martes, 15 de abril de 2008

Cuando pierden el mundo de vista... unos segundos


Dentro de tres días me voy a Alicante a dar una charla en el Congreso de Medicina del Adolescente sobre síncopes y mareos en el niño-joven. Es un tema interesante ya que el 3,5% de las visitas a los servicios de urgencias son debidas a estos trastornos. Los profesores y padres se asustan ante un episodio aunque, afortunadamente, en pocas ocasiones es premonitorio de una enfermedad grave. Uno de los problemas para evaluarlo es que la descripción de un síncope se hace con términos muy variados y ambiguos como “crisis”, “mareo”, “desmayo”, “ataque” o “vértigo”.


Creo de utilidad describir aquí algunas definiciones para aclarar conceptos: Conciencia es el estado en el que uno se reconoce a sí mismo y al entorno que le rodea. El presíncope y el síncope son alteraciones parciales o completas de la conciencia por falta de aporte de oxígeno al cerebro. El vértigo es la ilusión/sensación de movimiento.


El síncope es una pérdida del estado normal de la conciencia, brusca y breve provocada por un insuficiente aporte de oxígeno cerebral, asociado a una pérdida de la fuerza muscular con caída al suelo y recuperación rápida . El presíncope, que habitualmente le precede, aunque puede ser aislado, es un acceso brusco y transitorio de sensación subjetiva de mareo, debilidad e inminente pérdida de la conciencia acompañado de náuseas, palidez o sudoración fría.

Hasta el 50% de los jóvenes ha tenido un síncope antes de llegar a adulto. Es más frecuente entre las chicas que entre los chicos ¿Usted recuerda haber tenido alguno?

No quiero pegarles un rollo médico de las causas pero sí hacer un comentario de un síncope curioso llamado situacional, es decir, relacionado con diferentes circunstancias; al deglutir agua fría o caliente, durante o después de defecar o orinar o al peinarse las chicas. !Qué incomodidad! Seguro que a alguna mamá recatada le da un soponcio si descubre que su "nene" ha expuesto sus redondas posaderas a la vista de todos.

Para tener un síncope es necesario que la persona esté erguida. Por eso procuro estar tumbado a la bartola... aunque no recuerdo haber tenido ninguno.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Doctor.

como no se otra forma de poder enviarle un mensajito, voy a utilizar los comentarios a su último post.
¿Podría usted escribir algún día sobre los gases y el estreñimiento infantil?
Creo que es un problema que nos preocupa a muchas mamás sobre todo con niños menores de un año, y recibimos muchas informaciones contradictorias, a veces ya no sabemos que hacer porque el problema parece que no se resulve. Variamos y variamos la alimentación de nuestros hijos cambiamos de leche, de cereales, las verduras de la papilla, quitamos el plátano, reducimos la manzana, y nuestro pobre hijo sigue siendo un globo que se hincha se hincha y cuando ya no le cabe más aire llora y llora hasta que por el esfuerzo comienza a tirarse pedetes y a deshincharse. No existen soluciones, solo la paciencia de los padres?.
Agradezco de antemano su interés, y me permito desde estas lineas felicitarle por este blog que se nos hace simpático y ameno todos los días.

Un abrazo,

Carmen ( una mamá desesperada)

maría dijo...

El primero lo recuerdo con unos 10 años. Luego me han repetido alguna vez, pero mis sincopes legendarios son los de mi primer embarazo. Los he tenido delente del portero, de turistas alemanes, del repartidor del hipercor...

Pero ya no suelo perder el conocimiento, porque en cuanto empieza el pitido de oidos, el sudor frio, la falta de aire... ¡¡¡¡¡¡me echo corriendo al suelo esté donde esté!!!!!!. Asi por los menos no me pego el trompazo contra el suelo... Desde los embarazos no se me han repetido, excepto un conato que tuve hace unos meses, pero creo que me lo provocó el estres.

La verdad es que se pasa fatal, no te duele nada, pero te sientes morir.

Saludillos y buen dia

maría.

Fray Dulento dijo...

Estimado doctor, sinceramente los papás le agradecemos su disertación sobre síncopes, mareos y demás menudeces de la conciencia; y sobre todo el ejemplo gráfico que nos ayuda a los más duros de mollera a comprender tan difíciles conceptos. Es usted un maestro. Personalmente, hubiera optado por ilustrarnos con una traslación a la politica que actualmente sufrimos. Veamos. La conciencia podría ser el estado que disfrutan unos pocos para valorar objetivamente a la pandilla de incompetentes y sinvergüenzas que nos gobiernan. El presíncope ocurre cuando los murcianos y valencianos escuchan decir a ZP que no va a haber trasvase del Ebro. Y el síncope les sobreviene cuando un mes más tarde se enteran que lo va a haber, pero en otra dirección. El vértigo se manifiesta cuando la portavoz del Gobierncia en un ataque de transparencia intelectual dice que levantar una tubería desde el río hasta su lugar de destino no es un trasvase. Esta afirmación no puede provocar otra cosa que mareo entre aquellos con un CI por encima de los borderline; y finalmente, tal tomadura de pelo induce a un desmayo generalizado acompañado de bochornosos vómitos y sarpullidos en las mismísimas circunvoluciones de los sesos.