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viernes, 13 de enero de 2012

Los olvidados Tintín y Milú estrellas de mi consulta

Esther y Ana con la jirafa al lado de un oso y un loro
La consulta se está convirtiendo en un lugar de experiencias médicas nuevas y lugar de peregrinación para los niños. En los últimos tiempos me he convertido, aparte de pediatra general, en consultor de casos complejos o enfermedades poco frecuentes de los que sólo conocía de los libros o de algún caso comentado del hospital. Mañana les hablaré de una de las que me han impresionado más.

Digo que se ha convertido en un lugar de peregrinación para los pequeños –acompañando a la visita de un hermano- porque quieren ver al Dr. Santi, mejor dicho a mi sala de espera, a mis juguetes y a mis animales. Los pequeños disfrutan de los caballos (flying horses), cocinitas y juguetes. Desde hace años tengo en mi despacho un Tintín y un Milú de papel maché en un estratégico rincón que ha pasado desapercibido hasta la eclosión de la película de Steven Spielberg: Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio. Ahora casi se ha convertido en la atracción principal. Y digo casi porque tengo unos animales enormes que encandilan a los pequeños. Miren a estas dos bellas hermanas que antes de irse a su país han querido tener un recuerdo de mi jirafa.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Casi me han echado de casa

Algunos conocen la pasión de mi esposa por tres tipos de animales a saber: perro, caballo y Dr. Santi. Los tres son mamíferos pero el último está perdiendo terreno frente al primero que permanece incólume y se agranda con los años; el caballo como no cabe en casa ya que vivimos en un piso y no en una mansión como la de los padres de Elizabeth Taylor en la película "Gigante", ha perdido fuelle y queda descartado. Total que quedamos dos.

Tuvimos una perrita recogida de un contenedor que fue fiel a mi esposa hasta que murió 12 años después; ella la reconfortaba de los sinsabores de la vida. A mí los perros no me hacen "ni fu ni fa" me gustan un ratito y para de contar. Yo soporté estoicamente a "Crow" (Cuervo) la primera perra con nombre masculino, porque ni al recogerla ni al llegar a casa nadie miró una cosa muy sencilla como es la entrepierna; en resumen de macho pasó a hembra.

Al morir solicité una tregua de perro en casa pero mi "pérfida" esposa se las ingenió para compartir con su hermana otra perra, Kira, recogida en una reunión de animales acogidos en una institución. Teóricamente es de mi cuñada pero la comparten como buenas hermanas; tanto es así que verán en la foto un rato de la siesta en casa -sagrada para mí los sábados, domingos y fiestas de guardar- ¿dónde esta el amo y señor de la casa, frase medieval que en el siglo XXI no tiene ningún sentido? "Chi lo sa".

Hombres del mundo: ¿debo resistir o no tengo posibilidades de que me cuiden, al menos, como a la perra?

lunes, 6 de julio de 2009

Capítulo MMCCCXLVII. He perdido la batalla pero no la guerra

Resumen de capítulos anteriores. Mi esposa está absolutamente enamorada de perros y caballos. Como el caballo no cabe en casa y ella ya no es tan joven para montar se conforma con los primeros. Hace años, un mal día, mi hija apareció con una perrita recogida en un contenedor. Se la quiso regalar a mi hijo pequeño pero en realidad se quedó en casa durante 13 años. Yo, buen marido, acepté esa cruz con estoicismo cooperando pero sin pasarme. La perrita murió de cáncer y mi esposa quedó desolada y triste. Tenía yo una reivindicación; si había soportado a la perrita 13 años ahora tenía derecho a vivir 13 sin ningún animal en casa durante un periodo equivalente.Sin embargo, las cosas no iban bien. Mi esposa quería otro perro y yo me negaba con buenas palabras. Íbamos andando por la calle y hasta el chucho más sucio y feo le parecía una maravilla.

Capítulo MMCCCXLVII.
Tenía muchos remordimientos ¿me mantenía firme o cedía y metía otro bicho en casa? La solución vino a través de su hermana, también amante de los perros -deben tener un gen "canino", que fue a buscar una perra a una perrera. Mi esposa se convirtió en su "madrina" y la compartían. Había llegado a entrar en casa pero sin pasar de los límites que yo había marcado. Pero héte aquí que, por circunstancias familiares, ¡la perra necesitaba dormir en mi casa!. Gran alegría de mi mujer y gran consternación por mi parte. En un abrir y cerrar de ojos compró colchoneta, almohada, comedero, bebedero y no sé que artilugios más. Pretendía que ¡durmiera en la cama con nosotros! ¿No, no y no!. Aparentemente lo hizo en nuestro dormitorio el la colchoneta al lado de mi esposa...

Al día siguiente la casa estaba llena de miles trozos de papel de diario desgarrados por las fauces del animalito, mis zapatillas sufrieron graves daños, la habitación olía a perro y todo el piso a aroma químico del collar matabichos que lleva. Una maravilla...

¡Esposos, maridos o parejas de una mujer! Necesito vuestra opinión, ¿me voy de casa, la echo a ella, pongo veneno en la comida de la perra, me visto de lagarterana para que cuando entre la perra en casa se pegue un susto de muerte y no vuelva más?

Como en los tiempos de Elena Francis, un marido que no sabe que hacer.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Telenovela La "perra" de mi mujer. Capítulo 1239. La Madrina

Ya les comenté que mi esposa tuvo una perrita a la que soporté como un auténtico marido ideal durante 12 años. Y digo "tuvo" porque yo no soy muy dado a los animales y la perrita de marras era la reina de la casa. Hace un tiempo murió y yo me despedía en este blog con un "Adiós". Ello me planteaba un serio problema ya que me daba cuenta que mi esposa estaba triste y yo no quería estar sometido 12 años mas con otro chucho por mi casa. Quería ser libre.. y lo veía negro pero un rayo de luz iluminó mi vida.

