lunes, 21 de diciembre de 2009

Aumente la autoestima de su hijo ( y III)

Yo he sido una persona con baja autoestima que me la he ido subiendo hasta que un dia me caeré dentro del crematorio para perderla "in aeternum". En unos tres capítulos adaptaré una serie de interesantes artículos para que los padres puedan mejorar la autoestima de sus hijos. En el fondo ¿qué es la autoestima? pues algo parecido a lo que es un curriculum vitae definido por mí como plasmar en un papel la frase: : "¡Mecachis, qué guapo soy!".

Finalizo la adaptación; mañana a otra cosa mariposa. ¿Cómo pueden ayudar los padres a fomentar una autoestima sana? Los siguientes consejos pueden ser de gran ayuda:
  • Ponga atención en lo que usted dice. Los niños son muy sensibles a las palabras de los padres. Recuerde elogiar a su hijo no sólo por el trabajo bien hecho, sino también por el esfuerzo. Pero sea sincero. Si su hijo no fue admitido en el equipo de fútbol, evite decir algo como "Bueno, la próxima vez trabajarás más y lo conseguirás". En vez de esto, dígale algo como "Bueno, no entraste en el equipo, pero estoy orgulloso del esfuerzo que has hecho". Reconozca su esfuerzo y el trabajo realizado en vez del resultado.
  • Sea un modelo positivo. Si usted es excesivamente duro con usted, pesimista o no realista sobre sus capacidades y limitaciones, su hijo acabará siendo su reflejo. Cuide su propia auotoestima y su hijo tendrá un buen modelo a seguir.
  • Identifique y corrija las creencias erróneas de su hijo. Es importante que los padres identifiquen las creencias irracionales que tienen los niños sobre ellos mismos, tanto si tienen que ver con la perfección, su atractivo, capacidad u otros aspectos. Enseñar a los niños a establecer criterios más precisos y a ser más realistas al evaluarse les ayudará a desarrollar un concepto más saludable de ellos mismos. Las percepciones erróneas de ellos mismos podrían fijarse y convertirse en una realidad para los niños. Por ejemplo, un niño que va bien en la escuela pero tiene dificultades con las matemáticas podría decir: "No puedo con las mates. Soy un mal estudiante". Esto no es sólo una falsa generalización, es también una creencia que predispondrá al niño al fracaso. Anime a su hijo a ver la situación a la luz de la verdad. Una respuesta útil podría ser: "Eres un buen estudiante. Vas muy bien en los estudios. Las matemáticas es sólo una asignatura a la que necesitas dedicar más tiempo. Trabajaremos juntos en ello".
  • Sea espontáneo y afectuoso. Su amor puede ser enormemente importante para estimular la autoestima de su hijo. Abrácelo y dígale lo orgullosa u orgulloso que está de él. Déjele una nota junto a su fiambrera que diga "¡Eres maravilloso!". Elógielo con frecuencia y de manera honesta, sin exagerar. Los niños saben reconocer cuando algo sale del corazón.
  • Hágale comentarios positivos y precisos. Comentarios como "¡Siempre acabas perdiendo los papeles!" hará que su hijo sienta que no tiene control sobre sus arrebatos. Un comentario más adecuado sería: "Te has puesto muy nervioso con tu hermano. Pero qué bien que no le has gritado ni le has pegado". De este modo reconoce los sentimientos de su hijo, le recompensa por la elección que ha hecho y le anima a que la próxima vez elija actuar de la misma manera.
  • Cree en su casa un ambiente de seguridad y amor. Los niños que no se sienten seguros o son víctimas de malos tratos en su hogar sufrirán inmensamente de baja autoestima. Un niño que es testigo repetidamente de las discusiones y peleas de los padres puede volverse depresivo y retraído. Esté atento también a los signos que puedan revelar malos tratos de otros, problemas en la escuela, dificultades con los compañeros y otros factores que pueden afectar la auotoestima de los niños. Aborde estos temas con sensibilidad pero sin demora. Y recuerde siempre respetar a su hijos.
  • Ayude a los niños a participar en experiencias constructivas. Las actividades que favorecen la cooperación en vez de la competencia son especialmente valiosas para fomentar la autoestima. Por ejemplo, los programas de tutoría en los que un chico mayor ayuda a uno más pequeño a aprender a leer pueden hacer maravillas para los dos.
Si sospecha que su hijo tiene baja autoestima, considere solicitar ayuda profesional. Los consejeros familiares e infantiles pueden ayudar a descubrir qué problema puede estar impidiendo que su hijo se sienta bien consigo mismo.La terapia puede ayudar a los niños a aprender a verse a ellos mismos y al mundo de manera más positiva. Cuando los niños se ven a ellos mismos de una manera más realista, pueden aceptar quiénes son realmente. Con un poco de ayuda, los niños pueden desarrollar una autoestima sana para tener una vida más feliz y plena.


Traducción al catalán: criatures.cat