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jueves, 5 de abril de 2012

domingo, 22 de agosto de 2010

Incontinencia urinaria en la mujer, el hombre y el niño

Hoy zarpo de vacaciones durante 5 días a un lugar secreto de la geografía nacional y no me llevaré tanta parafernalia como Michelle Obama para darse un chapuzón por las horribles playas de Marbella. Estoy convencido de que su viaje era político y no de vacaciones. El mío no; ni me voy de viaje al extranjero ni llevo avión privado ni tampoco guardaespaldas. Pensaba dedicarme a la lectura y al "dolce far niente" o lo que es lo mismo, entrar en coma mañana lunes y salir de él en una semana. Pero héte aquí que los hados me han sido algo adversos; hace dos días recibí el informe del grupo de trabajo sobre incontinencia urinaria del Departamento de Sanidad, del que formo parte, para finalizar el redactado definitivo.

Se trata de un protocolo sobre la incontinencia urinaria, un trastorno muy común, incómodo, limitante en la actividad diaria, generador de un gasto sanitario importante en compresas y vergonzante para muchas personas que la padecen. Uno de sus objetivos es dar a conocer que es un problema de salud como cualquier otro, poco grave comparado con otras enfermedades, pero muy frecuente; mucho más de lo que la gente imagina. Ya saben que estas cosas me gustan y no lo he recibido como un castigo. Además, en esta semana de asueto gozaré de la compañía de "una secretaria" que mantendrá entretenida a mi esposa las 24 horas del día.

¿A quién han "fichado", doctor? A nadie, se trata de la perrita "mediopensionista" que comparten mi esposa y su hermana. Nosotros teníamos una que murió y mi mujer, a la que le gustan los animales con locura, se quedó muy triste. A su hermana, también adoradora de animales, se le encendió la bombilla: las dos fueron a una exposición de perros de acogida y se llevaron a una perrita, que comparten, a la que le ha tocado la lotería. Yo creo que en esta semana de vacaciones la maleta de la perra ocupa más espacio que la mía porque yo me llevo cuatro taparrabos para estar digno en presencia de otros.

Aunque esté fuera de Barcelona mis pacientes pueden hablar conmigo porque tienen mi móvil para cualquier consulta.

domingo, 24 de enero de 2010

El sillón de mi suegro

Las mujeres protestarán lo que quieran pero la realidad es que son las que mandan en la casa. O por lo menos en la mía. Los que me siguen saben que hicimos unas reformas en mi casa en las que, para evitar conflictos, "me pedí" un váter "atómico" que lo hace todo mientras yo leo o estudio y una mesa con miles de enchufes para conectar todas las "chorraditas" que me gustan. El equivalente al Alto Mando del Ejército pero sin nadie que me obedezca; entre mi váter y el centro de operaciones estratégicas sólo hay unos 2 metros. El resto de la casa es para mi mujer. Si, tímidamente, sugiero que pondría algo nuevo invariablemente me contesta: "hay que estudiarlo" y luego pasa algo parecido a la decisión entre el Tribunal Constitucional y el Estatut. A mí no me importa porque con mi cuchitril tengo de sobras.

A lo que voy. Mi suegro era una persona fantástica y me daba consejos que nunca olvidaré porque eran fruto de su experiencia y sabiduría. El que más recuerdo es una frase que se me quedó grabada: "En mi casa yo estoy para lo importante... pero nunca pasa nada". Joan, que así se llamaba, tenía un sillón en el que descansaba después de jornadas agotadoras; era su centro de operaciones (sin ir al váter, claro) oía la radio, veía la tele o leía el diario o libros. Con una constancia digna de Edison logró una cosa que yo todavía no he conseguido, aprender inglés con el famoso método Assimil. Joan murió en la cama plácidamente mientras estaba leyendo un libro.

