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jueves, 27 de febrero de 2014

Vocaciones infantiles inalterables

En mi largo paseo por la vida he visto a niños con vocaciones "directas" que han permanecido alteradas con el paso de los años. ¿Ustedes han reflexionado porqué son lo que son? ¿Qué es lo que les impulsó a ser o estudiar en lo que ahora trabajan? Interesante. He visto a futuros arqueólogos, herreros, veterinarios, matemáticos,  expertos en fauna marina, deportistas, actores, etc. que, desde pequeños, ya manifestaban una atracción "fatal" hacia esas actividades.

Hace poco vino uno interesado en "piedras antiguas" y a él le dedico este post para ver si puede pasar las vacaciones de agosto aprendiendo de los megalitos de Irlanda con Jordi Serrallonga. El tema de los megalitos me atrajo por la inmensa inocentada en la que se afirmaba la falsedad de Stonehenge. Pueden leerla porque está muy bien tramada pero es más sencilla que la Operación Palace de La Sexta.

Es interesante volver al pasado. Incluso hasta la prehistoria. de la mano de un experto.

martes, 3 de julio de 2012

La medicina no avanza contra el mareo


Astronauta recién vomitado
Cartel Buenafuente









Si pulsan aquí verán un listado de los últimos avances en medicina. Espectaculares, asombrosos. Sin embargo, no se ha avanzado nada en el mareo; ni con células madre, ni con biotecnología, ni  con nanotecnología, ni con biología molecular, no con "ná de ná".

El mareo o cinestosis cuando se viaja es el precio que han de pagar algunos para desplazarse. En  el pack del mareo puede estar incuido el vómito o no. En un suplemento dedicado a viajes turísticos de un conocido periódico se vuelven a dar consejos para evitar el mareo y, de paso, aunciar un producto de la maricastaña. Hasta Andreu Buenafuente ha diseñado el cartel conmemorativo de sus 60 años de su existencia. La conocida Biodramina no es más que dimenhidrinato (una sal compuesta de primer antihistamínico comercializado -difenhidramina- y un derivado de la teofilina). Curiosamente, la difenhidramina fue inventada en 1943 por el Dr. George Rieveschl y en 1946, se convirtió en el primer medicamento antihistamínico aprobado por la Food and Drug Administration de EE.UU. (FDA) .

Han pasado 65 años y seguimos igual. Junto a la foto del conocido medicamento les pongo otra de un astronauta con su cara invisible por habar vomitado en su casco.

sábado, 21 de abril de 2012

Lo tengo muy crudo

No es porque la presidenta de Argentina nos haya arrebatado la empresa Repsol-YPF.

Ayer hablé de la muerte y el niño. Al llegar a casa me encontré con un correo electrónico de CondéNast Traveller con un título que me ha hundido en la miseria. Más o menos dice así "50 lugares que ver para visitar ante de morir"; menuda jugarreta. He estado en alguno pero ¿cómo voy a ir al resto con la crisis que hay?. 

Además, muchos están en el quinto carajo y, como comprenderán ustedes, si no viajo en primera ya no me apetece ir. Así que, dadas las circunstancias, me voy a alquilar vídeos o "cazar" reportajes televisivos y me los zamparé tumbado en mi sillón.

El que no disfruta con poco no es feliz. De todas formas una vez me dijeron una frase sencilla y cierta. "El dinero no da la felicidad.... pero te quita los nervios".

jueves, 5 de marzo de 2009

Los amigos "marginados"

¿Cuántos amigos tenemos en realidad? Lástima que no pueda ofrecerles parte del discurso que dio mi abuelo Lorenzo al final de la comida en la celebración de sus Bodas de Oro. Mi abuelo era un orador fantástico aparte de muy buena persona. Cuando hablaba, destacó unas cuantas cosas de la vida que nos impresionaron a todos; una de ellas fue que, a medida que van pasando los años te das cuenta que vas descartando muchas personas a los que creías amigos y no lo son. En realidad sólo quedan unos pocos que los puedes contar con los dedos de la mano. 

