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viernes, 18 de enero de 2013

Un viejo remedio para náuseas y mareos de los medios de transporte aparece en España: Emenea Junior

Más de seis millones de españoles se marean cuando viajan en un medio de transporte. Las náuseas y los vómitos son frecuentes en los niños entre 3 y 12 años y muchos padres ya inician el viaje con toallas, palanganas y bolsas de plástico para evitar que el coche quede hecho una pena. Además, el olor a vomitado tarda bastante en desaparecer. Hasta ahora los recursos terapéuticos han sido limitados y con cierto riesgo unos para prever el vómito y otros para tratarlos. Los más conocidos son Stugeron, Biodramina, Torecan, Cinfamar, Cleboril y Primperan. Los más populares en los niños son las versiones infantiles de Biodramina y Cinfamar.

Desde hace tiempo sé que el "antimareos" más popular en EEUU es el Emetrol un producto que vende sin receta y casi sin riesgos. ¡Fué fue utilizado por primera vez en 1949! y sigue en el candelero hasta ahora. Este producto es una solución compuesta por una mezcla de azúcares (glucosa y fructosa), ácido fosfórico e ingredientes inactivos y saborizante  Sólo está contraindicado en las personas con intolerancia hereditaria a la fructosa y diabéticos,  no se deben tomar más de 5 dosis en 1 hora sin consultar al médico y se recomienda tomar directamente sin diluir  con otros líquidos o bebidas. En menores de dos años todavía no está establecida la dosis y la efectividad.

Por fin, ha aparecido ese producto pero con otro nombre comercial, Emenea Junior (sabores a cereza o lima-limón). Nombre curioso, cuyo origen debe ser Eme (de emesis= vómito) y el final del laboratorio Gynea. También es útil para situaciones que cursan con ayuno (aumento de acetona), como por ejemplo, actividad física intensa, malestar o fiebre.


jueves, 29 de noviembre de 2012

Oleada de bronquitis, crisis asmáticas, broncoespasmos, pitos, sibilancias, tos, otitis, faringitis, afonías...

Y muchas cosas más. Niños con fiebres altas, toses incurables que les despiertan y les hacen vomitar, mocos continuos, crisis de ahogo, virus VRS... El ventolin y la estilsona van que vuelan y no digamos el paracetamol y el ibuprofeno. Acaba de llegar una especie de tornado que empieza a bloquear los servicios de urgencias con niños con problemas respiratorios y digestivos (vómitos y diarreas).

Hace un par de días visité a estos hermanitos; cosa rara, muy educados como sus padres. La madre, mientras los examinaba nos hizo una foto. Probablemente usó un iPhone con Instagram y, con la iluminación artificial, parecíamos todos estar "atacados" por una hepatitis aguda ya que estábamos de un amarillo chillón. Por medio del programa Picasa he hecho unas pequeñas modificaciones quedando una foto muy chula en blanco y negro (me encantan las fotos en B/N).

Como se puede comprobar, los tres soplábamos como locos y ninguno tenía "pitos" o ahogo. ¡Buf!, que suerte.

sábado, 12 de mayo de 2012

Consejos de rehidratación para niños de un año en adelante

Más recomendaciones para niños más mayorcitos (por gentileza de KidsHealth)
http://goo.gl/HmGRr
  • Dar una dieta líquida absoluta (evitando la leche y los productos lácteos) en cantidades reducidas, de dos cucharaditas a dos cucharadas, o hasta unos 30 ml, en de función de cuánto pueda tolerar, cada 15 minutos. Una dieta líquida absoluta incluye: o pedacitos de hielo o sorbos de agua o soluciones orales electrolíticas con sabor, o bien agregar media cucharadita (aproximadamente 3 ml) del zumo de una fruta no ácida a una solución electrolítica oral sin sabor o polos de solución electrolítica oral.
  • Si lo vomita, volver a empezar con una cantidad menor de líquido (dos cucharaditas o unos 5 ml) y seguir las indicaciones anteriores. 
  • Si lleva aproximadamente ocho horas sin vomitar, introducir gradualmente una dieta blanda a base de alimentos ligeros, pero no forzarlo a comer nada, ya lo indicará él cuando tenga hambre. Cuando lo pida, ofrecer galletitas saladas, tostadas, caldo, sopas ligeras (si quiere, con fideos), puré de patatas, arroz y pan.
  • Si no vomita durante 24 horas seguidas, podrá reanudar lentamente su dieta habitual. Esperar de dos a tres días antes de ofrecerle productos lácteos.

lunes, 7 de mayo de 2012

Consejos de rehidratación oral para bebés de seis meses a un año

Más recomendaciones. Esta vez para un grupo de edad algo mayor que mi anterior post.


