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viernes, 2 de octubre de 2009

Orinar en la ducha

Estos días ha habido unpoco de revuelo con esta noticia. Orinar en la ducha en vez de en el retrete puede ahorrar más de 4.000 litros de agua por persona al cabo del año. Al menos eso es lo que asegura la ONG brasileña SOS Mata Atlántica y, además ha promovido una campaña audiovisual que muestra recreaciones de distintos personajes conocidos haciendo lo propio mientras se enjabonan. El objetivo de dicha campaña es el de proteger los bosques nativos de la costa atlántica de Brasil. Bajo el lema 'Haz pis en la bañera', SOS Mata Atlántica persigue ahorrar los 12 litros de agua potable que se pierden cada vez que tira el agua de la cisterna y calcula que una persona sana utiliza el excusado unas cuatro veces al día, lo que supone 48 litros diarios y unos 4.830 al cabo del año, que no se habrían gastado de haber utilizado para orinar el plato de la ducha.

A mí me parece muy bien. El 70% de la gente que se ducha -otros son unos guarrindongos y no lo hacen- confiesa que aprovecha para hacer pipí que se diluye con el agua. Yo lo hago cada mañana desde hace años y creo que se podría hacer en la bañera e incluso en el lavabo de las manos. Dr. es usted un "cerdito". Por el tamaño corporal sí pero por la idea no. Me explico; mas del 90% del pipí es agua mezclada con sales minerales y urea (¿La urea no se emplea para suavizar la piel?) o sea que no es tan "asqueroso" como lo pintan.

Yo estoy de acuerdo no sólo en usar la ducha, sino el baño, el bidé y el lavabo. ¡Por favor, Dr. no se pase! Pues sí. Ayer por la mañana hablaba con mis queridas enfermeras del hospital y ellas consideraban que era una cochinada porque dejaba mal olor y nada aseguraba la desinfección. El mal olor existe si no se limpia bien y la orina no infecta; así que, a hacer pipí en cualquier agujero que pueda echarse un poco de agua después. Mañana les presentaré un artilugio asombroso por su sencillez y su utilidad; permite a las mujeres orinar en posición erecta como el homo sapiens.

miércoles, 23 de enero de 2008

Una "parida" (*) del departamento de Medio Ambiente y Vivienda


En el diario del domingo encontramos un precioso regalito sorpresa. Una cajita de cartón muy mona en la que estaban cuidadosamente envueltos dos "aireadores - reductores" del caudal de agua de los grifos acompañados de una herramienta de plástico para instalarlos. Ahora que estamos a punto de tener restricciones importantes de agua el Departament de marras se destapa con una campaña de ahorro del precioso líquido para impresionar al personal. Quizás también hayan razones políticas como un logro de nuestro inefable tripartito de cara a las elecciones.
Justo ahora que nos las prometíamos tan felices con jaccuzis, spas, baños termales, hidroterapia, etc, etc. para que nuestros niños fueran aprendiendo los placeres de la vida... y ¡zas! cambia la tortilla y poco a poco nos tendremos que ia acostumbrando a ponernos una chilaba para ir a buscar el oasis que tenga un poco de agua

Poco a poco nos iremos quedando en la cola de Europa. Nuestra economía basada en el turismo se irá reduciendo. No hemos investigado en energía solar ni eólica ni otras alternativas. Petróleo no tenemos ni gota pero por sol no quedará. La monstruosa construcción de viviendas sin planes urbanísticos de calidad hará que sólo vengan los turistas de bocadillo.

Este tipo de modos de vida austeros o sin despilfarro requieren muchos años de educación y constancia "desde la más tierna infancia". La verdad es que estoy un poco desanimado y que conste que no tengo nada que ver con lo que ha pasado en la Bolsa (no tengo nada en ella). Pero no se preocupen un día vendrá el tío Gilito y sus hijos no pasarán sed.

(*) definición que esta la en diccionario de la RAE.

domingo, 29 de julio de 2007

Lecciones de austeridad. El caso de un padre ejemplar

Confieso que no estaba muy preocupado por el "cambio climático" y los desastres previstos desatados por él. Cuando lleguen yo ya estaré o en una urna incinerado o bajo tierra envuelto en una caja de madera. Tampoco veré los conflictos que se crearán por motivos religiosos - raciales - inmigración. Eso lo sufrirán sus hijos y nietos. ¡Es usted un cenizo!. Es probable, no lo podré comprobar.