Como está escrito: "Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores"

A mí me ocurre lo mismo. Y hoy les voy a hablar de los "marginados": él es Sir Alexander Yoke y su esposa Lady Beauty Spot-Black, de lindos ojos azules. Ambos son tan diferentes que me imagino que ésa es la causa de su larga unión. Yo conozco a Sir Alexander, traumatólogo de pro, desde la carrera de medicina hace luengos años. Con otra pareja, el matrimonio Commendatore Cavalieri hemos hecho varios viajes juntos. Da la casualidad que Sir Alexander & Lady Beauty están continuamente viajando a los lugares más remotos - en breve se van a Laponia, China y Filipinas- porque a él le reclaman de todo el mundo para dar conferencias.

En cambio el commendatore Cavalieri y un servidor nos quedamos en España picando piedra y hacemos breves escapadas. Lógicamente es dificilísimo coincidir con ellos. Los picapedreros "semos" modestos y cuando hacemos un un viaje ya casi no les llamamos porque están en el otro lado del mundo. Por eso, cuando estamos de viaje siempre nos envían sms en broma preguntando cómo nos va y acaban firmando los "marginados. Ya nos gustaría a nosotros hacerles de porteadores y llevarles las maletas ya que "sólo van en 1ª clase porque los viajes son largos". En la foto salimos todos juntos cuando fuimos a comer al Queen Mary 2, en su primer viaje a Barcelona, por gentileza de su hija mayor.

Un abrazo, amigos.

sábado, 23 de agosto de 2008

Crónica salmantina

Ayer llegué a un hotel de ***** GL recomendado por la agencia que suelo utilizar por Internet para buscar alojamiento.
  • Hotel magnífico, barato, limpio y con detalles tecnológicos sorprendentes.
  • Me levanto muy pronto para escribir en el blog sobre la tragedia de Barajas.
  • Para el ahorro de energía eléctrica, hay sensores automáticos en la habitación. Muy bien; hay que dar ejemplo de ahorro energético. Sólo me he encontrado con un pequeño inconveniente: si te estás quieto se apaga la luz al cabo de 1 minuto y si te mueves se enciende. A mí me gusta sentarme en el "trono" y leer un buen rato. Si alguien me hubiera visto por un agujerito, hubiera pensado que estaba como una cabra. Al poco de estar sentado y leer, ¡zas!: luz apagada. Tenía que hacer movimientos de aspavientos con los brazos para que la luz se encendiera de nuevo. Una vez en la ducha ocurría lo mismo; a oscuras y periódicamente nuevos aspavientos y se hacía la luz. Me estoy haciendo unas reformas en casa y ya sé de algo de la domótica que falla.

  • Salgo a pasear después de un opíparo desayuno. De golpe, noto algo mojado y maloliente, en mi camisa y brazo derecho; una diarreica paloma me ha bombardeado dejándome hecho un pingo. Me limpio como puedo y prosigo mi camino.

  • Un poco mas allá, un camarero limpia el suelo de un bar a manguerazos. Sin querer, se le escapa el pitorro y el chorro de agua va a parar a mis pies. Mis zapatos y pantalones dan pena pero prosigo mi marcha.

  • Visita en plan turista. Mucha gente y mucho calor. Todo muy bonito. Y con los pies hechos polvo.

  • Entro en una gran librería con una parte dedicada a publicaciones de la Universidad Pontificia. Al lado, en un lugar destacado, hay una oferta de uno que me llama la atención "The Big Penis Book". Envuelto en celofán parecería un libro X pero no, está editado nada menos que por Taschen de reputación contrastada. Y está escrito por una mujer; lógico. No lo compro por si me da una depresión.

  • Doy por finalizada mi visita a Salamanca. Compro unos hornazos de regalo para la vuelta y me voy a despedir de Fray Luis de León.

  • Hoy salgo rumbo a Cotos de Monterrey. Me he dado cuenta de que ser turista con un sol abrasador y mi barriga cervecera no son una buena conmbinación. He de reconocer que muchísimos turistas eran grupos de jóvenes con gran interés. La adolescencia no es tan mala como la pintan.

