martes, 10 de noviembre de 2009

Carta a la periodista Pilar Rahola

El domingo por la mañana envié una carta al Director de La Vanguardia pidiéndole que esta periodista respondiera a mis afirmaciones. Si lo hace colgaré su respuesta en este blog y si no lo hace puede ser debido a 2 cosas: a) que no pueda porque el tema no le interesa y b) para no quedar mal con ciertos colectivos.

El texto que le envié dice así:

"Pilar Rahola no deja indiferente a nadie y a mí tampoco. Reconozco su sentido común en muchos artículos y su parcialidad en otros. El La Vanguardia del domingo 8 de Noviembre titula su artículo “El horror de la mutilación” y, al leerlo, se ve que sólo conoce el lado femenino y no el masculino. La mutilación no sólo se lleva a cabo en las mujeres sino también en los hombres, tanto recién nacidos como jóvenes, con la circuncisión religiosa –sin indicación médica- de diversas religiones entre las que se encuentran mayoritariamente la islámica y la judía. Sin ambages, la circuncisión neonatal religiosa es una mutilación de tejidos sanos y funcionales, y por lo tanto constituye una violación a la integridad física de un ser humano, que por su edad no puede decidir por cuenta propia. Los países occidentales y las organizaciones internacionales luchan contra la circuncisión femenina, pero nunca contra la circuncisión masculina. ¿Por qué nadie se atreve a hablar de la mutilación masculina? La afirmación de que la circuncisión puede ser beneficiosa para la prevención del SIDA en África acaba de ser rebatida en la prestigiosa revista The Lancet. La circuncisión masculina está descrita en la Biblia y la practican los judíos y los fundamentalistas cristianos (El 60% de los niños estadounidenses está mutilado) aunque esta práctica ya se menciona en el siglo V antes de Cristo se atribuye su origen a los egipcios. Esta práctica se encuentra extendida en el judaísmo, cuya realización es una práctica obligatoria desde hace más de 3.500 años, cuando el patriarca Abraham fue circuncidado por una orden divina, según los textos bíblicos.

En otro orden de cosas pero relacionado con su afinidad con el entorno judío y por el estado de Israel, aprovecho para preguntarle con ocasión de la celebración de la caída del muro de Berlín, saber su opinión sobre el muro de Cisjordania. En 2003, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que exigía a Israel que interrumpiese la construcción de la valla/muro. ¿Se ha hecho?"

Este breve vídeo no se lo he podido enviar pero verán en pocos segundos lo que es una circuncisión. Yo también tengo muchos documentos que muestran "el horror de la mutilación" pero masculina.


4 comentarios:

Mariona Bassols dijo...

Felicitas doc.

Pilar Rahola no se moja con la circuncisión masculina
partiendo de la base que tiene una cierta tendencia al judaismo. Es pues que se encuentra en una falacia religiosa.

Lo del muro de Israel también tiene tela.

Elias Gràcia dijo...

Yo tuve el horror de ver en el Hospital Americano de París como un niño de unos 4 años despertaba de la anestesia de una circuncisión. Yo estaba acompañando a mi hija (que despertaba de otra operación) y al ver lo que gritaba y sufría ese niño pregunté que le pasaba. Respuesta: Es una familia americana que acaba de circuncidar a su hijo, siempre es así, horrible y duele muchisimo.
Quise saber más y pregunté si eran judíos y la contestación fue: No. Casi todos los americanos lo hacen. Aluciné.
Tenías que haber visto el dolor
que sufrió ese chiquillo.

qylicos dijo...

Yo no sabía que los niños circuncidados sufrían tanto, pero creo saber por qué se lucha más contra la ablación femenina que contra la circuncisión masculina. A los futuros hombres circuncidados, su mutilación no les impide disfrutar de la sexualidad, mientras que, por lo que he leído, sí ocurre esto con las mujeres, ya que éste es un fin que se persigue con esa barbaridad, que las mujeres no disfruten del sexo, puesto que ciertas religiones consideran que no tiene ese derecho.

Anónimo dijo...

pues reconozco que nunca había relacionado la circuncisión (que siempre me ha parecido una barbaridad) con la ablación de clítoris, pero es cierto que son dos caras de la misma moneda: la mutilación de una parte de un órgano a un ser humano menor de edad, sin capacidad de decisión ni de defensa. Es decir, un acto de cobardía en nombre de la cultura.