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viernes, 27 de julio de 2012

Estos días estoy viendo muchos niños con "dolores de crecimiento"

El 25% de los niños tienen los llamados dolores de crecimiento.  Suelen aparecer por la tarde o antes de acostarse aunque los más llamativos son los que le despiertan mientras está durmiendo. La intensidad del dolor varía de un niño a otro, y la mayoría son intermitentes (hasta una o dos veces por semana)  con dos picos de frecuencia:  entre los 3 - 5 años y los  8 - 12 años de edad. Lo que duele es la musculatura de los muslos y las pantorrillas, no los hueso ni las articulaciones. Un síntoma de que son benignos y no hay una enfermedad grave como osteomielitis o artritis es que mejoran con a el masaje suave y no dueles al comprimirlos. Si hubiera una enfermedad importante el dolor se intensificaría. Una característica típica es que al día siguiente han desaparecido ya que ni molesta ni el niño cojea.

La causa más probable de estos dolores sea la gran actividad física realizada durante el día. El tratamiento consiste en relajación, un masaje suave o un analgésico si el dolor parece muy intenso.  

viernes, 4 de septiembre de 2009

Mi hijo anda mal

Ese es uno de los comentario más frecuentes de los papás cuando su hijo crece. En los tres primeros años de vida cambian en tamaño y en la forma del cuerpo. De cabezón, cuellicorto, barrigudo y piernas de vaquero del Far West se vuelven más estilizados, se le notan las costillas (¡horror , de las abuelas) dando la impresión de esmirriado y piltrafilla y con las piernas en X. Veamos lo que es normal.

Pies valgos, no pies planos.
Hasta los 3 años, los niños tienen una especie de "almohadilla" de grasa en la planta del pie, bajo el arco, por eso sus pies parecen planos. No conviene utilizar plantillas antes de esa edad. Para facilitar el desarrollo del arco, es muy aconsejable permitir que el niño camine descalzo a menudo

Pies desviados hacia afuera.
Cuando el niño empieza a caminar, separa las puntas de los pies. Anda como Charlot Así mantiene mejor el equilibrio. Esta postura se acentúa si el bebé acostumbra a dormir boca abajo. Si ustedes suben al metro y no pueden agarrarse a nada observen como ponen los pies.

Pies desviados hacia adentro.
Es menos frecuente pero suele ser debido a don motivos: el primero, si duerme boca abajo puede colocar los pies hacia dentro y, el segundo, al sentarse en el suelo en una postura llamada de piernas en M ó W ó de televisión (se sientan en el suelo para verla en esa postura). Al meter hacia dentro las puntas de los pies, los músculos de un lado se estiran y los del otro se acortan. Tienen más tendencia a tropezar pero si se modifica la postura se corrige fácilmente.

Piernas "en paréntesis o de vaquero".
El nombre científico es genu varo. Es un defecto muy típico de esta edad. Es el resultado del peso del cuerpo, que se apoya sobre las piernas en una época en que los huesos son blandos y moldeables. Suele corregirse paulatinamente. En casos extremos puede estar relacionado con el raquitismo o con la enfermedad de Blount.

Piernas "en X" o genu valgo.
Las piernas se tuercen en sentido contrario: las rodillas y los muslos se juntan y los pies se separan. Es muy frecuente en niños grandotes y suele observarse unos meses después. Se considera normal entre los 2-3 años y los 7-10.
Comprobar ortografía
Caminar de puntillas.
Suele ser una manía transitoria que además puede ser beneficiosa, pues facilita el desarrollo del puente; si persistiera micho tiempo vale la pena consultar a un ortopeda o, incluso a un neurólogo infantil.

Si pulsan aquí encontrarán un fantástico folleto explicativo de estos defectos de piernas y pies realizado por el Dr.Lynn T.Staheli, un experto ortopeda que ha cambiado muchos "mitos" respecto a estos temas. Sin enbargo el que revolucionó el "mundo de los pies" fue Abebe Bikila, el legendario corredor de la maraton descalzo.

martes, 11 de agosto de 2009

Mi hijo tiene las piernas torcidas

Ese es uno de los comentario más frecuentes de los papás cuando su hijo crece. En los tres primeros años de vida cambian en tamaño y en la forma del cuerpo. De cabezón, cuellicorto, barrigudo y piernas de vaquero del Far West se vuelven más estilizados, se le notan las costillas (¡horror! de las abuelas) dando la impresión de esmirriado y piltrafilla y con las piernas en X. Veamos lo que es normal.

