domingo, 16 de noviembre de 2014

No diga cólico, diga llorón

Yo soy de los que creen que la palabra "cólico" en el bebé se emplea de forma incorrecta porque implica enfermedad que precisa un tratamiento. A cualquier recién nacido que llora (tensa el abdomen y flexiona las piernas y se pone rojo) con emisión de gases, como nosotros, se le diagnostica de cólico por los padres y la familia. Y el pediatra, acosado o no por ellos, se ve en la necesidad de "recetar algo" o cambiar la dieta de la madre o la leche de fórmula, para la tranquilidad de todos. A los laboratorios farmacéuticos ya les va bien porque venden cantidad de productos inútiles sin necesidad. El mito más grande es que está producido por gas. A día de hoy, todavía no sabemos la causa de este llanto que puede desesperar a los padres e, incluso, maltratar al bebé. En algunas ocasiones, se puede determinar la causa del llanto por motivos médicos.




Yo estoy más de acuerdo con el concepto "periodo PURPLE", un  acrónimo en ingles,  para ayudar a definir el patrón normal del llanto en recién nacido con sus características típicas.


PS: Lo último de lo último es relacionar el "cólico" con las migrañas.