lunes, 21 de junio de 2010

Saber si su hijo/a adolescente está deprimido/a

¿Un cuestionario de sólo 2 preguntas puede ser preciso y útil para diagnosticar una depresión en el adolescente? Al parecer sí, según una investigación recientemente realizada en EEUU. La depresión en este grupo de edad es muy habitual y los suicidios son cada vez más frecuentes. Mi tesis doctoral se centró en la hipótesis de que los padres son más capaces de detectar que "algo va mal" en sus hijos antes que el propio pediatra.

En este trabajo los autores demuestran que con un cuestionario de dos preguntas se puede hacer una detección precoz de la depresión en los jóvenes. puntuando de 0 a 3 a cada pregunta. Los que tienen una puntuación de 5 o 6 presentan alta probabilidad de tener una depresión mayor, los con 3 o más, pueden presentar algún tipo de depresión y entre 1 o 2 necesitan hacer un seguimiento. El primer estudio con estas sencillas preguntas se realizó en el 2003 (Kroenke K, Spitzer RL, Williams JB. The Patient Health Questionnaire-2: validity of a two-item depression screener. Med Care 2003; 41:1284-92.) y, recientemente, en la prestigiosa revista Pediatrics publicado online el 5 de abril de 2010, repite la misma afirmación.

¿Cuales son las preguntas clave? El cuestionario correcto PHQ-2 está estructurado así:

En las últimas 2 semanas, con qué frecuencia has tenido o has estado afectado por:

1. ¿Tener poco interés o placer en hacer las cosas?
2. ¿Sentirte triste, deprimido/a o sin esperanza?

Las respuesta se han de responder de acuerdo al baremo siguiente:
1. Nada de eso: 0
2. Varios días: 1
3. Más de la mitad de los días: 2
4. Casi todos los días: 3

Como he dicho antes la interpretación es muy sencilla, es positivo si el resultado es 3 o más puntos.

De todas formas los que trabajamos con jóvenes sabemos que estos cuestionarios tan breves hay que tomarlos como lo que son: un instrumento de cribado y no de diagnóstico. Para mí tiene un gran valor la expresión "no verbal" es decir cómo interacciona conmigo, cómo responde, la entonación de las respuestas o la fluidez de la entrevista y, cuando creo que ya me he ganado su confianza les hago una pregunta muy simple: "Del 0 (suspenso total) al 10 (todo te va de coña) ¿que nota te pondrías de cómo te va la vida en general?". Esta pregunta tan simple me ha ayudado mucho en mi quehacer diario.