  • Evitar darle agua sola a un lactante de menos de un año a menos que su pediatra especifique la cantidad que debe darle
  • Ofrezca cantidades reducidas (unas tres cucharaditas o unos 20 ml ) de una solución oral electrolítica cada 15-20 minutos aproximadamente. Es importante que estos líquidos contengan el equilibrio correcto de sales minerales (de nuevo, las soluciones electrolíticas han de contener sales minerales en las concentraciones necesarias para restablecer lo que ha perdido el bebé a través de los vómitos y/o diarreas)
  • Las soluciones electrolíticas orales sin sabor pueden no ser del agrado de un bebé de más de seis meses. Existen soluciones electrolíticas orales con sabor o se puede añadir media cucharadita (unos 3 ml) del zumo de una fruta no ácida a cada toma de solución electrolítica sin sabor. Hacer polos de solución electrolítica suelen ser del agrado de los bebés de este grupo de edad y tienen la ventaja de que favorecen la ingesta lenta de líquidos
  • Aumentar gradualmente la cantidad de la solución si el bebé la tolera durante más de un par de horas sin vomitar. Por ejemplo, si ingiere normalmente unos 120 ml por toma, ir incrementando lentamente la cantidad de solución durante el transcurso del día hasta darle un total de 120 ml.
  • No darle de una vez, más cantidad de solución electrolítica de la que suele ingerir en una sola toma; hincha demasiado el tubo digestivo inflamado con demasiado líquido y podría provocarle más vómitos
  • Cuando  lleve más de ocho horas sin vomitar, podrá volver a introducir lentamente su leche habitual. Empezar con cantidades reducidas (entre 30 y 60 ml) y tomas más frecuentes de lo habitual, aumentando progresivamente la cantidad de cada toma hasta llegar a su ritmo normal de lactancia. Si  ya estaba habituado a tomar sólidos, como plátanos, papillas de cereales, galletas u otros alimentos blandos para bebés, se pueden volver a introducir en pequeñas cantidades
  •  Si no vomita en 24 horas, usted podrá reanudar su pauta normal de lactancia
Gentileza de KidsHealth

jueves, 3 de mayo de 2012

Consejos de rehidratación oral para bebés menores de seis meses:

Llegan los días más largos, hace más calor y se viaja más. Las gastroenteritis serán frecuentes y, gracias a KidsHealth, les mostraré los pasos a seguir para hacerlo bien:
  • Evite darle agua sola a un lactante de esta edad a menos que su pediatra especifique la cantidad que debe darle
  • Ofrezca a su hijo cantidades reducidas (unas dos o tres cucharaditas, o hasta un máximo de 20 ml  de una solución oral electrolítica cada 15-20 minutos aproximadamente utilizando una cucharita o jeringuilla. Las soluciones orales electrolíticas (disponibles en la mayoría de supermercados o farmacias y conocidas también como soluciones electrolíticas orales de mantenimiento) contienen sales minerales en las concentraciones necesarias para restablecer lo que ha perdido el bebé a través de los vómitos y/o diarreas y también contienen algo de azúcar. Es especialmente importante que los líquidos administrados a un lactante de corta edad tengan el equilibrio adecuado en sales minerales (las soluciones electrolíticas sin sabor son las más recomendables)
  • Aumente gradualmente la cantidad de la solución que le administre a su hijo si la puede tolerar durante más de un par de horas sin vomitar. Por ejemplo, si el bebé ingiere normalmente unos 120 ml por toma, vaya incrementando lentamente la cantidad de solución electrolítica durante el transcurso del día hasta darle dicha cantidad
  • No le dé a su hijo de una vez más cantidad de solución electrolítica de la que suele ingerir en una sola toma; solo conseguiría llenar demasiado un vientre ya de por sí irritado y probablemente le provocaría más vómitos
  • Cuando su hijo lleve más de unas ocho horas sin vomitar, podrá volver a introducir lentamente la leche infantil, en el caso de que haya optado por la lactancia artificial. Empiece con cantidades reducidas (entre 20 y 30 ml y tomas más frecuentes de lo habitual, aumentando progresivamente la cantidad de cada toma hasta llegar a la pauta de lactancia normal del bebé. Si su hijo ya tomaba papillas infantiles, es adecuado volvérselas a introducir en pequeñas cantidades.
  • Si su hijo solo toma leche materna y vomita (no babea o regurgita, sino que vomita lo que parece ser una toma completa) más de una vez, amamántelo durante cinco a 10 minutos cada dos horas. Si sigue vomitando, llame al pediatra. Cuando lleve ocho horas sin vomitar, podrá volver a amamantarlo con normalidad
  • Si su bebé tiene menos de dos meses y vomita todas las tomas (en vez de limitarse a regurgitar), llame inmediatamente a su pediatra