Mi cuñada tuvo la gran idea de adoptar una perra abandonada de unos seis meses. Es mona y divertida. Pero como si fuera a un bebé no hace más que dar sobresaltos de salud y acongojar a las dos hermanas. Mi esposa es la "madrina" y se ha comprometido a ayudar a su hermana en todo lo que afecta a la salud de la perra. Las idas y venidas al veterinario tanto de día como de noche han sido bastante frecuentes.: " ha comido poco"= veterinario, "la veo triste"= veterinario, "se ha comido medio zapato de un servidor"= veterinario, "las cacas no las hace bien"= veterinario. En resumen, lleva una "vida de perros". Como se pueden imaginar yo he seguido durmiendo y trabajando como si nada ocurriera observando, anonadado, el trajín que se llevan con la perra. Mi esposa ha hecho algún tímido intento de que se quedara el "finde" en mi casa pero, con un valor superior al del Cid Campeador, he conseguido mantenerla a raya. En la fotografía podrán observar a un grupo de "gorilas" que he contratado por si las hermanas y la perra se sublevan contra mí.

Honro a "la madrina" y le deseo largos años de salud y vida a la dueña para que aguante a la perra y no acabe en mi casa.

martes, 18 de noviembre de 2008

Telenovela: La "perra" de mi mujer

Confieso que los títulos de algunas telenovelas los encuentro geniales. Como trabajo sin parar para "levantar" a nuestro país de la crisis galopante en la que estamos metidos nunca he visto una sola de ellas. He escogido una serie de títulos soberbios, apasionantes y grandilocuentes:
  • Abrázame muy fuerte
  • Alas, poder y pasión
  • Alguna vez tendremos alas
  • Amantes de Luna Llena
  • Bodas de odio
  • Café con aroma de mujer
  • Cañaveral de pasiones
  • Corazón Salvaje
  • Cuando seas mia
  • La costeña y el cachaco
  • Los ricos también lloran
  • Mi destino eres tu
  • Mujeres apasionadas
  • Mundo de fieras
  • Pasión de Gavilanes
  • Perro amor
  • Sin pecado concebido
  • Te sigo amando
  • Te voy a enseñar a quererte
Mi telenovela es más sencilla: La"perra"de mi mujer. Mi mujer no es la perra sino que tiene una devoción increíble por los perros. "Ella", mi mujer, tuvo una perra a la que soporté estoicamente durante 12 años y falleció hace poco. Yo deseaba esperar un poco antes de tener otra pero la cosa se antojaba difícil. Por una inspiración divina mi cuñada adoptó una perra recogida en una ONG canina. Mi mujer se ha convertido en "su madrina" y poco a poco me la va metiendo por casa para ver como respondo. Ni que decir tiene que según las hermanas esta perra es tan lista que ha estudiado en el MIT (en español, Instituto Tecnológico de Massachusetts) pero a la hora de la verdad en el poco tiempo que ha pasado en casa se me ha comido un zapato, ha destrozado mis diarios, papeles y libros y se ha adueñado - como verán el la foto- de mi asiento en el sofá. Otro título para este culebrón podría ser "Nunca será tuya".

Tendré que volver a ser "líder de la manada" como dice César Millán pero lo veo un poco difícil.

domingo, 13 de julio de 2008

Mi matrimonio ¡se tambalea de nuevo!

Por Dios, doctor, no diga eso! Sí, sí. Por las "malas artes" de unos veterinarios me quedaré sin poder "disfrutar" del verano-vida con mi esposa; la perra ha "resucitado". Está usted mal de la mollera...tendría que estar contento y alegre por haberla recuperado. Hombre, me alegro de que no sufra y que mi mujer haya recuperado la alegría, pero.... ¡Nada de peros, usted ha de estar contento y ya está!

Los que me leen saben que la perra "de mi esposa" , ya ancianita, se tuvo que operar de un tumor hepático maligno. Le extirparon 2/3 del hígado. Tras unos días renqueantes y de gran tristeza de su dueña pasó el Rubicón y se está recuperando a una velocidad supersónica.

Hoy cual notario y, bajo el expreso mandato de mi esposa, doy fe de la profesionalidad, buen hacer y amabilidad del centro veterinario Ars; un centro con alta tecnología y con un soplo de las esencias de los mejores centros veterinarios de EEUU. Sólo he estado fuera, esperando en el coche, pero mi esposa me cuenta maravillas de él. Antes, durante y después de la operación- ingreso el cuidado de la perra ha sido exquisito. Tanto es así que la perra, con todo lo ocurrido, va contenta, no tiene miedo y reconoce a los que la han cuidado. Además, les llevan animales de toda España.

¿Por qué se queja, tontaina? Porque mi descanso veraniego peligra. Con la perra no podremos ir a ningún "paraíso" donde yo pueda descansar y, si vamos, tendrá que ser a algún lugar de Europa. En España para poder llevar un perro a un hotel ha de ser de ***** Gran Lujo. No puede ir en avión ni en tren de alta-media o baja velocidad (sólo admiten perros menores de 6 kg.; unas piltrafillas)

Lo dicho. El centro Ars Veterinaria, ¡chapeau!.

PS: La foto de la perrita está tomada en el centro Ars veterinaria antes de operarse. Verán que está vendada por las pruebas que le hicieron.