
Sin duda han oído hablar o vieron una controvertida película “Una proposición indecente”: Un arquitecto y su esposa, agente inmobiliario, son un matrimonio felizmente casado y bien avenido que, por culpa de un traspié económico, ven peligrar su nivel de vida. Un maduro y apuesto multimillonario (Robert Redford) ofrece al arquitecto un millón de dólares a cambio de pasar una noche con su mujer. Con dudas, ambos aceptan la propuesta...
Ayer me consultaron para averiguar el riesgo de infección o contagio entre un niño y una vaca. ¡Toma castaña!. A una familia le han propuesto que su hijo pequeño actúe en un spot publicitario dándole un beso “en los morros” a una vaca” –sin tornillo, por supuesto. La cifra ofrecida a los padres es muy suculenta por dicho “estrellato” pero el dilema no está aquí. Estábamos reunidos varios médicos y enseguida nos rememoró la película citada aunque en otros términos. ¿Qué haríamos si nos proponen una cosa así?. Dinero fácil, sin riesgo y sin secuelas…
Desde luego el riesgo de infecciones nulo-y menos si es una vaca hacendosa y pulida. Pero hay que someter al niño a varias tomas cinematográficas suponiendo que le guste la vaca… No es un contrato de “niño actor”. Es un spot y, probablemente, como se desconocen sus dotes de artista no haga ninguno más; ¿ustedes firmarían el contrato? Si lo firmaran ¿qué harían con el dinero?: ¿gastárselo ya que son los padres de la criatura?, ¿depositarlo en un banco hasta que sea mayor de edad ya que este ha sido su primer trabajo?, ¿darlo a una ONG?, ¿sugieren algo más?
La verdad es que lo he encontrado divertido; guardarlo hasta la mayoría de edad tiene dos lecturas. Si sale un/a joven con sensatez ningún problema pero si sale “petardo”…
Yo ya sé lo que haría y ¿usted?