miércoles, 22 de julio de 2009

Reanudar la matanza

¡Me quedé estupefacto! El otro día fui a cenar a casa de un amigo mío y en en momentode entrar en su casa saludamos a dos de sus hijos- tiene tres. La chica, guapísima, tiene un desparpajo y una simpatía arrolladoras; por eso está estudiando relaciones públicas y seguro que sería capaz de vender un reactor a un octogenario con prótesis de caderas y sentado el silla de ruedas para no cansarse. Un ex jugador del Barça, cuyos hijos visitaba en mi consulta, hubiera dicho con su gracejo característico "eza sshica é una presiocidad" y es verdad.

Una vez dentro de la casa el hijo de 16 años estaba jugando con un amigo suyo con un videojuego, que pararon inmediatamente, para saludarmos educadamente. Al dejarlos vi lo que ponía en la pantalla con el juego parado y, como he dicho antes, me quedé de piedra. No ponía "reanudar el juego" sino "reanudar la matanza". No entiendo mucho de videojuegos y me gustaría que alguno de sus hijos me dijera en cuáles pone semejante barbaridad. Matar es una palabra que sale todos los días en los medios televisivos. Nos estamos acostumbrando "a matar". Es verdad que cuando yo era pequeños jugaba a "indios y cow boys" liándose a tiros entre ellos, reflejo de las películas del momento. En ellas había, al menos, una causa más o menos justificable como conseguir un territorio y un lugar donde vivir. Ahora la razón es conseguir dinero o droga sin más. Aquí te pillo, aquí te mato.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No seamos tan incrédulos doctor, que los romanos ya se mataban en el circo...parece que nuestra civilización no ha evolucionado demasiado; mientras sólo se maten 'virtualmente'...

Saludos!

Vitote dijo...

La verdad es que los videojuegos son otra manera más de contar historias, y hasta que eso no se comprenda y los padres no compren a sus hijos "Manhunt" al igual que no les dejan ver una película gore, no se empezará a respetar este medio. El problema no son los desarrolladores, ellos son simples creadores, el problema es la falta de instrucción por parte de los padres que no se molestan en ver a qué juegan sus hijos. Yo soy videojugador desde que era pequeño, pero mis padres siempre me pusieron límites como jugar sólo los fines de semana, como que solo ellos pudiesen comprarme juegos. Ahora que soy mayor sé apreciar lo que en verdad es un videojuego, y al igual que hay películas de serie B o libros infumables, en este medio ocurre lo mismo.

Me encanta su blog, es muy instructivo, le leo desde que era estudiante, pero nunca me había animado a escribir, este tema me parecía apropiado, ya que me toca más de cerca generacionalmente hablando.

Un saludo