lunes, 29 de septiembre de 2008

Yo no me lavo bien. Perversión del eufemismo

Doctor, qué titulo tan raro. Pues sí: ahí va. Sospecho que, desde mi más tierna infancia, cuando me ducho por la mañana me dejo partes importantes de mi cuerpo para lavar ya que sólo las mujeres tienen “higiene íntima”. Me di cuenta hace poco leyendo un anuncio. Voy a ponerme en contacto con la Ministra de Igualdad a ver que me sugiere.

Según Wikipedia "un eufemismo es una palabra o expresión políticamente aceptable o menos ofensiva que sustituye a otra considerada vulgar, de mal gusto o tabú , que puede ofender o sugerir algo no placentero al oyente. También puede ser la sustitución de nombres secretos o sagrados para evitar revelar éstos a los no iniciados. Algunos eufemismos tienen la intención de ser cómicos. Se produce cuando se pretenden usar inofensivas palabras o expresiones para desorientar, evadirnos, o evitar enseñarnos la verdadera, cruda y desagradable realidad. A menudo el propio eufemismo pasa a ser considerado vulgar con el tiempo para ser sustituido de nuevo". Así pues, desde hace muchos años que hemos abandonado las palabras “anciano”, “viejo” a cambio de “tercera edad”, “persona con experiencia”; a la "preñada" se prefiere calificarla como “estado de buena esperanza o encinta”.

Esta introducción me sirve para el post de hoy, sugerido por Sir Louis Eat (en ocasiones, Virgules), compañero de fatigas del Hospital y dentro de poco -eso sí que es meritorio- Licenciado en Derecho. A los antes llamados impedidos, paralíticos o inválidos sucesivamente se ha ido eufemizando como minusvalidos, discapacitados y el summum de aberración ahora son “personas con habilidades diferentes”.

Evidentemente, a primera vista, el uso del eufemismo parece tener una pátina de consideración hacia la persona afectada, pero en una visión más perversa de la cuestión, el principal beneficio del eufemismo se lo lleva el emisor y no, en cambio el receptor. Apliquemos la teoría al caso práctico: en un aparcamiento reservado a estas personas la gente lo respetará más si sabe que va destinado a un impedido o a un inválido que si es para una persona con “habilidades diferentes”, y que antes cederá el asiento en el autobús a un anciano que a alguien “con experiencia”. Ítem más, la gente tiene el descaro de aprovecharse del inválido -ser aparentemente inferior- para aparcar pero no se atreve a hacerlo en aparcamientos institucionales (embajadas,etc.), entidad superior.

Me dirán que quizá soy muy mal pensado, pero a veces lo que damos por hecho tiene otra lectura más perversa.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Como siempre magistral, estimado amigo. Ya tenemos algo mas para recapacitar. Quiza fuera buena idea instituir un foro para ofrecer eufemismos curiosos o esperpénticos.
Sir Louis

Anónimo dijo...

Yo quiero que vuelva Fray Dulento ya de sus vacaciones...Esta reflexión está a su medida!

Un saludo

Anónimo dijo...

A mí uno de los eufemismos que más me gusta es el de"gente de color" para referirse a las personas de raza negra. ¿De qué color? ¿verdes, azules...?
saludos, marisa

Fray Dulento dijo...

Querido doctor:
En una sociedad tan políticamente correcta e intelectualmente más aguada que la leche que antaño se dispensaba conservada en barras de hielo, evitamos mencionar las cosas por su nombre para evitar soliviantar los delgados tímpanos de esta sociedad aburguesada -léase hamburguesada- o, en el peor de los casos, confundir o engañar a la sociedad.
Los políticos de hoy son los artistas del eufemismo. Por ejemplo, nuestro Remendón, ese nacido en Valladolid que eufemísticamente se atribuye el gentilicio de leonés, ha estado durante meses eludiendo la palabra crisis con términos como frenazo económico, parón inversor, bache económico... El vocabulario político no tiene desperdicio: Brazo armado por banda terrorista, matrimonio de hecho por pareja "arrejuntada", daños colaterales por "putada" a los civiles, accidente por atentado, intervención militar por guerra, neutralizar por cargarse a alguien por las bravas... O Estado español para evitar mencionar la innombrable España. Barack Obama es el paradigma de los eufemismos políticos: para unos es un negro, para otros un hombre de color, para otros un afroamericano y para una minoría, un mulato, palabra en desuso no se por qué.
"En la confrontación política no hay lugar para la verdad: las palabras significan en función de la posición de quien las pronuncia y no está permitido decir cosas que no estén conformes a la posición asignada. El que se atreva tendrá dificultades para ser escuchado", dice Josep Ramoneda en su libro “Después de la pasión política”.

¡Si Cervantes levantara la cabeza! Sus eufemismos en El Quijote sí que son magistrales. ¿Recuerda doctor el episodio del bandolero catalán Roque Guinart? Cervantes pasa a llamar caballero al ladrón, limosna al hurto y "hacer justicia distributiva" a repartir el botín.
Hasta otra, Matasanos (¿un eufemismo?)

PD. En otro ámbito, el escolar, ¿qué me dice del eufemismo "el niño progresa adecuadamente"? ¡Leches, no sería más directo y entendible algo como "el niño es un zoquete"!

Anónimo dijo...

No sé qué me gusta más, Dr, si susu reflexiones o los comentarios de Fray.
Debería usted pensar en meterle en plantilla.

Saludos

Dr. Santi dijo...

A Fray Dulento lo deberían nombrar presidente de la Fundación Mapfre en vez de la ínclita Infanta Elena. Él se merece los 200.000€ que cobrará la susodicha y yo no puedo ofrecérselo. Hoy es el día del crack bancario y...

Fray Dulento dijo...

Querido doctor GT,
bastante gratificación ya tengo disfrutando a diario de sus comentarios pediátricos y de otra índole, como los que propina a los miembros de la Casa Real que con el sudor de su frente, me refiero a la de usted y demás contribuyentes, reciben unos sueldos tan indignantes como insultantes.

PD. Hoy es el día del crack bancario... y un día de lección política. Me ha maravillado cómo los políticos estadounidenses, tanto de derechas como de izquierdas, han votado libremente, sin consignas partidarias, sobre un asunto trascendental para EE UU. Chapó.