en que aclaramos nuestros puntos de vista. A partir de ahí todo empieza a ir sobre ruedas. Y, a pesar de que su libro es muy bueno, no ha seguido o no ha podido seguir la recomendación del primer libro del gran Dale Carnegie "Cómo ganar amigos e influir sobre las personas". Un libro de autoayuda sobre relaciones interpersonales, publicado por primera vez en 1936 y en 1940 en castellano que fue un gran éxito en ventas y sigue siendo muy popular hoy en día.

Aunque mi gran amigo, pediatra y filósofo Sir Josep Gaspà me recuerda, de vez en cuando, que me vuelvo más cascarrabias -cosas de la edad- tengo la suerte de llevarme bien con todo el mundo. O, por lo menos, eso creo y procuro hacer.

sábado, 9 de octubre de 2010

Showing up is 50 per cent of the fight

"Presentarse es ganar el 50% del combate". Esta frase la leí hace poco y me ha hecho meditar sobre mis impulsos sobre la telepediatría. No hay acción efectiva sin comunicación eficaz y la presencia física impone más que una convesación telefónica, correo electrónico o videoconferencia. Además, te permite captar con todo detalle el lenguaje no verbal tan importante, en ocasiones, como el verbal. Cuando hablamos con alguien, solo una pequeña parte de la información que obtenemos de esa persona procede de sus palabras. Los investigadores han estimado que entre un 60 y un 70% de lo que comunicamos lo hacemos mediante el lenguaje no verbal; es decir, gestos, apariencia, postura, mirada y expresión. Según los expertos el cuerpo no miente. El lenguaje corporal delata completamente los sentimientos o percepción acerca de la persona con la que está interactuando.

En mi trabajo es esencial observar el lenguaje no verbal tanto de los padres como de los hijos y muy especialmente cuando me entrevisto a solas con adolescentes. Miradas de rencor, gestos despectivos, tensión en las manos, postura al hablarme son datos que me ayudan mucho. En los adolescentes es esencial mirarle a los ojos con preguntas suaves sobre sus sentimientos y estados de ánimo; ver que se humedecen un poco es la señal de humo que precede a un volcán a punto de erupcionar. Es un momento clave para seguir indagando con preguntas abiertas sobre su interior más profundo. Justo ayer por la tarde ocurrió eso: vino un joven  de 14 años,al que visito desde que nació; es brillante pero muy tímido y, como suelo hacer, me entrevisté con él a solas; en cuanto me confesó que su  apocamiento le limitaba en su vida le propuse hacer un simulacro, como un role playing  practicar la regla 2.de las seis maneras de agradar a los demás de Dale Carnegie: sonreir y saludarme como si él fuera el médico y yo el paciente. No pudo hacerlo, se puso a llorar.

El adolescente suele hacer ver que no le ocurre nada y menos si están sus padres delante; otras, en cambio, exageran por ser hipocondríacos rematados. Mi función, nada sencilla, es intentar saber durante el interrogatorio por dónde andan los tiros en su vida personal. Para visitar adolescentes con problemas por primera vez será necesario, de momento, la entrevista personal. Cuando la tecnología 3D y HD lo permitan y lleguen a perfercionarse, hasta apreciar el más mínimo detalle quizás, se podrá realizar a distancia. Vean el ya veterano video que les presento a continuación sobre la telepresencia; no hace falta entender nada. El presentador habla con una persona que, físicamente, no esta junto a él.

martes, 3 de marzo de 2009

¿Tiene usted un hij@ tímid@? DALE CARNEGIE

  1. Disculpen el retraso. Hace 2 días Telefónica me dejó sin linea telefónica pero funcionaba el ADSL. Hoy me he levantado a leas 6 h. porque me dio la impresión, ayer noche, de que no funcionaba bien y esta mañana se ha confirmado el desaguisado.Por eso llego tarde a la cita. Yo contraté el Trío pero no sé como hacerlo; mi esposa ya está dispuesta a ello pero los de Telefónica son muy recatados y no me lo permiten.
  2. El tema de hoy era cómo ayudar a l@s jóvenes tímidos que tendrán que enfrentarse a presentaciones en público o mejorar sus relaciones con los demás. Si es mayor de 18 años le recomiendo que vaya a la sesión informativa del lunes 9 de marzo a las 20 h. en el Hotel Gallery. c/Rosellón 249 (Barcelona) llamando al 93 496 0000. No tengo ningún interés comercial en darles esta información sino que, simplemente, soy ex alumno de sus cursos. Lo hice hace muchos años, aprendí mucho y lo pasé muy bien. Creo que ahora ha cambiado un poco y está más dirigido a empresas.