miércoles, 21 de julio de 2010

Regurgitación del bebé. el test de la cuchara

Tengo la suerte de que muchas editoriales médicas me envían libros para revisar la parte técnica de las traducciones y hacer algunos prólogos. Aunque ello me hace pasar muchas horas leyendo aprendo un montón y, en muchas ocasiones. me obliga a repasar temas que tenía olvidados o aprendo trucos fruto de la experiencia de los autores.

Acabo de revisar un libro para padres de la psicóloga, Penélope Leach, una de las escritoras más conocidas en el mundo por sus libros de divulgación, tanto en Inglaterra como en EEUU, de los que se han vendido millones de ejemplares. En éste que próximamente saldrá al mercado me ha enseñado una truquillo muy sencillo para tranquilizar a los padres respecto a las regurgitaciones del recién nacido.

Los bebés regurgitan porque su aparato digestivo no ha alcanzado su plena madurez. El esófago está dotado de una fina musculatura gracias a la cual los alimentos pueden avanzar hacia el estómago. En su parte final, el esófago dispone de un pequeño músculo circular llamado "esfínter esofágico inferior". Normalmente, dicho músculo se contrae impidiendo que el contenido alimentario vuelva "en sentido contrario" al esófago. En el caso del bebé que regurgita a menudo, dicho músculo todavía no funciona correctamente y se relaja dejando pasar de vez en cuando el contenido del estómago al esófago. Es tan común que es considerado casi como algo normal.

Algunos bebés lo hacen en forma habitual, otros no tanto y es función del pediatra distinguir entre una regurgitación y un reflujo -dependerá de su frecuencia y de su intensidad, así como de los síntomas que provocan. Este fenómeno preocupa a los padres por si se puede tratar de algo anormal, por la molestia de cambiar constantemente su ropita cuando lo hemos dejado limpio y pulcro y porque los padres tienen los hombros de su ropa empapados de leche constantemente y pueden oler como el requesón.

Fisiológicamente, 1 de cada 2 lactantes regurgita, 1 lactante de cada 5 regurgita en exceso y la mayoría de las regurgitaciones desaparecen completamente entre los 12 y los 18 meses, edad en la que empiezan a andar. En ese momento, el esfínter esofágico inferior alcanza gradualmente su madurez, el esófago se estira y la evacuación gástrica mejora.

Como la leche es blanca y muy visible -como ocurre con la sangre- las cantidades que regurgita un bebé algunos padres les parecen muy grandes. Para tranquilizarlos la Dra. Leach propone la prueba de la cucharada de leche/requesón, sencillísima: Una vez el niño ha regurgitado en el hombro del padre o de la madre y lo ha puesto perdido han de llenar una cucharada de postre con leche y derramársela por el otro hombro -ya que se ha de lavar, ensuciarlo un poco más no molesta. Si la mancha es parecida de tamaño ha regurgitado sólo unos 3 ml de leche, si les parece que mancha más se tiran una cucharada sopera de leche y si es similar la cantidad regurgitada es de unos 13 ml, miseria comparada con la cantidad de leche que ha tomado.

