viernes, 25 de abril de 2008

Los relojes tambien contagian

Noticia desoladora para los médicos y enfermeras amantes de relojes como yo. Este artilugio guardatiempos no es inocuo.¡Transmite infecciones!.

Si los los médicos y enfermeras llevan reloj en la muñeca pueden favorecer las infecciones hospitalarias ya que el reloj puede contaminarse por estafilococo (Staphylococcus aureus, un mal bicho que está dando muchos quebraderos de cabeza por su resistencia contra los antibióticos especialmente el MARSA). En una investigación realizada en el Reino Unido, el S. aureus se encontró en las manos del 25 por ciento de los portadores de relojes de muñeca, mientras que este porcentaje fue menor en los no portadores. Otra observación curiosa es que los que llevaban reloj presentaban altas cantidades de la bacteria en sus muñecas, pero no en sus manos. Y si se les pedía que se quitaran su reloj antes de tomarles la muestra, se apreciaba un aumento de la proporción de la bacteria tanto en la muñeca como en las manos, comparados con los que no lo llevaban.

Por lo tanto, los profesionales que usan reloj tienen un exceso de contaminación bacteriana en sus muñecas y no en sus manos, a menos que manipulen los relojes. (Ahora me falta saber que tipos de relojes llevaban, je, je. Quizás los de U.K. son mas cutrillos...)

Ahora que se está poniendo de moda llevar un reloj en cada muñeca...

3 comentarios:

Dr. Gluck dijo...

Creo que les falta un dato en el estudio. ¿Cuantos médicos duermen con el reloj puesto y cuántos se lo quitan para dormir?.
No es lo mismo lavarse las manos y muñecas cada mañana, que olvidarse esa zona bajo la correa del reloj.
Depues de dias y dias sin quitarse el reloj es lógico que proliferen los gérmenes.
Un saludo Dr. Santi.

Fray Dulento dijo...

Querido Doctor,
yo siempre sospeché que el reloj es una fuente de contaminantes. Sólo hay que quitarse el peluco un día de verano caluroso y acercárselo a la nariz. ¡Qué peste, Dios mío! Huele a.... Esto me recuerda un chiste de manicomios: Un paciente se dirige al psiquiatra en tono existencialista: "Doctor, el ser humano está podrido! ¡No puedo más! El galeno le echa el brazo sobre el hombro con intención de calmarle: "No será para tanto, hombre! El loco, con los ojos humedecidos por la emoción, le mira incrédulamente, y acto seguido se mete el índice en los calzoncillos buscando la entrada del ano. "¿Qué no estamos podridos? ¡Huela esto y a ver qué opina luego!, espeta el hombre mientras le arrima el dedo a la nariz.
Pues eso, que los relojes son vectores de microbios. Por cierto, ¿y qué me dice de la roña negra que se acumula en las zonas metálicas de unión? ¡Miedo me da ponerla debajo del microscopio!
Ya se que usted, aficionado a este aparato, se resistirá a pasar consulta sin él. Seguramente se sentirá desnudo. Le propongo una solución: póngaselo en el tobillo.
Que pase un feliz fin de semana
Fray Duelento

Aqui-nadie-pone-el-nombre-que-raro....yo-tampoco.... dijo...

A ver señores... En vez de utilizar la correita mona de cuero, ponganse una correa antiparasitaria de perro...¡Redios!, es que hay que decirlo todo, leñe....