viernes, 29 de enero de 2010

¿Los apruebo o los suspendo?

Ayer todavía me levanté más pronto. Doy clases de pediatría a los que estudian Odontología en la Universidad de Barcelona y ayer tenían el examen. Raudo y veloz y a 4ºC me fui a la Facultad que esta ubicada al lado de Hospital de Bellvitge. Tras colocar a los examinandos en sus asientos les expliqué tres veces, con mi preciosa voz a la vez que potente y viril, cómo quería que pusieran el nombre en la hoja de examen. Las instrucciones eran bien sencillas:
  1. Miren la hoja
  2. Arriba a la izquierda pongan su nombre
  3. En letras mayúsculas
  4. Primero los apellidos y después el nombre
Lo repetí tres veces, pausadamente; seguro que me oían porque pongo cara de malas pulgas cuando alguien rechista. Al recoger los exámenes bastantes alumnos de unos 130 que se examinaba habían logrado la hazaña de:
  1. No poner el nombre en la parte izquierda de la página
  2. Varios escribieron con letras minúsculas
  3. Otros con el nombre primero
¿Los apruebo o no los apruebo? Si ustedes llegan a ir alguna vez a su consulta igual les arrancan una muela sana en vez de una enferma. Y no sólo eso, en la mayoría había unas faltas de ortografía "acojonantes" tanto los que escribían en castellano como en catalán (y eso que yo no tengo el nivel C de catalán ni uso el Pompeu Fabra). Un futuro Licenciado ¿puede ser tan cateto?Justificar a ambos lados
Pero doctor, ¿es usted maníaco obsesivo? Pues no, pero si ponen su identificación les he indicado es muy fácil poner los exámenes en orden alfabético, distinguir entre nombre y apellido como Benhakkaser Yusuf Whael (¿cuál es el nombre y cuál el apellido?) y facilitar mucho el trabajo de corregir y hacer las actas de las notas. Y ya no les hablo de la escritura, comprendo que uno está nervioso y hace lo que puede. Hoy por primera vez en la vida he visto la escritura en arco, es decir, iniciaba la línea ascendía hasta la mitad de la página y volvía a bajar a la misma altura en que la inició. Soberbio.

Si no lo remediamos, nuestros jóvenes además de ser de la generación Nacida Digital entrarán de lleno en la generación NI-NI (ni estudio, ni trabajo).

21 comentarios:

Anónimo dijo...

Haga lo que haga ya estan suspensos, la vida lo hará por usted.
Así que como Pilatos limpie sus manos y duerma tranquilo.

Un saludo.

sibila7 dijo...

No sé si es pot fer, però directament els suspendria, si no son capaços de seguir unes instruccions tant senzilles no em vull imaginar la resta, en quant a les faltes aiii senyor cada dia ho fan pitjor i es igual que sigui català com castellà, i jo tampoc sóc una “eminència” però hi ha cadascuna que “clama” al cel.
Petons

Anónimo dijo...

Suspéndalos. Usted está a tiempo de darles ese toque para que reaccionen.

Breuil dijo...

En mi modestia le diré que yo suspendo a mis alumnos de Bachillerato que cometen más de 3faltas. No es muy popular, pero sólo con la disciplina y la exigencia consigo algo de ellos.
Un saludo.

pacofer dijo...

Deles, buen doctor, sin cortarse un pelo. Si no saben escuchar, y no saben escribir, malos profesionales van a ser. Si no han puesto interés en aprender a leer y a escribir, cualquier profesión de rigor debe serles vetadas, que busquen algo acorde a su intelecto. No quiero que atienda a mis hijas alguien que no sabe escribir su nombre, madre!, ¿qué hará con una receta?... Pero no debería ser usted quien ande suspendiéndolos, deberían haber sido vetados desde el bachiller, y no deberían estar estudiando en la universidad, no les parece?

Mireia dijo...

Cómo dijo anónimo, la vida ya los suspenderá...En mi época de selectividad (y no hace tanto) con 3 faltas de ortografía, incluso en la asignatura de lengua catalana, te suspendían el examen. Pero quizás ya es demasiado tarde para enseñar a prestar atención, a no cometer faltas de ortografía, e incluso a algunos a educarlos en la vida social.
Doc, no creo que solucione los problemas de estos chicos, pero se meterá en un lío..
Un abrazo.