Este test me parece tan ingenioso que parece tomado del CSI Miami y Horatio haya sido el promotor.

martes, 31 de marzo de 2009

Tortugas, peligro de Salmonella

Las tortugas parecen animales domésticos sin ningún peligro, pero se estima que causan más de 70,000 casos de infecciones de Salmonella todos los años en EEUU. Yo sé que algunas tortugas terrestres están protegidas por la ley, como es el caso de la tortuga mora (Testudo Graeca) y de la mediterránea (Testudo Hermanni) pero de las demás no tengo ni idea.

Algunas de estas infecciones pueden ser graves o incluso fatales. En un caso un bebé de cuatro semanas murió de forma fulminante por este germen. La investigación médica llevada a cabo por sanidad demostró que la causante de la muerte fue una querida tortuga que tenían desde hacía tiempo. En otro lugar, dos muchachas adolescentes se pusieron muy enfermas después de bañarse en la piscina de casa: los sabuesos de investigación microbiológica descubrieron que la piscina estaba poco desinfectada y que en ella dejaban nadar a sus tortugas.

Los niños, las personas con defensas bajas, los ancianos y las embarazadas son especialmente susceptibles a infecciones por Salmonella. Además de esta susceptibilidad, los niños tienen más riesgo porque las tocan mucho y al no lavarse las manos y llevárselas a la boca ingieren las bacterias. Además, si están juntos, pueden contagiarse al compartir comida rápida que tocan con sus manos como los bocadillos o galletas.

No es necesario tocar a la tortuga para infectarse. Este animal elimina el germen por las heces contaminando esporádicamente el agua o la zona donde vive. Lógicamente al tocarla también contagia al estar impregnada la parte posterior. Otros reptiles y anfibios también son portadores - riesgo de contagio- de Salmonella.

La Food Drug Administration (FDA) acaba de realizar una serie de recomendaciones con el fin de evitar fácilmente el contagio de esta infección tan grave. No comprar ni regalar tortugas pequeñas como animales domésticos. Los que ya tengan una tortuga, reptil, o anfibio deben seguir estas normas de forma estricta:
  • Si se está esperando un bebé sacar al animal de casa.
  • Hacer lo mismo si en la casa hay niños menores de cinco años, personas mayores o con defensas bajas y enfermos con tratamientos inmunosupresores.
  • lavar bien con agua y jabón las manos y partes del niño que hayan estado en contacto con la tortuga así como los objetos que estén en contacto con ésta
  • no limpiar el recipiente donde está la tortuga en el lavaplatos de la cocina y después desinfectarlo con lejía
  • recordar que los niños se pueden contagiar en parques, jardines o zoos. En los colegios y guarderías, como son unos bichos simpáticos y atractivos para los niños, las tortugas han de estar bien aisladas.
  • si hay una tortuga en casa saber que la infección por Salmonella da síntomas de diarrea con sangre, dolor abdominal, vómitos y fiebre alta. según la edad del niño puede requerir un ingreso en un hospital
Miren por donde este animalito tan simpático nos sale un poquito peligroso. Muchos animales tienen el aspecto de inofensivos y cariñosos pero son unos auténticos "cabro...es". En esta web de mascotas ni se menciona el riesgo de infecciones de tortugas a personas. Ojo, al parche.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Hoy no me puedo levantar nada me puede hacer andar

Canción Meccano. Stop. En cama hecho una piltrafilla. Stop. Gastroenteritis. Stop. Escribo después de ir al trono y antes de meterme en el catre. Stop. Miren la hora que es. Stop. Esfuerzo sobrehumano para escribir esta porquería. Stop. Lo siento. Stop.

miércoles, 12 de marzo de 2008

¡Qué barbaridad! Más trastornos de la conducta alimentaria

Estoy preparando un artículo para una revista sobre trastornos combinados del sueño y de la alimentación en el niño pequeño. Es muy común esta asociación. Cuando hago la historia clínica, capto dos situaciones muy frecuentes: los niños que duermen mal, comen mal; o, viceversa, los niños que comen mal, también duermen mal. En casi todos ellos se advierte una tónica familiar de disciplina bastante relajada para decirlo de una forma benevolente. En pocas palabras, los papás mandan poco. Estos tipos de trastornos no están recogidos en los libros de Pediatría. Los aprendes con la experiencia de años de trabajo.

