martes, 5 de junio de 2012

La celiaquía, una enfermedad que ha cambiado de una forma supersónica

En la consulta constantemente aparecen padres "sanos" de toda la vida que por un motivo u otro se les ha diagnosticado, con gran asombro para ellos, de celíacos y se ven en la tesitura de cambiar radicalmente su régimen dietético. Es muy duro si casi no habían tenido síntomas

La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) quedó anclada en el pasado y, desde hacía 20 años no había modificado sus criterios para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad celiaca (EC) que, vale la pena decirlo, eran un "coñazo" porque exigían realizar, al menos, una primera biopsia intestinal al surgir la sospecha, siendo necesaria para confirmar definitivamente el diagnóstico la realización de una segunda o incluso una tercera biopsia intestinal y de una prueba de reintroducción del gluten en la dieta (prueba de provocación). Los americanos fueron más prácticos y adoptaron más rápidamente los recientes avances en la predisposición genética (antígeno leucocitario humano (HLA-DQ2 y -DQ8)  y en las pruebas serológicas como la valoración de los anticuerpos antitrasaminasa tisular como el autoantígeno mayor.

En las nuevas recomendaciones, se establece que en algunos casos de niños con síntomas y unos datos analíticos concluyentes (anticuerpos antitransglutaminasa muy elevados junto con anticuerpos antiendomisio positivos y HLA de riesgo), sería suficiente para el diagnóstico de EC  sin la obligatoriedad de realizar una biopsia. En el momento actual se intenta  comprobar si esta actitud es segura y no conlleva a falsos diagnósticos. De momento, ya no se recomienda realizar biopsia intestinal de forma rutinaria aunque es verdad que tiene la ventaja de aportar, en la mayoría de casos, más seguridad en el diagnóstico.

Los exámenes de sangre se recomiendan en pacientes  con síntomas inexplicables o enfermedades desencadenantes: retraso de crecimiento, anemia refractaria al tratamiento, dolor abdominal, estreñimiento, estomatitis aftosa, inmunodeficiencias, alteraciones hepáticas o síndromes como Down, Turner o Williams. Se ha avanzado mucho en el conocimiento de esta enfermedad. Ya sabemos mucho pero  no cómo curarla. Todo llegará.

Una web muy interesante para padres de niños con trastornos digestivos es GastroKids -incluso dispone de dietas sin gluten en español- perteneciente a la rival de la asociación europea, North American Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (NASPGHAN)