domingo, 24 de mayo de 2009

Locos por la gastronomía

Hoy les presento un libro exclusivo. Sólo lo tienen unos pocos elegidos y está escrito por un sobrino mío Sir David Josa. La portada es toda una revelación y declaración de intenciones. A mí no me gusta nada cocinar pero sí comer lo que preparan otros. Ya les dije en una ocasión que soy como un cerdito: me lo como todo y, además, me apasionan los dulces. Si me vuelvo diabético puede darme un soponcio.

Espero que este librito "engorde" lo suficiente como para ser publicado por una gran editorial y supere al totem Ferrán Adriá. Tiempo al tiempo porque Sir David se lo merece.

Otro sí. Mi "oficina del estómago" como escribió Cervantes el El Quijote, está todavía trabajando activamente y disfrutando de los últimos jugos de la cena de ayer. Tuve el honor de ser invitado por un matrimonio joven, los Durán, hijos a su vez de los Duran de Sitges. Sir Jose padre, médico, es el hechicero del pueblo desde hace muchos años y querido por todos por su bondad, preparación y alegría. Su bella y abnegada esposa, Lady Liz, no le va a la zaga y ha tenido tantos hijos que si se reproducen de la misma forma dentro de unos años habrá una señal de tráfico que pondrá "está usted entrando en territorio Durán". Para diferenciar quién es el padre o el hijo (ambos se llaman José) a éste último le llaman Josito y parecería, por el diminutivo, que es pequeño y enclenque pero no; es una "bestia" inmensa, fuerte como un toro y deportista múltiple. En cambio su guapa y simpatiquísima esposa, responsable de que mi estómago todavía esté disfrutando es menuda y dulce. Como se dice en Catalunya "al pot petit i ha la bona confitura".