Mostrando entradas con la etiqueta peluche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta peluche. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de enero de 2010

Ansiedad de separación y peluches antialérgicos

“Ni quito ni pongo rey, sólo sirvo a mi señor”.
(Palabras pronunciadas por Bernard Du Guesclin, allá por 1369, mientras separaba la cabeza del cuerpo de Pedro el Cruel de Castilla con un mandoble de su espada, coronando rey de esta manera a su señor a Enrique de Trastámara)

Un peluche es un juguete de tela relleno algodón u otro material, a menudo con forma de animal; la antiguas las muñecas de trapo caseras de los años 1800, y quizás anteriores también entrarían en este grupo. El peluche, una mantita, un pañuelo, una cinta y otros objetos son muy útiles para aliviar la llamada "ansiedad de separación" que casi todos los niños sienten alguna vez en su vida y es la preocupación que los niños sienten cuando se separan de quién los cuida regularmente, en la mayoría de los casos es la madre. Suele iniciarse cuando cumplen seis meses de edad porque hasta entonces han tenido un gran apego a la persona que lo cuida y ese cariño es tan fuerte que cualquier separación causa inseguridad. En los primeros años de vida del niño existen unos objetos con un valor excepcional que lo tranquilizan cuando se separa de los cuidadores. Donald W. Winnicott, pediatra y psicoanalista inglés, los llamó "objetos de transición" porque facilitan el paso de lo conocido (papás, casa) a lo desconocido (guardería). El osito de peluche es legendario y hay personas que lo conservan toda la vida como mi "señora" que me mantiene "esposado" a ella desde hace más de 30 años.

Cuando un niño nace, uno de los regalos más comunes de padres, familiares y amigos son los peluches pero por su composición pueden favorecer o empeorar a los niños alérgicos por acumular gran cantidad de polvo, ácaros, polen y otros alergenos ambientales. Hoy me atrevo a presentar unos productos con buena pinta comercializados en sinalergia que es una tienda especializada en productos para aliviar los síntomas de las alergias y para todos aquellos que desean un hogar limpio, saludable y libre de alergenos. Según ellos sus productos son naturales, hipoalergénicos y respetuosos con el ambiente y entre ellos destacan unos peluches denominados Amigos del Asma que han recibido la certificación exenta de alergenos de la Fundación Americana para el Asma y la Alergia y la Allergy Standard Ltds. Una curiosidad es la primera instrucción antes de usarlo y cada 4 semanas: congelar a -18ºC durante 24 h. ¿Por qué se hace? A ver si lo adivinan

PS: No he recibido ninguna comisión ni me han regalado nada...

martes, 9 de septiembre de 2008

EL CABALLO AZUL; el "otro" hospital

No podré contar esta historia de una forma tan preciosa como la explicó Lady Tina, mujer extraordinaria y coordinadora de los voluntarios que vienen al Hospital. En alguna ocasión le dedicaré en este blog un espacio sólo para ella. El otro día, tomando un café, me explicó la historia de El caballo azul. Con este argumento como punto de partida se está a punto de publicar un libro que, sin duda, será muy aleccionador.

"Un día se presentaron en su despacho un papá y su hijo pequeño que abrazaba con fuerza un caballito azul como si se tratase de un tesoro. El motivo de su visita era entregarle el caballo para que Lady Tina pudiera dárselo a otro niño que estuviera enfermito como lo había estado él; se había curado de un cáncer. El niño, con los ojos húmedos, entregó el caballo como si se desprendiera de lo más querido de su vida . Lady Tina les dio las gracias con todo el amor que ella sabe dar.

El caballo se quedó en una estantería de su despacho durante bastante tiempo. Y casi llegó a olvidarlo. Un día entró una madre atribulada porque su hijo se estaba muriendo de un cáncer y deseaba tener un caballito. Lady Tina y los voluntarios se pusieron a buscar un caballito pero no lo encontraban. De pronto sus ojos se posaron sobre el caballo azul y se lo entregó a la mamá que se lo llevó muy ilusionada.

Uno o dos días después Lady Tina fue a ver al niño. Estaba en coma, moribundo pero sus brazos agarraban con fuerza al caballo. Al cabo de pocos días, el caballo azul volvía a estar en la estantería."

El niño que trajo el caballo azul, curado del cáncer, jamás sabrá lo feliz que fue otro mientras moría de la misma enfermedad.