lunes, 2 de noviembre de 2009

A mis "resistentes" Asier, Luciana y Patricia

Como veterano "senior" de un hospital no hace falta mucho tiempo para "cazar" al buen residente. Los médicos residentes son el alma del hospital; jóvenes con ganas de comerse el mundo, estar en cuidados intensivos donde se cuidan a los pacientes más graves, hacer diagnósticos brillantes y también desespero y tristeza por la muerte, la desgracia y la frustración. Noches sin dormir - aunque ahora al día siguiente se van a casa; "en mis tiempos" seguíamos al día siguiente como si nada hubiera ocurrido.

Este fin de semana "me han abandonado" un trío de residentes excepcionales; Patricia, Luciana y Asier (los pongo en orden inverso al título del post para evitar malentendidos). Amables, alegres, preguntones, simpáticos; durante este período que me han acompañado me he sentido feliz. El viernes me entregaron un recuerdo que lo tendré expuesto hasta que me echen del hospital. Lástima que en la foto que les muestro no se vea bien. Aparte de los "resis" están mis dos ángeles de la guarda: Carmen y Nani; nunca jamás me han reprochado nada, ni se han enfadado conmigo y han soportado al que cada vez se vuelve más cascarrabias: el Dr. Santi.

Muchos residentes saben que les llamo "resistentes" porque no hago más que repetirles que residente es el que reside en el hospital y que han de aprovechar todas las oportunidades que ofrece un hospital como el nuestro. Y los residentes, a veces, se resisten a lo que digo; llegan con mentalidad funcionarial y se van del hospital con más pena que gloria.

Gracias, Luciana, Patricia y Asier.

5 comentarios:

Mercedes Sarmiento dijo...

Estoy contigo Santi.
Unicos de forma individual y, además, una buena combinación.

Anna dijo...

Desde aquí un saludo para Patricia, que me acogió en su consulta durante una mañana entera, y me hizo sentir más que una "simple estudiante". Muchos deberían aprender de ella :)

caterina dijo...

Besos para mi residente, bueno para el de mi hija.
No recuerdo su nombre, lo siento, tampoco recuerdo el nombre del cirujano, ni el del anestesista que después de la operación , customizar el corazón de Gemma, me dijo que lo mas dificil era devolverla a la vida ,pero que habia sido una niña de libro. Si recuerdo el nombre su médico que ahora vemos una vez al año y al que nos encanta ver Dr. Rissech. Despues de la operación. Ya en cuidados intesivos, solo puedes entrar tres veces al dia. La última del segundo dia Gemma tenia fiebre. No describiré el panorama de una niña de año y medio, de siete quilos enchufada a todo. Yo que he trabajado cara al público , como sé como podemos ser de pesados los clientes, no suelo molestar, pero como buena hija de mi madre y ademas aries, si pregunto me gusta que me contesten. Al preguntarle a la enfermera sobre la fiebre, me respondió que el medico residente estaba cenando y que me fuera, que habia pasado la hora .Como le dije que no, que esperaba al médico me amenazó con llamar a seguridad a lo que respondí que ni la guardia civil, ni la guardia real me sacaria de alli hasta hablar con el médico.
No recuerdo si sali muy convencida , pero mi médico residente me dió la oportunidad de hacer un acto de fe. Fue conprensivo y atento , no como la “resistente” enfermera ,y nos conto que cuesta mucho poder hacer el MIR un hospital como Sant Joan de Deu.
Es una lástima que seguramente los “resistentes” se den cuenta cuando ya ha pasado el tiempo, del tiempo que han desperdiciado no aprendiendo de los” seniors” no solo la teoria si no a practicar la practica.

Anónimo dijo...

Para que luego hablen mal de la juventud.
Da gusto leer cosas así.
Un saludo
Blanca

Anónimo dijo...

Nos atendió su resistente Asier un día de urgencias para diagnosticarle al pequeño, un eccantema súbito.Fue muy amable y simpático y yo pensé: éste chico tiene que ser por fuerza del equipo del Dr.Santi ;-)
Es siempre un placer ser atendido por alguien así.
Saludos,doctor, en breve nos vemos.