viernes, 7 de marzo de 2008

He aquí, un "telepaciente"...

Déjenme vanagloriarme de mi "pediatría globalizada", parezco una multinacional, pero con las arcas justitas. Ya saben que me gusta la nueva tendencia de la telepediatría o telemedicina o medicina a distancia. La charla que di a los padres novatos "Cómo sobrevivir al primer mes" la vieron, aparte de los 100 asistentes, otras 20 personas desde distancias de entre 100 y más de 5.000 km. Eso sí, no se me confundan: no soy ningún hacha de las tecnologías modernas, pero a pesar de que mis neuronas sufren de apoptosis y me cuesta más aprender que a cualquier “pájaro” que acude a mi consulta (son adolescentes y no es que me den sopas con honda, no; me apabullan), he logrado adentrarme en el mundo de la telemedicina, pues la considero una herramienta indispensable de cara al futuro. En fin, uno hace lo que puede, y sarna con gusto no pica.

A continuación, les presento a un “telepaciente” mío: el niño de la fotografía; aunque su mamá no es la señora oronda que carga con él. La imagen ha sido tomada en Nigeria, donde viven sus papás, y yo soy su pediatra desde Barcelona. Siempre que me necesita, la mamá me consulta sus dudas a través del correo electrónico, y cuando toda la familia viene a Barcelona, vacuno al pequeño. Estoy intentando convencer a la mamá de que se apunte a Skype para que la comunicación sea más rápida y fluida, ya que, además de contar con la comodidad de estar en la misma franja horaria, podremos hablarnos y vernos de forma directa; es decir, tener un trato más personalizado. Ella se resiste porque ¡no le cobro las consultas del correo electrónico! Tengo entendido que algunos abogados cobran las consultas telefónicas —time is money—; pero yo todavía no lo hago. Si cobrara 1 eurito por cada una de ellas, recogería un fondo aparte de las finanzas domésticas para comprarme un relojito Chronoswiss Timemaster de 24 horas para ir completando mi colección (y seguir con mi pasión).

3 comentarios:

lady jekyll dijo...

Me parece usted estupendo, doctor. Lo cierto es que esto de la telemedicina es muy útil y cómoda. Esperemos que se extienda pronto a todas las disciplinas médicas. Estaría bien hacer consultas también al ginecólogo, odontólogo... Eso sí, al final tendrían que cobrar porque de lo contrario la gente abusaría (como en el caso de los hospitales publicos, que mencionó usted en uno de sus post anteriores).
¡Una vez más, enhorabuena, doctor, por sus progresos "telemédicos"!

Anónimo dijo...

Hola Dr. Santi, de nuevo felicidades por tus progresos en TELEMEDICINA, creo que de esta forma gana la salud de los pacientes en general y ayuda a los padres haciendo dicha salud mas próxima, mas amable y mas equitativa, felicidades de verdad tus éxitos nos ayudan a los que creemos firmemente en la TELEMEDICINA.

PABLO dijo...

Hoal,

he leido esta entrada con interés...y me parece que está haciendo lo que debería ser una práctica habitual. Atención médica a distancia, con videoconferencia...porqué no se generaliza este servicio en la sanidad, en lugar de esperar a iniciativas particulares de cada médico?