sábado, 30 de junio de 2007

Las "tres bestias negras" del pediatra

A medida que el nene o la nena van creciendo se vuelve más "espabiladillos". De los cuatro años en adelante hay tres consultas que son constantes: DOLOR DE CABEZA, DOLOR DE BARRIGA y DOLOR DE PIERNAS. Ahí empieza, a veces, nuestro calvario. Son las tres bestias negras del pediatra. ¿Por que digo eso?. Porque los papás vienen preocupados por los dolores del nene. Ante un "dolor recurrente" infantil hemos de actuar con "ojo avizor" para saber si puede tener algo en realidad o es "cuento" o en términos psiquiátricos una somatización. Corremos el riesgo de que si es "cuento", como suele ser, empecemos a hacer, presionados o no por los papás, pruebas y análisis que no servirán de nada.
El niño, al crecer, oye todo lo que se comenta en casa. Y va aprendiendo sobre los "dolores". Así como no hay ni un solo día que no se hable de " si esto o lo otro engorda" o temas de adelgazamiento, también es frecuente oír frases que soltamos los adultos: "este idiota me da unos dolores de cabeza...", "tengo la cabeza como un bombo", "...creo que me a estallar" y así sucesivamente. También, con menos frecuencia, hacemos comentarios sobre molestias abdominales. Los de las piernas son menos frecuentes y suelen estar relacionados con "petardos" movidillos.
El nene, que lo caza todo al vuelo, "aprende a tener dolores": le duele la cabeza antes de ir al cole, le duele la barriga a medio comer...., le duelen las piernas al andar (y su santa madre, misericordiosa, lo lleva en brazos). Al "pediatra curtido" le es relativamente fácil "cazar" a estos "pájaros" listos como el hambre. Pero si los papás son "Miuras" hay que saber torear mucho para convencerles de que los "terribles y frecuentes" dolores de su hijo no son debidos a enfermedad.
La anécdota más divertida que recuerdo es la de un niño ya mayorcito "que al andar se cansaba". La mamá para ir más rápido a los sitios decidió llevarlo en cochecito. La mamá vino preocupada porque el cansancio de su "marajá": "algo tiene este niño que siempre está cansado". Sólo una pregunta me bastó para estar tranquilo: "¿en el cole le pasa lo mismo?". "es curioso, me contestó, allí está bien". El "marajá" había conseguido un chófer a su antojo....

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!
Una pregunta a que edad puedo pensar q mi hija sabe perfectamente lo q ha de hacer pero se niega?

Santi García-Tornel dijo...

dependerá de lo que le pida. Los niños a partir de los 2 años empiezan a rechazar cosas que saben hacer. A partir de ahí no le puedo concretar más. Si es adolescente compre el libro ¡Socorro, tengo un hijo adolescente!