La próxima vez que salga de viaje intentaré hacer caso a Camilo José Cela. Viajar (sin pasar por la Alcarria) con un Rolls-Royce conducido por una choferesa negra.

miércoles, 9 de julio de 2008

El viaje es de puerta a puerta

La revista Toc-Toc, una guía de niños para padres redactada en catalán, me ha publicado un articulito sobre viajar con los renacuajos.

Artículos sobre viajar con niños hay miríadas. Todos recomiendan, con más o menos acierto, puntos destacados para que el viaje con niños sea más llevadero. No hay nada nuevo bajo el sol. Dependiendo de la extensión de las recomendaciones, éstas pueden ser exhaustivas o elementales. En la consulta, a los padres sólo les doy impreso un listado con "el botiquín de viaje" de acuerdo con el lugar de destino y la edad del niño. Les proporciono la "pócima" milagrosa para calmarlos antes de que los pasajeros se amotinen. No les receto un Obecalp. Como los papás que vienen son, en su mayoría, muy listos, únicamente les recuerdo tres instrucciones:
  • Les manifiesto mi insistencia en que, cuando se va con niños, el viaje empieza en la puerta del domicilio y se acaba al entrar por la puerta del lugar de destino. A muchos papás les encanta "fardar" de ser ases del volante: "De Barcelona a Madrid sólo tardo cinco horas". Tengo pacientes japoneses; llegar hasta su hogar con los vástagos es tarea de titanes.
  • En verano, si se viaja con pequeños, hay que hacerlo por la tarde. "Pero si voy por la autopista", pensarán; sin embargo, en algunos lugares la autopista es una trampa terrible. Por ejemplo, si el coche se les para en los Monegros (Aragón), la temperatura interior del coche puede alcanzar hasta los 60 ºC y un bebé puede tener un golpe de calor.
  • Por el contrario, durante el invierno, el viaje debe hacerse durante el día; en caso de avería, nieve o hielo es más fácil ser localizados, recibir auxilio y evitar la hipotermia.
Mi hijo pequeño anda por Malasia, Tailandia y China. Tendría que ir verlo porque un abrazo de ánimos vale más que mil palabras, pero sólo pensar en mi recomendación me da escalofríos. Afortunadamente, podemos vernos y hablar a través de Skype que, por cierto, va perfecto.

PS:
  1. La perrita no está ni bien ni mal. Está "mediopensionista", cosa que hace ir de cráneo a mi esposa: en ocasiones parece estar al borde del final, y en otras, parece resucitar.
  2. Observen con detalle la pintura de Norman Rockwell. Es muy ilustrativa. Se titula "Yendo y viniendo".

sábado, 19 de mayo de 2007

La tecnología puede evitarme el estrés

¡Menuda chorrada!- pensarán ustedes. Si uno escucha la radio, música o ve la televisión se lo pasa bien o disfruta con sus programas preferidos. Pero ahora les cuento lo que nos ocurre a los pediatras frecuentemente y que puede sacarnos de quicio en cuestión de segundos:
Hoy he ido a dar una clase a un curso para pediatras. Entre ir volver he hecho unos 200 km en coche. Perfecto. Los organizadores me han invitado amablemente a comer en un restaurante. Perfecto. Nos han ido sirviendo los platos del menú degustación. Perfecto. Pero... en la mesa de al ladose ha sentado una familia con niños de entree 3 y 4 años. No lloraban, no: aullaban haciendo retumbar todo el restaurante. Una delicia.
Ustedes saben que hay una serie de enfermedades llamadas profesionales ocasionadas por los trastornos que pueden causar el propio trabajo. A los pediatras nos tendrían que incluir en el de la sordera traumática. El llanto de los bebés y niños puede alcanzar los 2000 dB. Se trata de un "tunning" natural impresionante. Pero ese no es el problema.
A lo largo de mi práctica médica he aprendido a estar todo el día oyendo berridos, chillidos, llantos, gritos mientras estoy en la consulta. Más de 6 horas diarias y yo tan pancho. Pero cuando voy a un lugar público me cuesta soportarlo.

