miércoles, 25 de enero de 2012

El Trastorno Obsesivo Compulsivo en el niño (TOC) se diagnostica poco

El TOC o trastorno obsesivo compulsivo es un trastorno de la ansiedad que en muchas ocasiones no se diagnostica o los padres creen  que es algo normal, “son manías del niño” y, que de no tratarse correctamente, puede ser un problema para toda la vida. En los niños suele empezar entre los 7 y los 10 años, y es algo que les causa mucha ansiedad y vergüenza, sobre todo en el ámbito escolar, donde las relaciones sociales se ven interferidas y son muy importantes para estas edades. A pesar de sus esfuerzos, no puede controlar las compulsiones. En el TOC lo más característico es el tener síntomas únicos o asociados de:

1.- Obsesiones: son ideas, imágenes mentales o impulsos que el niño o adolescente tiene de forma recurrente, vuelven una y otra vez, y no puede evitarlo. Le producen mucha ansiedad y en muchas ocasiones reconoce que son producto de su propia mente, no reales, e intenta suprimirlas o ignorarlas. Las más frecuentes son:

  • Temor a contaminarse o ensuciarse
  •  Ideas agresivas o de contenido sexual
  • Temor a causar daño o a que otros les pase algo (padres, familiares, hermanos…)
  • Necesidad de que todo sea simétrico
  • Escrupulosidad excesiva

2.- Compulsiones: son comportamientos repetitivos como el lavado de manos, ordenar cosas, apagar y encender la luz… o bien acciones mentales como rezar, contar, recitar… que el niño se siente obligado a realizar en respuesta a la obsesión. Estas compulsiones tienen el objetivo de reducir el estrés que provocan las obsesiones o bien evitar que “pase algo malo”, aunque suelen ser acciones excesivas o no relacionadas con la obsesión. las más frecuentes son:

  • Necesidad de lavarse (más del 85% de los niños)
  • Repetir algo hasta que salgo bien (el 51% de niños)
  • Asegurarse (hasta el 41% de los niños)
  • Tocar
  • Contar objetos hasta un número determinado
  • Ordenar
  • Rezar
  • Acumularlo todo sin tirar nada
Los rituales en niños de hasta 10 años, son habituales y normales (dormir, ir al baño, comer, etc.). Si con la edad no desaparecen pueden empezar a considerarse un problema y se deben distinguir de la rigidez de las compulsiones del TOC, que son patológicas. Desde hace poco se lo ha relacionado con una infección por estreptococo (causante de anginas) que formaría parte de un nuevo grupo de enfermedades llamado PANDAS

El tratamiento se basa en combinar fármacos antidepresivos (fluoxetina, fluvoxamina, setralina o paroxetina) y terapia psicológica cognitivo-conductual (Exposición y Prevención de Respuesta). Véanlo en el siguiente vídeo.

4 comentarios:

Carlos López Cubas dijo...

Hola, Dr. Santi

este comentario no se relaciona con la entrada que lo precede, pero quería aprovechar para agradecerle su labor en el blog, e invitarle a pasar por una entrada que he publicado en un blog dedicado al dolor que llevamos a cabo entre varios compañeros de la Sociedad Española de Fisioterapia y Dolor.
La entrada habla del placebo en niños, y me genera especial curiosidad su opinión al respecto. La entrada está en http://edupain.wordpress.com/2012/01/25/placebo-en-ninos/

Gracias, y un saludo!
Carlos López Cubas

Anónimo dijo...

Es una publicación bastante interesante, me agrado bastante la manera en que explica y por medio del vídeo hace mas claras las cosas que quiere dar a conocer.
Felicidades, es excelente

Anónimo dijo...

Hombre, para ser un artículo seudo médico de "un pediatra curtido" se podía haber sido más riguroso y no poner en el título "Trastorno obsesivo convulsivo" en vez de compulsivo. El matiz no es cualquier cosa...

Dr. Santi dijo...

Touche!Lo cambio