jueves, 20 de diciembre de 2012

Crup - laringotraqueobronquitis aguda o el "hijo mío lo tienes todo"

Estos días están plagados de niños que van a urgencias o vienen a mi consulta con este diagnóstico poco conocido, todo sea dicho,  por los padres y familiares.

El crup o laringotraqueobronquitis aguda, es la causa infecciosa más frecuente de obstrucción súbita de la vías aéreas superiores y de de un síntoma llamado estridor (ruido el inspirar) en niños con fiebre. Más del 15% de las enfermedades respiratorias infantiles son laringotraqueobronquitis o crup aunque ambos nombres son poco populares. Suele afectar a niños entre 6 meses y 6 años y la mayor frecuencia es hacia los 2 años de edad. El 2% de todos los niños en edad preescolar suelen tener un episodio al año, o incluso más, ya que puede ser recurrente. Puede ser causado por bacterias pero la mayoría de los casos (más del 80%) son por virus parainfluenza (tipos 1, 2 y 3) aunque “hay otros virus malos” como adenovirus, influenza (tipos A y B), y virus respiratorio sincitial (VRS) 

Como la mayoría de las infecciones respiratorias, el crup suele comenzar con rinorrea (mocos a raudales), faringitis, fiebre y tos que se vuelve “perruna” (dura y ronca) y se acompaña de estridor inspiratorio (ruido al inspirar) y ronquera. Luego “el catarro va descendiendo” hacía los bronquios dando sibilancias con tos blanda (de abuelete fumador) La gran mayoría de los niños tienen síntomas leves, que tienden a empeorar en la noche y cuando el niño se agita (corre, llora o tiene una rabieta). Los síntomas más acusados son hacia el tercer día y van mejorando poco a poco entre 7 y 15 días. 

Hay otro tipo de crup relativamente leve, llamado espasmódico que empieza de forma brusca con una tos impresionante “de perro”, generalmente mientras el niño está durmiendo, y que suele remitir rápidamente con medidas sencillas como tranquilizar al niño, humidificar el ambiente y/o administrar un antinflamatorio.

El "hijo mío lo tienes todo" es una famosa anécdota del hospital. Una madre que había acudido a urgencias miró lastimosamente a su hijo, con esta infección pero con buen aspecto, y pronunció esa frase después de oír la prolija explicación del médico de guardia. Antes de empezar la visita la mamá espetó al médico. "quiero que me diga toda la verdad".

En el vídeo se oye el ruído típico del estridor inspiratorio.