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sábado, 19 de mayo de 2012

Acontecimiento nacional. Despedida de los residentes de Hospital Sant Joan de Déu


Son una "pandilla" inigualable (Patricia Suero, Anna Gamell, Luciana Rodríguez, Míriam Triviño, Marta Sardà, Xavi Rodríguez, Núria Torre, Asier Apodaca, Ángela Deyà, Sílvia Marquès, Paco Arasa, Cristina Cayuela). Sus rotaciones han sido mejores que las de los jugadores del Barça y del Madrid. Han ganado todas las copas pero, por culpa de la maldita crisis, alguno no alcanzará el estrellato que merece. Es igual. El hospital "genera" cada año mejores pediatras.

El 8 de Junio se despiden con una cena a la que, desgraciadamente, no podré asistir por motivos personales. De todas formas, intentaré ir como sea porque el trailer de su despedida me ha subyugado.
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Trailer from Pediatra on Vimeo.

Será en el Restaurante "La Fontana de l'Eixample" a las 20:30 h

martes, 1 de diciembre de 2009

Hoy hago una despedida muy especial

Plantaremos un olivo de más de 300 años. Las cenizas de un ser querido quedarán abrazadas durante otros cientos de años; tantos, que nunca sabremos lo que será de ellas. El viaje final cerró muchas heridas que van cicatrizando poco a poco. El hombre no está hecho para la derrota; puede ser destruido pero no derrotado. Esta despedida me produce un dolor suave pero no estoy triste.

Supongo que muchos no entenderán por qué he escrito estas líneas. No importa; sólo quiero dar testimonio de alguien que fue y ya no está entre nosotros. En las ceremonias funerarias se despide al difunto con un "descanse en paz".

Yo sé que, ahora, descansa en paz.

PS. El olivo en el momento de colocarlo en su lugar

martes, 3 de noviembre de 2009

José Ignacio, hasta pronto

Me encuentro como "escritor delante de la hoja en blanco" y no sé como expresar mis sentimientos. La muerte de José Ignacio Sierra me ha conmovido, hecho que desde hace tiempo no había nada que lo consiguiera. Era el jefe de alergología e inmunidad del Hospital y hemos estado años conviviendo felices a menos de 50 metros todas las mañanas. Hombre polifacético y cultivado ha sido un ejemplo para todos nosotros. Hace poco tiempo enfermó y anteayer nos dejó. Yo ya me despedí de él en el Edificio docente del Hospital en el homenaje que se le hizo. Le recordaré siempre subido en la tarima del auditorio escuchando sus últimas palabras. Después hemos mantenido correspondencia hasta muy poco antes de su muerte. Leyendo el último correo que me envió el día 28 de octubre -cuatro días antes de morir- pueden darse una idea de la grandeza de una persona en sus últimos momentos para consolarme de las desgracias que me han ocurrido en poco tiempo. Su nota dirigida al que siempre llamaba Kalikatres Sapientísimo o Pitagorín dice así:

Mi querido y añorado amigo:

En estos momentos sólo acierto a enviarte un abrazo muy fuerte, lleno de cariño y de toda la ternura de que soy capaz; y mi respeto, siempre.
Te quiero mucho


José Ignacio


No se necesitan nueve meses, se necesitan cincuenta años para hacer un hombre, cincuenta años de sacrificio, de voluntad, de... ¡tantas cosas! Y cuando ese hombre está hecho, cuando ya no queda en él nada de la infancia ni de la adolescencia, cuando verdaderamente es un hombre, no sirve nada más que para morir (André Malraux).

No estoy triste porque te has ido; estoy contento por haberte conocido.

sábado, 4 de abril de 2009

José Maria Martín Rodrigo

Todavía tengo un nudo en la garganta. Acabo de llegar de la cena-homenaje-despedida del Dr. José María Martín Rodrigo; se jubila. Si uno lee el significado de la palabra jubilar en un diccionario puede resultar mas bien triste o despectiva: retirar a alguien del trabajo por vejez o incapacidad laboral, teniendo derecho a una pensión. 