Desde hace mucho tiempo, en mi hospital, estoy en relación estrecha con la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Al ver a muchas chicas —también a algunos chicos— con estos trastornos, uno intuye que las clasificaciones médicas sirven para entenderse pero aún falta mucho para afinar más los diagnósticos. Observen las últimas novedades en trastornos de la conducta alimentaria que estamos observando en pacientes y que, con el tiempo, serán entidades separadas dentro del mismo paraguas:

Trastorno purgativo: mantenimiento del peso normal con laxantes o vómitos sin atracones.
Anorexia atlética (ejercicio compulsivo): práctica de deporte excesivo con fanatismo por las dietas y peso.
Dismorfofobia: preocupación excesiva por partes del cuerpo cuando los demás no observan ninguna anomalía destacable.
Vigorexia: contrariamente a la anorexia es una obsesión por aumentar la masa muscular.
Trastorno desencadenado por infección: especialmente en niños obsesivos. En estudio, todavía no se tienen datos.
Ortorexia nerviosa: obsesión por la calidad de los alimentos que se compran, se cocinan y se comen preparándolos cuidadosamente para que sigan siendo “puros”.
Síndrome de comida nocturna: tienen poco apetito durante el día y comen mucho a la hora de cenar.
Trastorno del sueño con comidas nocturnas: se levantan medio dormidos, sonámbulos y comen. Al levantarse ven horrorizados lo que han hecho.
Síndrome del gourmand: muy raro pero curioso. Compra y preparación de alimentos exquisitos y parece relacionado con traumatismos craneales o tumores.
Síndrome de vómitos cíclicos: típico de la infancia pero no exclusivo de causa poco clara aunque puede estar en relación con migrañas y cefaleas.
Masticar y escupir: meterse cosas en la boca triturarlas y escupirlas.

Como ven la variedad es grande. Y yo creo que esto no se acabará aquí. A mí me convendría tener un poquito de algunos de ellos: un pelín de anorexia atlética (no pego ni sello), una pizquita de vigorexia para que mi serrano cuerpo disminuya un poco su barriga cervecera, una miaja de ortorexia para comer lo correcto. Sin ir más lejos, el otro día fui a cenar a un bistró y de postre me casqué tres "Panna Cottas" de muerte. Me pirran los dulces... y la "crème brûlée", aaaaaaah, tomaría toneladas. Pocos la saben hacer bien. Curiosamente en Barcelona hay un restaurante en el que todo son dulces, "Espaisucre", y todavía no he tenido ocasión de refocilar por allí.

viernes, 5 de octubre de 2007

Estos días todos los niños tosen, les recomiendo una medida sensata

El organismo es muy sabio. Tiene sus mecanismos para defenderse de agresiones externas y eliminar los productos de deshecho inútiles o tóxicos. Uno de ellos es la tos. Tan sólo llevamos unos 15 días de guarderías y coles abiertos y la mayoría de lo "pájaros" que asisten a ellos ya están con unas "candelas mocosas" que parecen estalactitas.

El sabio mecanismo del organismo para eliminar las secreciones es la tos. A los papás les preocupa que el niño tosa todo el día y la noche. Sin embargo hay que valorar la tos como algo necesario. Evita el acúmulo de secreciones y sus complicaciones como neumonías. Algunos padres no soportan que el niño tosa o creen que es malo. Los niños con tos y mocos están recibiendo constantemente medicamentos. La FDA no recomienda dar medicinas niños pequeños excepto si lo indica el médico. Vean este video;está en inglés pero se entiende bien.

En mi consulta les recomiendo a los papás dos medidas que me parecen razonables y sensatas:
  1. Si el niño tose por la noche pero no se despierta ni le provoca el vómito: NO DAR NADA. Los padres pueden despertarse por la tos de su hijo; resignación. Si el angelito sigue durmiendo darse la media vuelta e intentar volverse a dormir.
  2. Tengo la suerte de tener como colaborador a un fisioterapeuta respiratorio que hace maravillas con los niños. Como si fueran juegos malabares les hace clapping, los remenea, los hace toser y al salir de la sesión están como nuevos. A estos niños les doy muy pocos medicamentos. En otros países europeos los fisoterapeutas respiratorios son fácilmente accesibles. En España casi no existen.
Moraleja: si su hijo tose pero no vomita ni se despierta...calma