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martes, 21 de mayo de 2013

Los psiquiatras a la greña por la "nueva biblia de enfermedades mentales", DSM-5


El Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM) promovido por la American Psychiatric Association, también conocido como la “biblia” de la psiquiatría, reúne una clasificación de las enfermedades mentales y, hasta la versión anterior, ha servido de referencia habitual para los médicos, especialmente psiquiatras, de todo el mundo. Acaba de presentarse la quinta edición (DSM-5). Esta nueva versión llega después de un largo proceso de revisión, en a el que han participado muchos profesionales de la salud mental,  pero ha suscitado una lluvia de críticas y descalificaciones.


Hay cambios muy polémicos y, algunos de ellos afectan a la población infantil. Por ejemplo, hay un nuevo y desconcertante concepto diagnóstico: Disruptive Mood Dysregulation Disorder (DMDD) que se podría traducir, más o menos, como Trastorno de Desregulación Disruptiva el Estado de Ánimo (¿usted lo entiende? con el que se diagnosticará - "etiquetará" a niños mayores de 6 años que tengan episodios frecuentes y repetidos estallidos de ira en períodos de tiempo más o menos largos. Otra de las modificaciones más importantes es que ahora ya no se hablará de autismo ni síndrome de Asperger o trastorno generalizado del desarrollo. Todos estos términos quedarán incluidos dentro del diagnóstico de trastornos del espectro autista. Yo mismo envié una queja por considerar la enuresis nocturna como un trastorno psiquiátrico.

Sería muy prolijo para mí alargarme en un tema que no es mi especialidad pero ya se vislumbran futuros nubarrones. Habrán nuevas "etiquetas diagnósticas" que pueden llegar a ser ofensivas, algunos diagnósticos no se diferencian bien de la normalidad -falsos positivos- por lo que la industria farmacéutica tendrá "nuevas presas" a las que hincar el diente. 

El DSM-5 está ya a la venta por $ 199 en tapa dura y $ 149 en la de bolsillo.

sábado, 13 de abril de 2013

¿Por qué es complicada la medicina?

Uno de los aspectos más importantes de la medicina es saber y clasificar bien lo que tienen los enfermos y guardar los diagnósticos de una forma correcta.  La O.M.S creó la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) o ICD-10 (en inglés) como herramienta para analizar la situación sanitaria general de las poblaciones, controlar la incidencia y prevalencia de enfermedades y otros problemas de salud así como clasificarlas, permitir el almacenamiento y recuperación de diagnósticos para estudios científicos y de salud pública. El CIE-10 tiene otras utilidades y subdivisiones.

La última edición (10ª) de CIE-10 tiene 68,069 códigos diagnósticos comparados con la que se está usando actualmente. Imagínense el trabajo que supone catalogar a un paciente que sale de un hospital si se quiere hacer bien. En los hospitales tienen, aparte de los médicos,  personas especializadas en "codificar" las historias clínicas cuando el paciente sale de alta con el fin de que el diagnóstico sea lo más exacto posible. Aunque disponemos del CIE-10 completo (su manual de uso ocupa unas 190 páginas) también es cierto que, generalmente, solo se usa una parte de él de forma habitual. El motivo es simple; la posibilidad de tener un enfermo con una enfermedad muy rara, como la intoxicación por ciguatera (enfermedad infecciosa), en nuestros lares es poco probable. 

martes, 4 de septiembre de 2012

Persona influyentes en la medicina y en la pediatría

En EEUU, paraíso de las estadísticas y clasificaciones, aparecen constantemente listados con encabezados como estos: "Te best ...in ", "The most influential people in...". La pediatra del Children´s Hospital de Boston, Claire MacCarthy, ha sido escogida en uno de estos listados como la más influyente en la salud infantil según la institución Sharecare. En este afán de seleccionar "lo mejor" cada año aparecen, el diversas publicaciones y con criterios diferentes clasificaciones de todo tipo de hospitales, médicos y especialidades. Una de las más conocidas es la de "TOP...en el 2012". En la de este año, la relacionada con pediatras,  (U.S. News Top Doctors) incluye a 3,694 entre los mejores según sus compañeros.

No conozco en España ningún listado semejante en mi especialidad. Seguramente las personas más influyentes en el mundo infantil son las casa comerciales con su publicidad y algunos especialistas que han sobresalido por crear corrientes de opinión como Carlos González,  Eduard Estivill o Paulino Castells, divulgadores muy conocidos. Yo no estoy entre ellos pero desde la aparición de mi blog ha habido notables cambios en mi vida profesional. Mi intención nunca ha sido crear opinión ni hacerme popular. Sin embargo, cuando uno escribe le ilusiona que otros lo lean aunque pueda recibir críticas muy duras o injustas.

Esto viene a cuento porque este verano, en mi contador de páginas vistas apareció un número mágico: 2 millones. No sé exactamente su significado y la realidad de esa cifra es que suena bien ( y si fueran euros, sonaría mejor).

jueves, 18 de febrero de 2010

Una nueva "biblia" está en marcha

La Asociación Americana de Psiquiatría ha presentado la quinta edición del DSM, la guía que recoge las enfermedades psiquiátricas y que debe su nombre al Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. Esta nueva edición -que se puede consultar en la web DSM5.org- está abierta a cambios propuestos por profesionales y solo se hará oficial dentro de dos años, en mayo del 2013. A partir de entonces, esta "biblia" estará a disposición de los psiquiatras y psicólogos de adultos y niños para ponerle nombre a los trastornos que se les presenten. Hasta entonces, seguirá en vigor la DSM-IV, editada en 1994.


En la nueva edición habrán muchas variaciones y, como en los equipos de fútbol, unos entran y otros salen. Entre los nuevos "fichajes" están los atracones de comida (mínimo de uno por semana durante tres meses, con un componente de falta de control y sentimiento de culpa); la acumulación de propiedades (¡jolín, en nuestro país hay muchos!) ; y el trastorno de alteración del humor con disforia, aplicable a niños pequeños con fuertes rabietas. Para algunos, el DSM 5 simplifica algunos trastornos mentales, agrupándolos en categorías más amplias y claras. Muchos no están de acuerdo porque pone una etiqueta de enfermedad a algunas conductas que están dentro de lo normal y que pueden llevar a muchas personas a tomar medicación innecesariamente.

El sexo también ocupa un capítulo importante, incorporándose lo que supone coacción para practicar el sexo, el sadismo, el fetichismo o el frotismo -frotar los genitales contra desconocidas- así como el voyerismo o la hipersexualidad -pensar constantemente en el sexo y en la forma de conseguirlo.

Para muchos psiquiatras, el DSM es una guía que nació con vocación de unificar criterios en todo el mundo, pero que está consiguiendo psiquiatrizar los comportamientos que se escapan de lo ideal ya que decide lo que es normal y lo que no lo es e incluye en total alrededor de 300 diagnósticos diferentes. De hecho, el DSM5 no es un mero listado de patologías, sino que su publicación tiene enormes implicaciones para investigadores, compañías farmacéuticas, seguridad social, seguros privados, sociales, médicas, políticas y para los pacientes. Los dos próximos años de debate hasta su publicación definitiva supondrán un movimiento de miles de millones de dólares en el sector (volvemos al tráfico de enfermedades)

Yo ya he enviado una sugerencia: que la enuresis nocturna no esté incluida como trastorno psquiátrico.

Versión catalana: http://criatures.cat