viernes, 25 de septiembre de 2009

Convulsiones febriles; los antitérmicos no las previenen

Las convulsiones febriles son un trastorno neurológico frecuentes en en la primera infancia o la niñez que se asocia con la fiebre, pero sin infección del cerebral epilepsia u otras causas conocidas. Estos movimientos repetidos del cuerpo con pérdida de conciencia duran unos segundos que se hacen eternos para los que observan al niño convulsionando. El desencadenante más frecuente de la convulsión febril es una infección vírica que no provoca otras consecuencias. Entre un 3 % y 5 % de de niños entre los 6 meses y los 6 años tendrá alguna convulsión febril en su vida y la probabilidad de que se repita en un episodio febril es del 20 % al 30 %.

¿Cómo prevenir otra convulsión febril en un niño? Hasta ahora se había propuesto dar antitérmicos en cuanto tuviera fiebre pero un reciente trabajo muy bien realizado ha demostrado que dar antitérmicos de forma continuada para bajar la fiebre y, por ende, prevenir una convulsión no tiene ninguna utilidad. Esta es una mala noticia para los padres de niños con convulsiones febriles ya que esta actitud de dar antitérmicos de una forma continuada y enérgica es una práctica habitual hasta ahora pero los hechos demuestran que no hay que abusar de estos fármacos para prevenir las convulsiones febriles ni sus repeticiones.

Las convulsiones febriles típicas son benignas y de desaparición espontánea; lo que ocurre es que ver convulsionar a un niño es una sensación horrible para los padres o cuidadores porque la sensación es de que se está muriendo sin saber qué hacer. El impacto emocional en los padres puede ser tan grande que a algunos les cuesta superarlo y tienen una tendencia exagerada a proteger al niño. Si ustedes son padres de un niño con convulsiones febriles típicas y no están tranquilos pueden pedir una segunda opinión a un buen neurólogo infantil.

Lo más importante en una convulsión febril es no perder la calma, poner al niño en un lugar seguro y saber de que no tiene nada que pueda obstruir la vía aérea. Vean un simulacro de una.

2 comentarios:

Natàlia dijo...

Yo por desgracia he visto a mi hija convulsionar varias y veces y la verdad es que ver a un niño de 9 meses convulsionar impresiona a cualquiera. La primera vez nunca se olvida, las siguientes impresionan pero como ya no es desconocido se llevan mejor.

Raquel dijo...

http://convulsionfebril.foroactivo.com