En cualquier caso si usted tiene un vástago apocado, con poca iniciativa y miedo a hablar en público acompáñele para que vea como funciona. El primer sentimiento de una persona no acostumbrada a hablar en público, como manifestaba un entrenador de relaciones humanas, durante la preparación de una charla y al salir a la palestra es de terror. El cuerpo se paraliza, la boca se seca, el habla es estropajosa, las ideas no fluyen, las manos sudan, el corazón va a tope de revoluciones y las ganas de orinar constantemente se vuelven imperativas.

Gracias a este curso, a la lectura de algunos libros sobre cómo hablar en público y con audiolibros en inglés he aprendido a estar delante de más de 1500 personas tan tranquilo...Y les aseguro que soy tímido.

domingo, 29 de julio de 2007

Lecciones de austeridad. El caso de un padre ejemplar

Confieso que no estaba muy preocupado por el "cambio climático" y los desastres previstos desatados por él. Cuando lleguen yo ya estaré o en una urna incinerado o bajo tierra envuelto en una caja de madera. Tampoco veré los conflictos que se crearán por motivos religiosos - raciales - inmigración. Eso lo sufrirán sus hijos y nietos. ¡Es usted un cenizo!. Es probable, no lo podré comprobar.


Relacionado con esto, sí que me empieza a preocupar la escasez de todo que tendrán nuestros descendientes. Como nosotros lo vemos más lejano, a veces pensamos: "Alguien lo arreglará". Sin embargo, es tan sencillo como la economía casera. Gastamos de nuestro planeta Tierra (nuestra casa) más de lo que tenemos. Tenemos "una casa" en que se gasta más de lo debido, está asquerosa, cada vez más sucia, no hay servicios de limpieza. En un símil parece la habitación de un adolescente: desordenada, todo revuelto, prendas por el suelo...


Sabemos que "fuerzas ocultas" (no el Eje del Mal del impresentable Bush) dirigen nuestros destinos. Nuestros políticos son marionetas a las órdenes de estas fuerzas. ¡Dios mío, doctor, qué le pasa! ¿Una mala noche, quizás bebió ayer en demasía (no bebo), está depre, necesita ayuda?. Nunca lo habíamos visto tan apocalíptico.

Todo este rollito viene a cuento del "terrible apagón" que ha sufrido la ciudad de Barcelona. Los directivos de empresas eléctricas se acusan unos a otros, los políticos se tiran los trastos a la cabeza, y los ciudadanos están indignados por haber perdido su ritmo de vida.


Yo creo que este apagón ha sido muy útil. Hemos de aprovechar el sentido del refrán: "No hay mal que por bien no venga". Nos ha hecho ver nuestra debilidad en la opulencia. Ojalá, de vez en cuando, ocurran estas cosas. Sirven para renovar estructuras, personas inútiles o promoción de ideas nuevas. Sin ir más lejos, hagamos una reflexión sobre el gasto de agua en nuestros domicilios: por un pipí echamos 4 litros de agua y la ducha (lo más recomendado) está poco promocionada. En cambio, las casas y apartamentos nuevas y los comercios de cuartos de baño modernos incorporan el "jacuzzi" como un señuelo más de "calidad".


Un ejecutivo de importante empresa me dejó estupefacto en la consulta de cómo educaba a sus hijos en la austeridad sin faltarles absolutamente de nada. Por su buena posición económica sus hijos podían haber crecido rodeados de un sinfín de cosas inútiles y ser unos tontainas de mucho cuidado. Pero no. Son felices, bien avenidos y buenos estudiantes. Me dio una lección que nunca olvidaré para que sus hijos aprendan a no derrochar el agua. Desde pequeños se duchan, cierran el grifo, se enjabonan bien y, luego, volver a abrir el agua para eliminar el jabón. Lo mismo al lavarse los dientes, cierran el grifo mientras lo hacen y emplean el agua sólo para enjuagarse.


Desde entonces yo hago lo mismo con el lavado de dientes. Hace años introduje una variante para la ducha que me valió un premio por acciones originales que hacemos sin perseguir nada por ello. Era en un curso Dale Carnegie (altamente recomendable) y mi originalidad es afeitarme mientras me ducho sin jabón, sin gel y sin espuma. A pelo. Nadie se lo creía, pero es cierto. Debe hacer mas de 20 años que solo compro maquinillas de afeitar. Y ahora, que dispongo de una estratosférica Guillette Fussion, es la repera.