Pies valgos, no pies planos.
Hasta los 3 años, los niños tienen una especie de "almohadilla" de grasa en la planta del pie, bajo el arco, por eso sus pies parecen planos. No conviene utilizar plantillas antes de esa edad. Para facilitar el desarrollo del arco, es muy aconsejable permitir que el niño camine descalzo a menudo

Pies desviados hacia afuera.
Cuando el niño empieza a caminar, separa las puntas de los pies. Anda como Charlot Así mantiene mejor el equilibrio. Esta postura se acentúa si el bebé acostumbra a dormir boca abajo. Si ustedes suben al metro y no pueden agarrarse a nada observen como ponen los pies.

Pies desviados hacia adentro.
Es menos frecuente pero suele ser debido a don motivos: el primero, si duerme boca abajo puede colocar los pies hacia dentro y, el segundo, al sentarse en el suelo en una postura llamada de piernas en M ó W ó de televisión (se sientan en el suelo para verla en esa postura). Al meter hacia dentro las puntas de los pies, los músculos de un lado se estiran y los del otro se acortan. Tienen más tendencia a tropezar pero si se modifica la postura se corrige fácilmente.

Piernas "en paréntesis o de vaquero".
El nombre científico es varo. Es un defecto muy típico de esta edad. Es el resultado del peso del cuerpo, que se apoya sobre las piernas en una época en que los huesos son blandos y moldeables. Suele corregirse paulatinamente. En casos extremos puede estar relacionado con el raquitismo o con la enfermedad de Blount.

Piernas "en X" o genu valgo.
Las piernas se tuercen en sentido contrario: las rodillas y los muslos se juntan y los pies se separan. Es muy frecuente en niños grandotes y suele observarse unos meses después. Se considera normal entre los 2-3 años y los 7-10.

Caminar de puntillas.
Suele ser una manía transitoria que además puede ser beneficiosa, pues facilita el desarrollo del puente; si persistiera micho tiempo vale la pena consultar a un ortopeda o, incluso a un neurólogo infantil.

Si pulsan aquí encontrarán un fantástico folleto explicativo de estos defectos de piernas y pies realizado por el Lynn T.Staheli un experto ortopeda que ha cambiado muchos "mitos" respecto a estos temas. Sin embargo el que revolucionó el "mundo de los pies" fue el legendario Abebe Bikila, el corredor de la maratón descalzo

sábado, 30 de junio de 2007

Las "tres bestias negras" del pediatra

A medida que el nene o la nena van creciendo se vuelve más "espabiladillos". De los cuatro años en adelante hay tres consultas que son constantes: DOLOR DE CABEZA, DOLOR DE BARRIGA y DOLOR DE PIERNAS. Ahí empieza, a veces, nuestro calvario. Son las tres bestias negras del pediatra. ¿Por que digo eso?. Porque los papás vienen preocupados por los dolores del nene. Ante un "dolor recurrente" infantil hemos de actuar con "ojo avizor" para saber si puede tener algo en realidad o es "cuento" o en términos psiquiátricos una somatización. Corremos el riesgo de que si es "cuento", como suele ser, empecemos a hacer, presionados o no por los papás, pruebas y análisis que no servirán de nada.
El niño, al crecer, oye todo lo que se comenta en casa. Y va aprendiendo sobre los "dolores". Así como no hay ni un solo día que no se hable de " si esto o lo otro engorda" o temas de adelgazamiento, también es frecuente oír frases que soltamos los adultos: "este idiota me da unos dolores de cabeza...", "tengo la cabeza como un bombo", "...creo que me a estallar" y así sucesivamente. También, con menos frecuencia, hacemos comentarios sobre molestias abdominales. Los de las piernas son menos frecuentes y suelen estar relacionados con "petardos" movidillos.
El nene, que lo caza todo al vuelo, "aprende a tener dolores": le duele la cabeza antes de ir al cole, le duele la barriga a medio comer...., le duelen las piernas al andar (y su santa madre, misericordiosa, lo lleva en brazos). Al "pediatra curtido" le es relativamente fácil "cazar" a estos "pájaros" listos como el hambre. Pero si los papás son "Miuras" hay que saber torear mucho para convencerles de que los "terribles y frecuentes" dolores de su hijo no son debidos a enfermedad.
La anécdota más divertida que recuerdo es la de un niño ya mayorcito "que al andar se cansaba". La mamá para ir más rápido a los sitios decidió llevarlo en cochecito. La mamá vino preocupada porque el cansancio de su "marajá": "algo tiene este niño que siempre está cansado". Sólo una pregunta me bastó para estar tranquilo: "¿en el cole le pasa lo mismo?". "es curioso, me contestó, allí está bien". El "marajá" había conseguido un chófer a su antojo....