viernes, 14 de septiembre de 2012

Einstein nunca memorizó, aprendió jugando

Me ha encantado el comentario de Eva Paris resumiendo el libro lleva este título. En resumen, no se trata de aprender cuanto antes de todo de una manera “convencional” y memorizar frente a pupitres y libros sino de adquirir conocimientos por medio del juego. Muchos especialistas en desarrollo infantil han llegado a la misma conclusión: el juego es el mejor método para que los niños aprendan.

Eso nos lleva un poco a intentar llevar un estilo de vida más LENTO, contrario al actual, promovido por Carlo Petrini (SlowFood). El psicólogo americano Elkind afirma que estamos criando a niños apresurados (demasiado pronto, demasiado rápido). El uso abusivo de la televisión, los videojuegos y el ordenador. Los expertos hablan del «tiempo de pantalla», que ronda entre las dos y las tres horas diarias y tiene una influencia muy directa en la conducta de los menores (10.000 anuncios al año tienen que causar algún tipo de daño). 

Cito un excelente artículo de El Mundo. ""El propio Elkind, en el prólogo a la enésima edición de su celebrado libro The Hurried Child, nos prevenía ya contra el mito del «Superniño», como proyección de las ansiedades y los complejos de culpa de los padres. «Como Superman, Superkid tiene espectaculares poderes y habilidades precoces que podemos explotar con total impunidad», escribe Elkind. «Los padres quieren a sus hijos, pero no tienen tiempo ni energías para dedicárselas a la infancia, así que delegan en otros desde edades bien tempranas». Los padres compensan el poco tiempo que le dedican a sus hijos embarcándoles en una maratón de actividades. Les están contagiando el mismo mal: la programación excesiva, la carrera de obstáculos... Los niños de EEUU han perdido el 25% de su tiempo libre en las dos últimas décadas. Hasta para jugar con los amigos se requiere cita previa.En opinión de David Elkind, el colegio sigue siendo el factor estresante número uno para muchos menores, por mucho que a ciertos padres les cueste reconocerlo: «Lo que resulta increíble es que las escuelas sigan reproduciendo el modelo de la factoría industrial, ahora que la factoría está ya obsoleta».Según Elkind, el resultado más o menos previsible de este tren de vida que llevamos es el «niño apresurado», con los resultados que estamos viendo estos días: «A millones de niños les dan medicinas para hacerles más tratables en las escuelas y en sus casas».""

La educación ha sufrido un recorte drástico con la crisis económica. Menos profesores, peor pagados y más niños por clase. ¿Se atreve a hacer un pronóstico?