Mi primo de Bilbo, Antonio Otero - escritor y perodista, me proporcionó un material, desconocido para mí, en el que se demuestra la dificultad idiomática en la que nos podríamos encontrar al entrevistar a los padres de un niño. Al parecer es un documento muy antiguo pero yo no había reparado en él. En el caso que nos compete no se trata de barreras en el idioma, por proceder de países lejanos, sino de personajes autóctonos aunque ignoro el lugar dónde fue grabada la conversación -que oirán a continuación. Sea donde fuere, el lugar es idóneo para crear una un centro de idiomas para los extranjeros que quieran aprender en profundidad el español. Llegar a estos niveles de entendimiento requieren una maestría asombrosa.
En el hospital nos enfrentamos a diario con barreras idiomáticas que nos dificultan hacer una buena historia clínica, herramienta básica para la orientación diagnóstica e iniciar un tratamiento. Tenemos una mediadora-traductora para los casos difíciles pero en el que les presento no hay experto que valga; afinar el oído y ver si captas lo que te quieren decir.
En el hospital nos enfrentamos a diario con barreras idiomáticas que nos dificultan hacer una buena historia clínica, herramienta básica para la orientación diagnóstica e iniciar un tratamiento. Tenemos una mediadora-traductora para los casos difíciles pero en el que les presento no hay experto que valga; afinar el oído y ver si captas lo que te quieren decir.