Anónimo dijo...

No sabía que daba clases usted en la facultad de Odontología! Yo me licencié allí ahora hace 15 años y usted no era profesor... Qué pena! Hubiera estado bíen, primero mi "profe" y después pediatra de mis hijos. Suspéndales, que yo (y creo que puedo generalizar que casi todos mis compañeros) me esforzaba mucho en no cometer NINGUNA falta de ortografía!
Saludos, Marisa

celeste dijo...

Suspéndalos, se lo ruego. Cuando yo estudiaba Odontología en otra universidad catalana, tener 1 falta de ortografía era cate asegurado. Si no presentabas tu examen limpio y ordenado te restaban nota. Y ahora que somos mi marido y yo los que corregimos exámenes intentamos ser igual de rigurosos. Por una cuestión de respeto hacia nosotros, hacia sus futuros pacientes y compañeros . Pulcritud, civismo, responsabilidad: el colectivo debe dar ejemplo.
Mano dura.

Anónimo dijo...

Suspéndalos, sobre todo si no se entiende lo que dicen a causa de las faltas de ortografía.

Lo que hacía yo era publicar las notas de los que no tenían faltas y estaba todo correcto (bueno, no todo, pero de los que no hacían fallos garrafales).
Al final de la lista ponía una nota diciendo que me tomaría más tiempo con las notas que faltaban debido a las faltas de ortografía y a la pérdida de tiempo que me provocaba el no seguir las instrucciones del examen... en fin, como niños.

Por cierto (no es por tocar lo que no suena, que conste):
"...la Facultad está ubicada...". (está con acento)
"... de unos 130 que se examinaban ..." (examinaban en plural)

Saludos

Anónimo dijo...

Lo más grave es que la gente no escuche,tanto las indicaciones de un profesor como cualqier otra cosa. El no escuchar a los demás provoca serios problemas en la sociedad, y ya no digamos un médico que no escucha. Creo que es terrible.

ester dijo...

Santi,todos suspendidos y no se si puede hacersr en esta facultad pero una penalizacion por actitud tampoco les iria mal,pues no escuchan!

Maria dijo...

Me da lo mismo que mi odontólogo escriba "albeolo". Lo único que me interesa es que tenga los conocimientos tecnicos suficientes para realizar un buen trabajo.

Yo suspendería antes a los del nombre mal puesto, ya que lo que han demostrado es que su capacidad de atención, de concentración o de mantener el estres a raya deja mucho que desear (me da pánico imaginarmelos con las manos sudorosas, temblando acercandose a mi con el torno ccccccccchhhrrrrrrrrrrrrrr).

Lo de las faltas de ortografía, pues no, creo que llega usted tarde, DR SAnti. Son pobres victimas del sistema educativo de mierda que tenemos. Que no les dejen llegar hasta la universidad con esas carencias. Y si se hace la vista gorda en el bachillearato con estas cosas, luego que el sistema educativo se atenga a las consecuancias y apechugue con un montón de universitarios pollinos que escriben con faltas de ortografía y no saben situar Polonia en un mapa.

A lo mejor les defiendo tanto porque de vez en cuando se me escapa alguna... (solo escribiendo a máquina, a mano no me pasa)

celeste dijo...

Por cierto, al Eminentísimo Catedrático en Ortografía (anónimo??) que hizo referencia ayer a sus faltas de ortografía, le aconsejaría que ampliara más sus conocimientos en semántica y sobretodo orden gramatical. No venía al caso su comentario y sí, a mi me hubiera tocado lo que no suena.

Anónimo dijo...

Suspenda a los del nombre y a los de las faltas. A mí, en E.G.B., me restaban un punto con cada falta y con tres, suspendía.
No se puede permitir que en los informes aparezcan palabras como "correjir", "oscultación" o "diastolé", mis ojos ya lo sufrieron...
Si no saben escuchar, ¿qué caso harán a los pacientes?

PRIMA EVA dijo...

A galeras. Todos los que escriban mal el nombre. Si alguno viene a reclamarle, y Ud. ve que es inteligente y que promete, entonces revise el examen. Pero, de entrada, esto no es aceptable.

alfredo vazquez dijo...

