jueves, 4 de abril de 2013

Infecciones producidas por mascotas domésticas. Riesgo controlable

Somos un país con pocas mascotas, especialmente a lo que perros se refiere. En varios post he  hablado de las bondades de tener mascotas en casa, en el hospital y, lo más moderno, por videoconferencia para niños con cáncer. Es indudable que las mascotas pueden trasmitir infecciones. Aquí les resumo los más importantes para que estén informados. Espero que, a pesar de lo que escriba, les anime a tener alguna para sus hijos mientras no tengan una enfermedad o tratamiento que les produzca una inmunodepresión. Son portadoras de algunas bacterias, virus, parásitos y hongos que pueden provocar enfermedades en los seres humanos a quienes infectan; se las expongo todas pero no se asusten, la mayoría son poco frecuentes en España.
  • El moquillo, el parvovirus canino y la filariasis (enfermedad del gusano del corazón) no se pueden trasmitir a los seres humanos. 
  • La infección por Campylobacter. Infección intestinal por la bacteria Campylobacter jejuni, Las infecciones por Campylobacter son contagiosas, sobre todo entre los miembros de la misma familia y entre los niños que van a la guardería o al parvulario. Esta infección se trata con antibióticos. 
  • La enfermedad por arañazo de gato. Puede ocurrir cuando una persona recibe la mordedura o el arañazo de un gato previamente infectado por la bacteria Bartonella henselae. Entre sus síntomas se incluyen: inflamación y molestias en ganglios linfáticos, fiebre, dolor de cabeza y fatiga. Se trata de una enfermedad que suele remitir sin tratamiento alguno. 
  • La rabia. Esta grave enfermedad está provocada por un virus que entra en el cuerpo a través de una mordedura o de una herida contaminada por la saliva de un animal infectado. Entre los animales que pueden ser portadores del virus de la rabia, se incluyen los perros, los gatos, los mapaches, los murciélagos, las mofetas y los zorros. 
  • Infecciones por Rickettsias trasmitidas por garrapatas. Entre sus síntomas, se incluyen: fiebre alta, escalofríos, dolores musculares y cefaleas, así como una erupción que se extiende por muñecas, tobillos, palmas de las manos, plantas de los pies y tronco. Se pueden tratar con antibióticos.
  • La tiña es una infección cutánea provocada por varios tipos de hongos presentes en la tierra y en la piel de los seres humanos y de las mascotas. La tiña se trata con medicación antifúngica, en forma de champú, crema o medicamento administrado por vía oral.
  • La toxocariasis, provocada por la lombriz parasitaria Toxocara, que habita en los intestinos de perros y gatos. Si los huevos de estas lombrices, que se eliminan por las heces de perros y gatos se ingieren y provocan una infección llamadae larva migrans visceral.
  • La toxoplasmosis. Esta enfermedad se contrae después de entrar en contacto con un parásito presente en las heces de los gatos. En la mayoría de la gente sana, la infección por toxoplasmosis es asintomática. En las mujeres embarazadas, la toxoplasmosis puede provocar abortos y partos prematuros, así como ceguera y enfermedades graves en el recién nacido.
  • Las infecciones por mordeduras de perros y gatos e pueden infectar por lo que deben lavarse  requerir puntos de sutura y tratamiento antibiótico.
  • Las aves que viven en casa como mascotas pueden trasmitir las siguientes enfermedades aunque vivan en jaulas: La criptococosis. Se trata de una enfermedad desencadenada por un hongo que se contrae cuando una persona inhala organismos presentes en los excrementos de las aves (sobre todo los de las palomas). La psitacosis, también conocida como “fiebre del loro”, se trata de una enfermedad de origen bacteriano que se puede contraer al entrar en contacto con heces de aves. La salmonelosis se puede contraer al tocar a reptiles o anfibios u otras superficies contaminadas y produce síntomas gastrointestinales 
  • Otros animales. a) La manipulación y el cuidado de roedores, como los hámsters y los jerbos, o de peces pueden exponer a los niños al riesgo de contraer la coriomeningitis linfocítica al inhalar partículas procedentes de la orina, la heces o la saliva de roedores infectados, como los ratones y los hámsters. Esta infección se manifiesta por síntomas gripales, como fiebre, fatiga, cefalea, dolores musculares, náuseas y vómitos y puede incluso desencadenar en una meningitis (inflamación de la membrana que recubre el cerebro y la médula espinal) y una encefalitis (inflamación del cerebro). Al igual que la mayoría de los virus, no existe tratamiento específico, pero algunos de los pacientes es posible que deban ser hospitalizados. Como ocurre con la toxoplasmosis, la coriomeningitis linfocítica la puede trasmitir una madre infectada a su feto. b) La infección por Mycobacterium marinum. Esta infección la pueden contraer personas expuestas a aguas contaminadas de acuarios o piscinas. Aunque se suele tratar de una infección de carácter leve y que afecta solo a la piel, puede ser más grave en aquellas personas afectadas por una infección por el VIH o que tengan el sistema inmunitario debilitado.