Relacionado con esto, sí que me empieza a preocupar la escasez de todo que tendrán nuestros descendientes. Como nosotros lo vemos más lejano, a veces pensamos: "Alguien lo arreglará". Sin embargo, es tan sencillo como la economía casera. Gastamos de nuestro planeta Tierra (nuestra casa) más de lo que tenemos. Tenemos "una casa" en que se gasta más de lo debido, está asquerosa, cada vez más sucia, no hay servicios de limpieza. En un símil parece la habitación de un adolescente: desordenada, todo revuelto, prendas por el suelo...


Sabemos que "fuerzas ocultas" (no el Eje del Mal del impresentable Bush) dirigen nuestros destinos. Nuestros políticos son marionetas a las órdenes de estas fuerzas. ¡Dios mío, doctor, qué le pasa! ¿Una mala noche, quizás bebió ayer en demasía (no bebo), está depre, necesita ayuda?. Nunca lo habíamos visto tan apocalíptico.

Todo este rollito viene a cuento del "terrible apagón" que ha sufrido la ciudad de Barcelona. Los directivos de empresas eléctricas se acusan unos a otros, los políticos se tiran los trastos a la cabeza, y los ciudadanos están indignados por haber perdido su ritmo de vida.


Yo creo que este apagón ha sido muy útil. Hemos de aprovechar el sentido del refrán: "No hay mal que por bien no venga". Nos ha hecho ver nuestra debilidad en la opulencia. Ojalá, de vez en cuando, ocurran estas cosas. Sirven para renovar estructuras, personas inútiles o promoción de ideas nuevas. Sin ir más lejos, hagamos una reflexión sobre el gasto de agua en nuestros domicilios: por un pipí echamos 4 litros de agua y la ducha (lo más recomendado) está poco promocionada. En cambio, las casas y apartamentos nuevas y los comercios de cuartos de baño modernos incorporan el "jacuzzi" como un señuelo más de "calidad".


Un ejecutivo de importante empresa me dejó estupefacto en la consulta de cómo educaba a sus hijos en la austeridad sin faltarles absolutamente de nada. Por su buena posición económica sus hijos podían haber crecido rodeados de un sinfín de cosas inútiles y ser unos tontainas de mucho cuidado. Pero no. Son felices, bien avenidos y buenos estudiantes. Me dio una lección que nunca olvidaré para que sus hijos aprendan a no derrochar el agua. Desde pequeños se duchan, cierran el grifo, se enjabonan bien y, luego, volver a abrir el agua para eliminar el jabón. Lo mismo al lavarse los dientes, cierran el grifo mientras lo hacen y emplean el agua sólo para enjuagarse.


Desde entonces yo hago lo mismo con el lavado de dientes. Hace años introduje una variante para la ducha que me valió un premio por acciones originales que hacemos sin perseguir nada por ello. Era en un curso Dale Carnegie (altamente recomendable) y mi originalidad es afeitarme mientras me ducho sin jabón, sin gel y sin espuma. A pelo. Nadie se lo creía, pero es cierto. Debe hacer mas de 20 años que solo compro maquinillas de afeitar. Y ahora, que dispongo de una estratosférica Guillette Fussion, es la repera.

jueves, 19 de abril de 2007

Diplomacia de élite de los jóvenes en la consulta

Los jóvenes entre 12-16 pasan 2 periodos muy curiosos. Al principio del “cambio” puberal da la impresión que les preocupe mucho el cambio climático y la escasez de agua. Pero no lo hacen por motivos altruistas, no. Lo hacen porque son perezosos, pasotas y un poco “guarrillos”. Los papás insisten: “te has de duchar que ya es lunes”. Impertérritos responden: “pero si ya me duché hace una semana”. En ocasiones el olor a “tigre” tumba al más pintado pero ni por esas se lavan.

Cuando vienen a la consulta siempre les pregunto sobre los hábitos higiénicos. Uno de los más importantes es la higiene dental. Es aquí donde muestran toda su sabiduría para esquivar las preguntas cual político bregado en mil batallas. A mi pregunta: “¿te lavas los dientes cada día?”. Algunas de las respuestas son muy divertidas:

  • “Mi madre no me compra pasta de dientes”. Ella airada le dirige una mirada asesina aunque yo sé que sí se la compra.
  • Con toda tranquilidad y convencimiento otro me comenta:”Normal”. Adivine usted lo que es normal.
  • La más habitual es: Más o menos” o “ a veces si y a veces no”.
  • Hoy ha venido el que me ha impulsado a escribir esta nota: “Reconozco que flojeo”.

Padres del mundo, armaros de paciencia. La pulcritud en la adolescencia es un don escaso. Pero no os preocupéis. Pasada esta fase, el péndulo va en sentido contrario. Se duchan durante horas, invaden el cuarto de baño y las chicas necesitan varios espejos (o baños) a la vez bloqueando al resto de la familia. Casi tienes que ir a evacuar en casa del vecino en caso de necesidad.