Me asusta su post y sobre todo los comentarios.
Primero, la ortografía de hoy se basa en los errores de nuestros antecesores, por lo tanto yo soy de los que digo que hay que reformar al ortografía, y dejar que fluya el lenguaje, eso hacen los norteamericanos y nuestro vocabulario está lleno de palabras que importamos, muchas de ellas en medicina.
El contenido siempre es más importante que el continente. La necesidad de expresar un contenido puede hacernos responder una pregunta con un dibujo (donde no hay ortografía) o una fórmula.

Segundo: Respecto a lo del nombre apellido etc. Si realmente lo estima importante, póngalo como pregunta de examen y califíquelo, se ahorrará explicarlo y dará más tiempo a los alumnos para responder el examen.

Creo que en el mundo de la educación siempre se están quejando de los alumnos en vez de preocuparse por ser más imaginativos en la forma de enseñar.

Otro ejemplo. Si el tema de las faltas de ortografía le preocupa. Haga falta de ortografías a propósito en todas las preguntas del examen... y vea el efecto.

La disculpa del que no sabe enseñar es que el alumno no sabe ni quiere aprender.

ann.revenge dijo...

La verdad no se que decir, soy estudiante de biología de la UAB y paciente del doctor desde hace muchos años, cometo faltas de ortografía, no soy perfecta, aunque a mi sí me preocupa cometerlas e intento erradicarlas aunque no lo consigo siempre.
En la ESO y Bachillerato en mi colegio nos restaban puntuación en los exámenes con faltas aunque no fueran de lengua, y mis profesores nos daban mucha caña con la ortografía, el que no salió escribiendo de forma decente fue porque no quiso.
Ahora en la Universidad apenas hago exámenes escritos, casi todos son tipo test. En los escritos me sigo esforzando en mi letra y mi ortografía porque entiendo que el trabajo de mi profesor no es traducir jeroglíficos que es lo que parecen algunas letras, pero como alumna mi trabajo tampoco es traducir lo que ellos escriben en la pizarra o en sus diapositivas que a veces resulta caótico.
Tengo profesores que escriben mal o peor, y cuyo esfuerzo por dar una buena clase es irrisorio, así como tengo profesores maravillosos. Se que compañeros míos han entregado trabajos sin poner una sola coma (les han sido devueltos para que los corrijan) y otros son incapaces de poner un acento. No tienen disculpa, a los 20 años deberían escribir con un mínimo de corrección. El problema va más allá de la propia educación, se trata del interés personal del alumno. Quien quiere aprender, aprende.

En cuanto al nombre, no hay escusa, penalízalos o amenázalos con algo, eso suele funcionar.

Milagros dijo...

Lo de poner mal los apellidos y nombres en el examen, vaya y pase; pues existe mucha gente distraida. Pero lo de la ortografía sí que es terrible. Le escribo desde Perú y lamentablemente cada día me encuentro con horrores ortográficos en todo lugar.
Saludos.

Milagros dijo...

Lo de poner mal los apellidos y nombres en el examen, vaya y pase; pues existe mucha gente distraida. Pero lo de la ortografía sí que es terrible. Le escribo desde Perú y lamentablemente cada día me encuentro con horrores ortográficos en todo lugar.
Saludos.

respondona dijo...

Estimado compañero. O eres un nuevo profesor o has tenido unos alumnos magníficos. Eso que cuentas suele ser de lo más frecuente. Te lo dicen casi 30 años de docencia universitaria.En descargo de los alumnos diré que, en ese momento, no están en las mejores condiciones para atender algo que se salga del temario estricto.

respondona dijo...

Continúo con mi comentario, que tuve que cortar antes.

Otra cosa distinta y más grave son las faltas de ortografía y la letra ilegible.
Un universitario debe ser una de las personas mejor preparadas de la sociedad. En consecuencia debe manejar adecuadamente el lenguaje oral y escrito de su país.
Por otra parte, su letra debe ser fácilmente comprendida por los demás. Esto es especialmente importante para los profesionales de las Ciencias de la Salud. Especialmente aquellos que deben dar órdenes por escrito.
Si un médico escribe Acertol y el farmacéutico lee Acerbiol no tienen que presentarse problemas importantes; pero si lee Acetensil, la cosa se complica mucho.