lunes, 21 de julio de 2008

¡Ya voooooy!, ¡voy!, ¡voy enseguida!, ¡un momento!

Ya lo comenté un una entrada anterior. A su paso por la adolescencia hay un fenómeno desesperante para los padres: su hij@ tiene "fatiga crónica", se derrumba en el sofá cual boxeador noqueado. Una apatía y lentitud de movimientos se apodera de ellos. se les llama para comer o cenar y responden una y otra vez las frases que encabezan este artículo. Sin embargo, de vez cuando, saltan como posesos y tienen una actividad frenética: le han llamado los amigotes para dar un garbeo.

En la consulta he aprendido que la actividad física de los niños disminuye a medida que entran en la adolescencia. Un estudio reciente publicado ha corroborado mis sospechas. La actividad física de los jóvenes va declinando entre los 9 y los 15 años. Para saberlo los investigadores han recurrido a la tecnología de los acelerómetros para medir el movimiento. Durante una semana a 1000 niño repartidos entre los 9 y 15 años se les medía su actividad física dos veces cada año. Los resultados han sido demoledores. Por ejemplo, el 100% de los chicos y chicas de 9 años hacían una hora de ejercicio moderado- vigoroso por día o en los fines de semana. A los 15 años sólo el 31% lo hacían cada día y el 17% los fines de semana.

Yo voy peor, no hago nada. Pero dentro de poco me compraré una Nintendo Wii Fitness para jugar al tenis, golf, etc. Me voy a poner cachas... si llego a usarla.

2 comentarios:

Fray Dulento dijo...

¡Cielos, doctor! No me haga publicidad de la Wii, el ingenio de ocio más perverso que se me viene a la memoria. Y no tengo Alzheimer, aún. Veamos. Como los chavales y no chavales se pegan al sofá para jugar horas y horas con la videoconsola, sin salir de casa y sin hacer más ejercicio que el de los pulgares, los listillos de Nintendo van y sacan una especie de tabla de lavar para que sigamos jugando las horas muertas pero aparentando que cumplimos con las recomendaciones preventivas médicas. Insisto, una perversión de la sociedad sedentaria y obesa.
Yo he probado la Fitness y me parece una soberana gilipollez. Y le vaticino que va a abandonarla a la primera de cambio; es más, posiblemente no llegue más allá de desembalarla y conectarla a la consola.
Ni se va a poner cachas ni se va a tornar de la noche a la mañana en un contorsionista, aunque la use. El deporte y el fitness es algo más que ponerse delante del televisor a mover el esqueleto sobre una alfombra de metal. ¡Échele valor, coja esa bici que seguramente tiene aparcada en el trastero, hínchele las gomas... y Diagonal arriba, Diagonal abajo! O tome esa raqueta con las cuerdas más destensadas que el cogote de la Marujita Díaz y llame a un colega en situación de inmovilización parecida. Lo mismo le recomiendo a todo aquel que comenta la imprudencia de sacudirse la conciencia con esta, insisto, wiipollez. Y para nuestros hijos, un paseo por el campo, que además de quemar calorías y respirar aire sano aprenderán que un cernícalo no es una criatura que sale en los documentales de la 2.


PD. Me han soplado que la competencia está trabajando en la BathroomPlaySatation, un juego con el que ya no tendrás que abandonar la videoconsola para satisfacer las necesidades fisiológicas. Brutal, nen.

Anónimo dijo...

No hay problema, por lo visto ya han dado con unas píldoras que sustituyen el ejercicio físico... Viva el tumbing!!!