miércoles, 12 de noviembre de 2008

Todos somos iguales ante la ley y nada más

CAPÍTULO II.DERECHOS Y LIBERTADES.
Artículo 14.
Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.



Hoy no va de pediatría. Es una reflexión en que muchos no estarán de acuerdo conmigo pero no puedo evitar hacerla. Espero que nadie se sienta ofendido o que me tilde de desconsiderado.

Estos días hemos lamentado la muerte de dos militares en Agfanistán. Un atentado suicida acabó con ellos y otros soldados quedaron heridos. Estaban en una misión de la ONU en la que España colabora. Cumplían con su trabajo de escolta después de unas maniobras. ¿Realmente es un atentado o una acción de guerra?

Ser militar es una profesión escogida voluntariamente que, implícitamente, ya lleva incluida el riesgo de muerte. Uno puede matar para defenderse o morir al ser atacado. Por lo tanto es habitual como ocurre en Irak, en situaciones de guerra o tensiones graves.

No conozco ninguna profesión excepto la de militar que, por dos fallecidos -con todos mis respetos-, precise el desplazamiento de la Ministra de Defensa hasta Agfanistán con todo el gasto que ello conlleva y que en la llegada de los mismos esté nada menos que la Vicepresidenta del Gobierno. No estoy seguro que una desgracia como ésta necesite tanto bombo y platillo. Ya sé que la política tiene entresijos difíciles; si haces porque haces, si no haces porque no haces...Nunca llueve al gusto de todos.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente, si tan iguales somos todos los españoles ante la Ley, no se entiende porque, a pesar de ser una gran desgracia, se le da mucha más importancia al fallecimiento de 2 militares que al de otros españoles, que por el hecho de no estar expuestos a tal peligro (aunque como muy bien ha dicho, es una decisión voluntaria) parece que no merecen tal ceremonia ni reconocimiento.

LAURA

EVA dijo...

Estoy totalmente deacuerdo con usted Dr. Santi, pues hay muchos fallecimientos por accidentes laborales y seguro que si un ser querido mio cae de un andamio por ejemplo no se monta tanta envergadura.

Pilar dijo...

No me quiero imaginar si cada vez que un obrero se cae de un andamio, un pescador muere en alta mar, un electricista de electrocuta, un camionero tiene un fatal accidente...etc etc etc, tuviéramos que desplazar a ministros, fletar aviones oficiales y organizar funerales de estado...!!Apaga y vámonos!!

Pilar (Los Rius)

pacofer dijo...

Ahí, ahí vengo yo diciendo varios días... señores, esto es una guerra, y en la guerra hay bajas, y en el otro lado muchas, muchisimas, la mayoría niños, vidas que no valen una mierda, y ningún ministro sale a lucir palmito cuando ocurren, payasos hipócritas, les importan un comino las vidas de estos dos chicos, solo quieren ser correctos para que no se los coma la prensa, pero cuando mueren afganos, irakies, y demás... no hace falta tanto festíon, esas muertes no valen lo mismo que la de un españolito.
Que se lo pregunten a la madre de alguno de esos niños, y a la madre de alguno de estos dos pobres desgraciados, a ver si su dolor es diferente. !Ande!, doctor, que yo lea todos sus artículos y que sea a éste al que le responda, ya le vale!, me ha tocado los egss.

Anónimo dijo...

Mas de acuerdo que nunca, Dr. anti. Hay profesiones que conllevan un riesgo y por eso se pagan. Es injusto que un guardia de seguridad pueda morir por un contagio accidental de sida, pero no en cambio en un sanitario. En cambio, para el sanitario seria injusto morir por un atentado o accion violenta, cosa posible para un miembro de las fuerzas de seguridad. Y mas en el caso de los militares en los cueles es inherente el riesgo. Ojala a cada muerte, por accidente laboral se le indemnizara con los 140.000 euros y la medalla más alta de honor que conlleva una paga vitalicuia. Sigue habiendo, com sospecha usted, ciudadanos de primera y de segunda.
El justiciero anónimo

C3PO+R2D2 dijo...

Estimado Doc,
Usted se equivoca cuando dice "No conozco ninguna profesión excepto la de militar que, por dos fallecidos -con todos mis respetos-, precise el desplazamiento de la Ministra de Defensa". Como le digo se equivoca de cabo a rabo pues si los dos pobres militares pudiesen levantar la cabeza y decir "¡estamos vivitos!" rapidamente alguien les haría callar, pues el show no es por ellos. Con ello quiero decir que todo el pastelito de la ministra no es NI MUCHO MENOS porque hayan muerto dos soldaditos (y menos si son soldaditos españoles, ¡por Dios!)
Además, Doc, en Afganistán no hay guerra (huyyyy, quin mal rotlllooooo) sino una actuación humanitaria, donde nuestros voluntarios (y voluntarias) las pasan un poco putas para poner tiritas, cataplasmas y vacunas de la polio. Tampoco hay guerrilleros ni guerrilleras(los guerrilleros son de izquierda y progresistas como nosotros, ¿no?), ni talibanes, ni ná de ná. De hecho tampoco existe España, ni hay españoles, sino nacionalidades históricas embutidas en el “Estado Español”, etc.
Que España sea un putiferio lleno de chorizos, incompetencia y mala fe, donde en vez de políticos tenemos un infame bebedero de patos, (y cuando digo España incluyo a nuestros políticos catalanes como la Ministra los primeros) no tiene nada que ver con esos militares. Lo malo de todo esto es que nadie se lo ha explicado a los Afganos y cuando una mina le vuela los huevos (o el chichi, seamos “paritarios”) a un legionario nos hacen creer que es debido a la falta de talante y no a la guerra.
PD: perdón por el rolllo.

Fray Dulento dijo...

Querido doctor,
esto se llama, simple y llanamente, oportunismo político. Todo aquello que hace mucho ruido mediático azuza las conciencias de los políticos; conciencias por supuesto interesadas y puestas en el electorado.
Allá donde hay una cámara o un micrófono hay un político. Cualquier acontecimiento, acto, evento social, catástrofe, tragedia... que no es recogida por los medios de comunicación, no existe o carece de atención política.
No me imagino a nuestra atribulada, pacifista y humanitaria Ministra de los Ejércitos, Tanques y Obuses personándose en Afganistán sin un cámara que recoja sus sollozos, arengas patrióticas; y que muestre a la audiencia cómo se enjuga las lágrimas en la bandera que jamás dejaría ondular en u corazón quebequés. Los políticos y políticas son plañideras profesionales... O, si lo prefiere en nuestra jerga médica, agentes oportunistas. ¡Viva el teatro!