lunes, 4 de marzo de 2013

Tanto los pacientes como los médicos han de saber escoger las pruebas "sabiamente"


Los médicos hemos llegado a prescribir análisis clínicos, pruebas diagnósticas y tratamientos excesivos por diversos motivos aunque prevalezca la buena voluntad de salvaguardar la salud de los pacientes. Hay una organización muy interesante "Choosing Wisely" que pretende que los pacientes y médicos valoren la necesidad o no de realizar una prueba médica que pueda ser agresiva, ineficaz o poco efectiva. En pediatría, por ejemplo, una prueba tan conocida como el TAC craneal se realiza de una forma "generosa" por la angustia de los padres o como parte de la llamada "medicina defensiva" para evitar problemas legales. Actualmente sabemos que el TAC craneal no debe realizarse en un niño por un traumatismo leve o menor. En el fondo, se trata de ser más prudente.

Los pacientes tienen derecho a saber y estamos asistiendo a una relación médico paciente de igual a igual cada vez más estrecha. Y, no sólo eso, el paciente ha de hacerse más responsable su cuidado médico especialmente en enfermedades crónicas. Ha de saber cuidarse más de sí mismo sin olvidar al médico. Aquí aparece un nuevo concepto llamado "el paciente empoderado" (nuevo anglicismo y palabreja horrorosa) que para saber más de él pueden pulsar aquí.