lunes, 11 de junio de 2007

Cámbiese el reloj o sus pulseras habituales de una muñeca a la otra

¿Lo han probado? Con toda seguridad se habrán encontrado incómodos. Desde que nace el bebé "va a un pañal pegado"; tanto que forma parte de él. Desprenderse del pañal y aprender a usar el orinal o el váter es un proceso progresivo.
De cara al verano y antes de ir a la guardería muchos papás, con toda la buena fe, les retiran el pañal de un día a otro. El niño/a se queda aturdido: "¿dónde haré caca si me han quitado el pañal?", piensa. A partir de ahí en muchos niños se desencadena un fenómeno que yo lo denomino MIEDO A DEFECAR : se esconden, se aguantan apretando las piernas, lloran, se vuelven estreñidos con lo cual se añade dolor al acto de defecar. Hoy he visitado tres niños con este problema. Suelen tener entre tres y cuatro años. Reeducar a un niño que no puede entender bien lo que se le explica, y no puede expresar sus sentimientos, es complejo. Tampoco se trata de que vea cómo es y cómo funciona un sanitario. Pero en algunos niños el entrenamiento para controlar esfínteres es un proceso más prolijo.
Ahora voy a lo del reloj o las pulseras. A que se han sentido incómodos. Pues ahora les sugiero que piensen una cosa: si desde este momento no existieran lugares para defecar (váteres, lavabos) ¿qué haría usted?. Seguramente lo que hace cuando va en coche y tiene una necesidad imperiosa: esconderse tras unos matorrales para que no le vean "sus partes nobles" y ¡buf!, que descanso....
Cuando al niño se le quita el pañal de forma brusca los papás deben saber si está preparado para ello.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En cuanto a no tener prisa en retirar el pañal, estoy totalmente de acuerdo. Mi hijo tiene 2 años y 2 meses y hace 1 mes y medio decidí retirarle el pañal. A día de hoy todavía no me pide "pipí" ni "caca". Creo que me precipité. Por lo que he visto en mis sobrinos, si el niño está realmente preparado, en un par de semanas está superado. Ahora está hecho y no voy a dar vuelta atrás. Además, es fundamental que los padres estén mentalmente preparados porque es mucho más duro que quitar el chupete, tetinas..etc y hace falta una buena dosis de paciencia.

Santi García-Tornel dijo...

Hay una posibilidad de éxito.
1- ponerle el pañal de nuevo
2- que aprenda asentarse en el orinal
puesto
3- hacer un pañal "mágico". Hacer un orificio en la parte correspondiente al ano y esperar a que consiga defecar en el orinal creyendo que lo hace en el pañal.

Eva dijo...

En mi caso tardé pero fue muy fácil, mi hijo nació en julio, cuando cumplió los 2 años mi suegra insistía diciéndome que ya era hora de que le quitara el pañal. Aprovenchando que era verano lo intenté, el niño se pasaba muchos ratos en el orinal, pues le hacía gracia, pero no hacia nada y en cuanto se ponía de pie se lo hacia encima. Así es que pensé que aún no estaba maduro para quitarselo. Al verano siguiente antes de cumplir los 3 años se lo quité por la mañana y cuando se lo fuí a poner por la noche por si acaso, mi hijo me dijo: ¡Mama ya no me lo pongas que ya no lo necesito! o sea que en un día solucioné el problema, hasta el día de hoy.