martes, 2 de agosto de 2011

Soy un pesado... cuidado con el sol

Los rayos del sol producen radiaciones lumínicas (luz), infrarrojas (calor) y ultravioleta: UVA y UVB. Los rayos UVA son los producen el bronceado al estimular la producción de melanina Los rayos UVB causan las quemaduras de sol. Son beneficiosos tomados con precaución: producen una acción antidepresiva, ayudan a la formación de la vitamina D y es tremendamente útil en dolencias como la psoriasis o el acné. Su exceso es dañino por provocar golpe de calor, deshidratación y, a la larga cáncer de piel. Los efectos nocivos son más graves en los niños pequeños y por eso antes de la llegada del verano hay que repasar las medidas preventivas.

Por la mayor actividad al aire libre durante las vacaciones estivales, se les debe proteger con fotoprotectores adecuados y con gorros, gafas y incluso camisetas o ropa holgada. A los bebés hay que mantenerlos alejados de la luz solar directa ya que los menores de 6 meses no se adaptan bien a las variaciones térmicas protegiéndoles del sol con sombrillas La mejor protección es mantener a los niños en la sombra. Por ello se elegirán espacios con sombra en los que jugar, manteniéndose debajo de una sombrilla si no hay otra alternativa durante el tiempo en que estén en reposo.

Utilizar ropa que cubra buena parte del cuerpo (camisetas con manga, bermudas) preferiblemente de colores calaros (los colores oscuros protegen más de los rayos ultravioleta pero absorben más calor) y no ajustada. Si van a pasar un día de playa o de campo deben de ponerse la camiseta y los pantalones durante la mayor parte del tiempo (mientras no están en el agua, por ejemplo), aunque estén jugando a la sombra. Debe de tenerse en cuenta que la ropa no evita totalmente el paso de las radiaciones solares, por lo que sigue siendo imprescindible utilizar cremas de protección solar. 

Los días nublados o aireados son “traidores” porque dan la falsa impresión de menor irradiación; aunque el sol se oculte tras las nubes el 90 por ciento del UV las atraviesan. Hay que evitar la exposición al sol principalmente entre las 10 y las 16 horas. Además, tanto el agua como la arena, la hierba o la nieve reflejan la radiación solar. La exposición debe ser progresiva, especialmente durante los primeros días ya que la piel aún no está acostumbrada. Durante esta primera fase se deben utilizar las cremas fotoprotectoras con los factores más elevados y de pantalla física (actúan como un espejo reflejando los rayos. En el caso de los más pequeños este factor no debe ser nunca inferior a 30 y durante los primeros días incluso se deben utilizar los de “pantalla total”. El fotoprotector se debe aplicar en casa sobre la piel limpia y seca unos 30 minutos antes de la exposición al sol no olvidando la nariz, los labios y los pabellones auriculares.
Como son especialmente sensibles a las altas temperaturas y a las radiaciones ultravioleta hay que proteger tanto su cabeza como los ojos. Desde pequeños es recomendable acostumbrarlos a llevar ya, antes de llegar el período de veraneo, sombreros o gorras y gafas contra las radiaciones ultravioletas e infrarrojas. La venta de gafas está regulada por una normativa a nivel europeo y hay que tener en cuenta antes de comprar algún modelo que deben estar certificadas para evitar daños en los ojos del niño, así como la calidad del filtro solar de la lente. 

Los lactantes y niños de menos de 6 meses NO deben de exponerse al sol. Deben de situarse siempre a la sombra y utilizar protección solar adecuada , con cremas solares especiales para bebés, en la piel no cubierta por la ropa, ya que la sombra por sí sola no elimina la exposición a los rayos solares. Se recomienda ropa ligera y holgada de color claro, de fibras naturales (algodón, lino) recordando que tienen más riesgo de deshidratación y de golpe de calor. La FDA ha propuesto una nueva normativa para los filtros solares.

4 comentarios:

mOnTy dijo...

gracias doctor

Anónimo dijo...

Yo tenía entendido que las horas de mas riesgo son de 12 a 18, gracias por el dato

Dr. Santi dijo...

En realidad las horas de ruesgo grave son aquellas en las que, estando en posición erecta, no hay sombra o es muy pequeña. Cuanto más alargada sea la sombra menor riesgo de irradiación. Con los cambios de huso hoario y la hora solar dar horas exactas es poco recomendable.
Gracias por los comentarios.

Anónimo dijo...

Gracias Doc siempre va bien un recordatorio