viernes, 19 de julio de 2013

Hasta la vista en tiempos mejores




jueves, 18 de julio de 2013

Un nuevo método para diagnosticar el TDAH, el Neuropsychiatric EEG-Based Assessment Aid (NEBA) System

La FDA acaba de aprobar un dispositivo médico para el diagnóstico del TDAH llamado Neuropsychiatric EEG-Based Assessment Aid (NEBA) System, basado en el electroencefalograma, en pacientes entre 6 y 17 años. La duración del proceso diagnóstico es de unos 15-20 minutos. Su aplicación junto a la evaluación clínica mejora la certeza del diagnóstico. 

Sin duda es un bombazo y muchos psiquiatras infanto-juveniles pondrán el grito en el cielo ya que la los padres "pedirán la prueba del NEBA" para que el diagnóstico sea más seguro. La polémica está servida.

martes, 16 de julio de 2013

Libro “¡Bebés al agua!. Jugar, flotar, nadar”

La autora del libro, Noemí Suriol, es fisioterapeuta especializada en neuropediatría y directora de Lenoarmi, escuela de padres y centro de actividades para embarazo, bebés, niños y adultos y lo ha publicado la editorial Luciérnaga.  Esta obra explica paso a paso el método Lenoarmi, co-creado por la autora, para crecer, aprender a gozar del agua con seguridad, potenciar las habilidades psicomotrices de los bebés, los vínculos afectivos con los padres y desarrollarse de forma segura y divertida. Yo, por suerte, he podido hacer una modesta colaboración entre sus páginas.

El agua es un espacio fantástico para que los niños se desarrollen al tiempo que fortalecen vínculos con sus padres. Iniciarse en la actividad acuática desde que son bebés les ayuda en su desarrollo psicomotriz y les proporciona momentos de impagable felicidad, pero también puede ponerles en peligro si no conocen bien sus límites. Los bebés, al nacer, tienen el reflejo de cerrar la glotis de manera instintiva, porque siempre han estado en un medio líquido. Aprovechando este reflejo, se les enseña a hacer inmersiones y a flotar, poco a poco, y a medida que van creciendo, a ser capaces de salir del agua por sus propios medios mucho antes de saber nadar.

Un niño no tiene la capacidad de aprender a nadar hasta los 3 o 4 años de edad, pero si sabe flotar y está familiarizado con el agua tendrá muchas posibilidades de salir airoso en caso de accidente al salir a flote con sus propios recursos.  Los lectores del libro aprenderán a disfrutar desde el primer baño en la bañera hasta los veranos cerca del mar o la piscina, con seguridad y alegría para todos. 

Se puede comprar en librerías (entre ellas la que Lenoarmi tiene en la calle Dr. Roux 19-21 de Barcelona) y en formato e-book a través de lenobooks.

lunes, 15 de julio de 2013

Mareos y vómitos yendo en coche

¿Por qué algunos niños se marean o vomitan únicamente cuando viajan en coche? ¿Existe algún medio para prevenir estos mareos? 

El mareo es muy común tanto en adultos como en niños. Curiosamente a pesar de los vuelos espaciales se ha avanzado poco en tratamiento de los mareos. Los astronautas también llegan a marearse a pesar del entreno. El coche es el lugar típico de los mareos. Los cambios bruscos de aceleración y desaceleración junto con los desplazamientos laterales marean no solo a los niños sino también a los adultos. El tren y el avión suelen marear menos. El barco dependerá de los movimientos o del estado de la mar. Hay niños que se marean y vomitan hasta en trayectos cortos. Los niños suelen marearse a partir de los 2 años y los padres deben ser cuidadosos conduciendo de una forma tranquila y sin brusquedades. Lo más importante es llevarlo de forma segura siguiendo todas las recomendaciones del Código de Circulación. 

No se recomienda dar medicamentos contra el mareo a niños pequeños excepto si lo indica el médico.

domingo, 14 de julio de 2013

El sueño de los niños y adolescentes; cambiar los telediarios

Así es, dormir poco o tener sueño interrumpido, por cualquier causa, afecta las capacidades de aprendizaje, concentración y memoria, el carácter se vuelve irritable, y el sistema inmunológico se debilita, lo que puede propiciar que el afectado sea más vulnerable a padecer infecciones. No obstante, en ocasiones los padres no son conscientes de la magnitud del problema y creen que un niño cansado es como un adulto fatigado, y no es así; el mayor se queda dormido, mientras que el chico se vuelve distraído; desvía su atención o hace alboroto para permanecer despierto. 

Culpar a las autoridades educativas como los únicos culpables de la pérdida de sueño de los chicos sería injusto, ya que éstos pueden enfrentar otro tipo de problemas que igualmente afectarán su descanso. Algunos padres son causantes  de la pérdida de sueño de su hijo. Por ejemplo, algunos niños despiertan por la noche y reclaman la presencia de los padres para dormir de nuevo, lo cual se resuelve simplemente con reeducar al chico, nunca con castigos o reprimendas.