domingo, 15 de junio de 2008

Propongo una ley que promulgue la "propina europea"

Un antiguo dicho sugiere: "Allá adónde fueres, haz lo que vieres". En este mundo multicultural y globalizado, la propina puede ser un motivo de debate entre los comensales de una cena. Cada país tiene sus costumbres y los ciudadanos recurren a subterfugios conocidos para estar más y mejor atendidos. Desde la propina al soborno -mordida- pasando por la comisión.

En EEUU y países sudamericanos tienen establecido que el sueldo de muchas personas depende de las propinas. Tan establecido está que, por ejemplo, si vas a un restaurante neoyorquino la propina de ser el doble de las "Tax"; cosa que vale la pena saber porque el "palo" por la cenita es de órdago a la grande. Eso es lo aceptado y es lo que uno debe hacer allí.

La Unión Europea es un conglomerado de países con costumbres muy diferentes y no se a quién dirigirme para proponer una ley titulada "La Propina Europea" para deshacer entuertos y evitar discusiones. ¿Hay que dar propina a un camarero que te ha servido un café o a un dependiente de una gasolinera? Desconozco el asunto pero ¿a un médico de familia se le "puede tratar bien" para obtener medicamentos o alargar la baja con mas facilidad? ¿Todo en mundo tiene un precio? ¿Enseñaremos a nuestros hijos a manejarse en el mundo de la propina, el soborno o la comisión? Yo creo que eso degrada la democracia. Por eso no soy partidario de las propinas y pienso que no es bueno imbuir a los hijos las malas artes para conseguir cosas.

Hablando de esto nos quedamos atónitos del comportamiento de los bancos y cajas de ahorro al cobrar comisiones por ingresar o extraer nuestro dinero sin ninguna protesta por parte de nadie incluyendo a las representaciones de los obreros y pensionistas - los mas perjudicados por esta imposición unilateral.

En fin; no arreglaremos el mundo pero me gustaría conocer su opinión sobre la propina y si hemos de enseñar a nuestos hijos a "manejarse" en estas lides.

6 comentarios:

lady jekyll dijo...

Buenos días, doctor. Hoy ha abordado usted un tema que me he planteado en más de una ocasión (supongo que como todo aquél que se mira el bolsillo).
¡Qué quiere que le diga, doctor! A mí no me dan propinas por hacer bien mi trabajo y tratar correctamente a los clientes. Creo que lo justo sería que los camareros cobrasen un sueldo como corresponde y no nos "obligaran" a tener que dejar propina.
Sería interesante saber quiénes dieron origen a la cultura de la propina y por qué.
Un saludo.

Dr. Gluck dijo...

Yo tenía un buen amigo, tenía porque murió bastante joven, que desde su más tierna juventud aprendió a mover el mundo a su alrededor a base de propinas ( no sé que cantidades pero no debían ser tampoco de 50 céntimos).
Claro está que también tenía cierto poderío económico. Que yo recuerde, ya en la mili conseguía que otros le hicieran las guardias mientras él dormía o se iba a casa de fin de semana ( Claro, esto no son propinas, pero viene a iluminar un poco sobre su forma de enfocar las cosas).
Cuando iba a un restaurante lo trataban como un amigo de toda la vida, en la playa siempre tenía reservada la tumbona y la sombrilla, y encima como era francamente simpático y sociable, se sabía los nombres de todos los camareros y de quien hiciera falta acordarse, era un placer ir con él dónde le conocían porque ( gracias a las propinas, creo yo ) se desvivían porque estuviéramos cómodos y bien servidos.
Como se dice habitualmente, eso era vida.
Pero viéndolo desde otro punto de vista, probablemente todo esto era a costa de dejar a otros sin su mesa o retrasando la atención a otros, aunque no siempre.
Las propinas, dadas con el fin de resultar un cliente más apetecible, creo que son más o menos aceptadas por todo el mundo. Todos están contentos, salvo quizás al que le han saltado en la cola, cosa a tener en cuenta, sobre todo si al que se saltan es a ti.
Bueno ahí queda un dilema ético.

Otra tema es la propina tonta por obligación, que no sabes porque la dejas y al que se la dejas se podría decir que le da igual ( yo diría que es la propina más común en España ), dejar 25 céntimos al de la gasolinera, 20 céntimos al del cortado o 1 euro al que te ha subido la maleta a la habitación del hotel, cuando es una maleta pequeña que te has traído a mano desde casa.
Estas debieran ser claramente a extinguir. ¿ y las otras ?
PD: A mi tampoco me dan propinas.

Anónimo dijo...

Hola doc!
Tal y como han apuntado Lady Jekyll y Dr. Gluck a mi tampoco me dan propinas por mi tabajo, ni tampoco me dan pagas extras de navidad y de verano...ya veis cómo está la cosa pero eso es otra historia...
De manera que no veo muy claro el tema de la propina porque uno ha de trabajar bien.
Otrac osa es cómo se reearten las propinas, no se las queda el camarero/a a modo de sobresueldo que deberia ser así, sinó que se reparten entre todos los compañeros e incluso cocina...

EVA dijo...

No estoy muy deacuerdo con las propinas, pues el por qué unos sectores si está bien visto dar propinas y otros no? restaurantes, peluquerias, gasolineras...
El buen trato al cliente debería ser obligatorio en cualquier profesión y no promovido por las propinas.

C3PO+R2D2 dijo...

Yo estoy de acuerdo con las propinas siempre que sean voluntarias. No estoy hablando de sobornar a nadie para que nos favorezca, sino de recompensar el trabajo bien hecho.
Todo el mundo debería hacer su trabajo bien, pero no es así. Es una lástima ver como se extinguen los camareros de toda la vida, con pajarita, chaleco y sus buenos cincuenta años pasados, que sin sonrisas ni leches están atentos por y para el cliente. A los que no les molesta que les llames porque falta pan, o los que se dan cuenta que te hace falta la cuenta. Esos eran (creo que ahora algunos son mucho guapos, "cool" y de diseño , y otros hacen lo que pueden...por cuatro duros) profesionales que cuando iban a tope, corriendo de un lado a otro, sudando y les pedias mas agua te respondían con un educado "en seguida se la traigo", sin ofenderse. y continuabas hablando con la seguridad que en tres minutos tenías la botella allí. Para mí a ESOS profesionales merece la pena hacerles saber que su trabajo es recompensado de forma particular, como cliente satisfecho, y a los otros, por omisión, hacerles saber que no se la merecen.

eva mintenig dijo...

Esto de la propina es complicado. Hubo un tiempo en que tuve que vivir de las propinas, en Estados Unidos, y el enfado también era de órdago cuando los comensales no dejaban el doble del "tax", que es lo establecido. Aquí en España, doy propina cuando me da la gana. Si un taxista es amable y cordial, suelo hacer un redondeo en el precio a la hora de pagar. Lo mismo con los camareros. Pero es verdad que esto de las propinas es un lío. Razonablemente, no se debería dar propina alguna a alguien que hace bien su trabajos: es su obligación. No tengo ni idea de qué es lo que debería enseñar a mis hijos con respecto a este asunto.