Usted, ¿se pondría contento si no tuviera que trabajar más? yo creo que sí y, en realidad, ayer, en la cena, aplicamos la palabra jubilación tal como proviene del latín "jubilare" (gritar de alegría). En el caso de José María ha sido la culminación de años de trabajo y de darse a los demás. Puede retirarse satisfecho; en la cena se ha demostrado lo mucho que le queríamos en el Hospital. Con él de Jefe (sin tener ni idea) y con el Dr. Luis Tobeña y un servidor pusimos en marcha la que era la segunda unidad de cuidados intensivos pediátricos (la primera fue la del Hospital Infantil del Valle de Hebrón) de Barcelona. Empezamos un recorrido que al jubilarse él está considerada una de las mejores de España. El triunvirato Martín, Tobeña, García-Tornel funcionó a las mil maravillas y de un "Biscúter" se ha convertido en un Fómula 1. Dejé la UCI cuando me "ascendieron" a Jefe Clínico pero nunca podré olvidar el esfuerzo que hicimos para ponernos al día en un aspecto de la pediatría que, en aquellos momentos, estaba en sus albores. Yo me fuí a EEUU, Canarias-donde estaba y está una de las mejores UCIS de adultos de nuestro país- al Valle de Hebrón y a múltiples lugares. 

José María ha representado el espíritu de la Orden de San Juan de Dios plasmado en toda su trayectoria. Le deseo que grite de alegría durante muchos años rodeado de Fina, su esposa, sus hijos y sus nietos. Shakespeare dijo que la despedida es un dolor suave y, en verdad, lo es.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Personas buenas y ¡Hoy viene Nani!

Confieso que me admiran. Y una de ellas es una de mis "Carmenes", nuestra enfermera del hospital, trabajadora infatigable hasta la extenuación y siempre con la sonrisa en los labios. Aparte de soportar diariamente los malos humores de médicos y padres de pacientes, resuelve todos los problemas y lo difícil te lo hace fácil. Pues bien, no sólo hace eso sino que en ocasiones trae pasteles hechos por ella y prepara como nadie detalles para una despedida, organiza el "catering", busca los regalos, el papel de envolver...Nada falla.

Pues nuestra Carmen organizó la despedida, por jubilación, de otra persona entrañable, Encarna. Pero no fue una despedida lacrimógena. Un anhelado deseo secreto de la jubilada era nada menos que darse un paseo en ¡una Harley-Davidson!. Pues el día de la despedida y sin saber nada la "ojomeneada" se la llevaron a la entrada del Hospital. Allí con un grupo de amigos que la acompañábamos había ¡Una flamante Harley-Davidson con un apuesto conductor para llevarla a dar una vuelta!. Ni decir tiene que se quedó estupefacta. Le pusieron una chaqueta y casco Harley Davidson y el apuesto conductor la llevó a su domicilio donde estaba su marido tranquilamente haciendo sus cosas. Ella desde abajo le llamó por el móvil: "Sal a la ventana y me verás", "Pero no estabas en el Hospital" le espetó él. "¡Sal a la ventana!" y efectivamente salió y vio emocionado como su esposa había cumplido uno de los sueños de su vida.


Y hoy viene Nani. Otra de las enfermeras entrañables de las consultas externas de pediatría. Recuperada de una avería corporal ha llegado como se fué: guapa, elegante, amable, atenta y ¡con el mismo peso!. Eso me ha j..dido. Ella es invariable mientras yo soy como un neumático gastado que se deshincha y lo vuelvo a hinchar. Me consuelo diciendo que estoy "no en el peso ideal sino en el peso cómodo" así me es mas llevadero.




Que fácil y divertido es trabajar con personas así. También hay momentos malos, pero nunca con ellas. Que poco se valora en las empresas el grado de satisfacción de convivencia con tus colaboradores. Encarna, Nani, Camen. Gracias