Su sillón quedó vacío y yo me sentaba en él los domingos por la tarde después de comer en casa de mi estupenda suegra e inmediatamente me quedaba en brazos de Morfeo. El anciano sillón era comodísimo pero ya tenía osteoporosis y su esqueleto aguantaba mi peso con dificultad. Así que decidí osar decir a mi mujer: "me llevo este sillón a casa", respuesta: "hay que estudiarlo" ; me puse firmes como un general de 5 estrellas y le contesté que ya estaba estudiado. Conseguí que el desvencijado sillón fuera reparado durante semanas y hace tres días llegó a casa reluciente, precioso. Mi mujer que "no había estudiado" donde iba el sillón quedó encantada; tanto que está pensando en pedirle a mi suegra la pareja de éste.

Corolario: han ido pasando los años sin darme cuenta, he subido de peso estas fiestas de Navidad los 3 kg previstos por los dietistas, al reconstruir el sillón se han reducido las dimensiones y me cuesta asentar mis posaderas (saben que soy culibajo y paticorto) pero estoy convencido de que lograré que sea tan cómodo como cuando estaba en su lugar original.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Cerrado por descanso del "amo"...

"Cuando un hombre está ocupado, piensa en el reposo con delectación; pero apenas descansa, enseguida siente la necesidad de estar ocupado".
R. Browning


PD. Volveré muy muy pronto.

jueves, 21 de agosto de 2008

"No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18)

Hombre, eso pasó hace unos cuantos años cuando Dios creó al hombre. La idea fue buena, nadie lo niega, lo que ocurre es que en los tiempos actuales, de vez en cuando, uno necesita su "espacio personal" — chorrada de moda para encontrarse "a sí mismo"—.

Estoy en Madrid, sí en Madrid, a pesar del tripartito político apoltronado que es el lugar donde reside mi hija. ¡Vade retro, Satanás!, ¿cómo permite que su hija catalana viva en semejante lugar? Pues porque está felizmente casada con Sir Henry, madrileño de pro y trabajador incansable.

Estoy aquí en los madriles con mi esposa, la bienamada Lady Carmen, que "ha dejado" la perrita en Barcelona al cuidado de millares de sirvientes y cuidadores. Como no puede vivir sin el contacto con los animales nos hemos venido aquí: están mi hija, Lady Christine, y Sir Henry, y además están sus dos dobermans que son preciosas (siguiendo los mandatos del Génesis) pero unas bestias de mucho cuidado.

Así que hoy me tomo la libertad de irme a Salamanca durante dos días para escuchar la frase que retumba desde hace siglos por las paredes de la universidad salmantina pronunciada por Fray Luis de León: "Dicebamus hesterna die...". Pasaré dos días en la soledad más absoluta para "encontrarme a mí mismo". Lo más seguro es que me pierda por el camino...

sábado, 19 de julio de 2008

Este verano, si puedo, voy a "holgar"

  • Veranear: Pasar las vacaciones de verano en lugar distinto de aquel en que habitualmente se reside
  • Vacaciones: Descanso temporal de una actividad habitual, principalmente del trabajo remunerado o de los estudios.
  • Bartola: Descuidando o abandonando el trabajo u otra actividad
  • Haraganear: Rehuir del trabajo, vaguear
  • Holgazanear: Estar voluntariamente ocioso
  • Descansar: Cesar en el trabajo para reparar fuerzas
  • Holgar: Descansar, reposar, vaguear, descuidarse, sestear, dormitar, tumbarse

Los meses de julio y agosto son engañosos para muchos papás. Se acabó el cole pero llega, entonces el maratón de las colonias. Vuelta al estrés para conseguir que la prole desaparezca por unos días. Si lo pueden hacer todos los hijos al mismo tiempo por un periodo de una semana o más a eso se le llama "chollo".

Muchos niños todavía "veranean" y su padres solo hacen "vacaciones". Yo, no voy a hacer ni lo uno ni lo otro. Yo voy a holgar como la perrita de mi amantísima esposa que, recuperada totalmente de la operación, se dedica a la holganza. Como dice un pediatra que se llama como yo.,Lord James, me voy a dedicar a hacer "el perro"·