Con cierta regularidad viajo a Nueva York. Cuando reservo los asientos, cruzo los dedos para que no me toque ningún niñito cerca. En general, siempre he tenido bastante suerte. Sin embargo, hace tres semanas, ¡toma! me toca uno al lado berreando de lo lindo. La consecuancia: Crisis de hipertensión, taquicardia, sudor frío y casi colapso. ¡Dios mío, no lo podré soportar...! Ni siquiera puedo escuchar las instrucciones de la azafata ni los comentarios del piloto. Y me quedan todavía seis horas por delante, ...no podré, no podré aguantar. Meditando la manera de silenciar a semejante salvaje se obró el milagro. Silencio absoluto. ¿Le habrá dado un "pasmo" al nene?. No. Su madre, inteligentísma mujer, sacó un objeto metalizado del bolso, lo abrió y el nene calló de inmediato. Era un DVD portátil. Me relajé y me puse a dormir.

Ya sé que para viajar tranquilamente en los aviones es mejor ir en Primera Clase, cosa que no me puedo permitir. Y aun así -viajando en primera- también le puede ocurrir a uno lo que le sucedió a un amigo mío que voló desde Hong Kong a Barcelona: tuvo que soportar a tres energúmenos corriendo y chillando entre el personal. Llegó hecho polvo y cabreado por el pastón que se había perdido surcando los cielos azules de la inmensidad. La otra posibilidad es comprar todos los asientos que te rodean para mantener alejadas a las fieras... Claro que existe un grave inconveniente: sigue sin haber un panel que aisle acústicamente.

Desde aquí hago una sugerencia a todas las compañías aéreas: Montar una guardería volante en los viajes de largo alcance. Si lo hacen, muchos me lo agradecerán.

sábado, 28 de abril de 2007

L@s "tocapelotas"

No son una "rara avis" en la especie humana. Muchos pensarán que me refiero a los adultos. No, porque de esos hay miríadas. Me refiero al mundo infanto-juvenil.

Esta variedad de niñ@s se caracterizan por estar casi siempre con una salud excelente y se ponen enfermon cuando la familia ha preparado un evento importante con gran premeditación, ilusión y esfuerzo. Ejemplos mil. Justamente ayer, inicio del puente del 1º de mayo, varias de las visitas que tuve que hacer en la consulta fueron "dramáticas". Padres que han reservado para ir a Euro Disney, viajes para ver a familiares en otros países, cruceros en barco invitando los abuelos, planeado excursiones con mapas, GPS y cálculos trigonométricos...... Cuando ya está todo hecho, incluso las maletas, patapám, el/la nen@ se ponen malos. "Por favor, doctor, véalo...." suplican. Y los veo, claro. Los papás entran con cara tensa, mirándome fijamente y esperando mi sentencia de juez inapelable. Por sus mentes ansiosas esperan el veredicto: "podrá viajar" o "no podrá viajar". Si la sentencia es absolutoria aunque con tratamiento, estalla la alegría. Ayer, sin embargo, condené a una niña con una madre maravillosa a no poder ir a Italia para ver a los abuelos.

La verdad es que decidir la condena o absolución no es nada fácil. Por eso admiro a algunos jueces. Mi gran suerte es tener a una clientela estupenda. Tenemos "feeling" (eso es para chulear) y no me preocupan las consecuencias médicas. Sólo en una ocasión las "pasé canutas". Unos abuelos habían invitado a toda la familia una semana a Cuba (todo pagado). Uno de los nietos, veterano de mi consulta y fuerte como un toro, empezó a tener dolor de barriga en el lado del apéndice cada vez más intenso. Lo vi a la 15 horas y el avión salía al día siguiente por la mañana. Al explorarlo los signos de apendicitis eran moderados. La mamá estuvo dándome el parte durante toda la tarde-noche. Fué mejorando y pudo viajar.

La apendicitis, en muchas ocasiones no es fácil de diagnosticar. Por eso, puede llegar a perforarse durante su inflamación. Mi paciente pudo viajar pero ¿y si hubiera tenido una apendicitis en el avión?.

Moraleja: papás, ánimo algún día vuestr@ hij@ será un "tocapelotas"


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