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domingo, 6 de abril de 2014

Entrene a sus hijos a llevar sombrero/gorra ¿Y las gafas de sol?

http://goo.gl/T9FMGv
Estamos en primavera. Los días con luz son más largos y el sol empieza a "quemar".  Como no hemos llegado al verano muchos papás no se acuerdan de proteger toda la cabeza -sí, toda la cabeza- de los rayos solares. Los niños siguen circulando por la calle frunciendo los ojos cuando les molesta pero parece que nadie se da cuenta. A medida que entremos en el verano el sol pega más fuerte los padres querrán ponerle un sombrero protector pero el niño lo rechazará. ¿Por qué?. La respuesta es muy simple: no estará acostumbrado a llevarlo. Si no se hace con cariño y paulatinamente seguirá rechazándolo.

Para evitar eso, ahora es el momento de empezar a ponérselo como un juego. A algunos les gustará porque saben que la salida a la calle es inminente. A los que no lo acepten vale la pena ponérselo tambien en casa, como si fuera una prenda más, hasta que se acostumbre.

¿Que hacemos con las gafas de sol? . Lo veremos más adelante.

martes, 5 de marzo de 2013

Curiosidades de la miopía: nacer en verano y vivir en invierno la aumentan

Hay hechos muy curiosos en pediatría que no dejan de sorprenderme. Esto me pasa por tanto estudiar e intentar "estar a la última". El primer hecho, tanto en Israel como en Inglaterra han encontrado que una gran cantidad de niños miopes habían nacido en verano o otoño. Este hallazgo fue publicado en el 2009 en sin una explicación clara. El segundo hecho, en la misma revista se ha descrito un nuevo fenómeno detectado previamente por oftalmólogos daneses: la exposición a luz solar puede reducir la progresión de la miopía lo que, por contra, haría que en invierno se agrave esta deficiencia visual. 

O sea nacer en verano tiene mayor riesgo de miopía pero las actividades veraniegas disminuyen su progresión.  No me voy a detener en explicar las posibles causas porque se escapan del ámbito de este blog. Desde hace tiempo se sabe que las actividades al aire libre y con luz solar muchas horas disminuyen el riesgo de miopía en los niños.

Por tanto, y ahora un poco de "coña marinera", hay que planificar muy bien cuando se ha de tener un hijo. Si nace en verano será miope, si nace en invierno además de tener infecciones respiratorias ( todo tipo de ----itis), empeorará su visión. Así que sólo nos queda la primavera y para calcular bien el tiro el "polvete" debería ser hacia octubre. Que me corrijan los expertos si me equivoco. 

sábado, 16 de junio de 2012

Asociación in via clases de refuerzo gratuitas para este verano


Hace pocos días tuve la suerte de conocer, a través de su directora, a la Asociación "in via”. Por lo que me contó su existencia es muy larga y en sus inicios atendía a chicas a partir de los 16 años de edad proporcionándoles residencia de emergencia y educación. Con el tiempo han ido progresando de una forma callada y han llegado a tener una cantidad de espacios para las familias increíble. Me he quedado estupefacto (..y yo sin saberlo, pensé). Pueden entrar en su web. El motivo de este comentario no es hablar de esta asociación, que se lo merece, sino de darles a conocer la “oferta” para padres respecto a clases de refuerzo para este verano con carácter gratuito.

ESPAI APRENDRE “in via”.  Clases de refuerzo escolar gratuitas
Plazas limitadas
Grupos reducidos Primaria i Secundaria:
3h. al día 2 veces a la semana
25 junio-7 septiembre: mañana o tarde
12 septiembre -28 septiembre: tardes 
Se incluye desayuno o merienda 

ASOCIACIÓN “in via” C/ Valencia, 273 1r 1a (Eixample) Tel: 676344730 espai@invia.cat OFRECEMOS:
- Ayuda en los deberes de verano
- Refuerzo en los exámenes de septiembre
- Técnicas y hábitos de estudio
- Orientación i asesoría educativa a padres y madres

domingo, 19 de junio de 2011

Campamentos de verano

¡Ah…, los campamentos de verano! Los mosquitos, las carreras de natación, las amistades, el zumo lleno de insectos, las postales que se envían a casa... ¿Qué niño no podría beneficiarse de la diversión y libertad estructurada que ofrecen los campamentos de verano? ¿Cómo puede estar seguro de que su hijo recibirá la atención que necesita? ¿Podrá participar plenamente en el campamento? ¿Y qué ocurrirá con los demás niños? ¿Sabrá su hijo hacer amistades con los demás? ¿Entenderán los demás las necesidades que tiene su hijo? Algunos campamentos están pensados exclusivamente para niños con necesidades especiales, como los dirigidos a niños con problemas de aprendizaje o comportamiento, a niños con enfermedades crónicas específicas y a niños con deficiencias mentales o físicas. Hay muchos campamentos que aceptan a niños con una amplia variedad de necesidades, pero hay algunos que solo aceptan a niños con problemas específicos (como los campamentos para niños con diabetes, cáncer, deficiencias auditivas o en el habla, fibrosis quística, parálisis cerebral, epilepsia, etc.).

Las ventajas de ir de campamento son: incremento de la seguridad en sí mismo y de la independencia, beneficios de la actividad y del ejercicio físico, oportunidad de relacionarse con otros niños, hacer amigos y construir relaciones, modelos de rol positivos por parte de los adultos y la posibilidad de que los padres disfruten de un merecido descanso.

La independencia es una ventaja importante de los campamentos. Harán más cosas por sí mismos y aprenderán a pedir ayuda a sus amigos, lo que favorecerá el desarrollo de sus habilidades comunicativas y de resolución de problemas.Se  beneficiaarán del incremento del nivel de actividad física. Muchos campamentos combinan entornos de aprendizaje con actividades físicas, ofreciendo a los niños que presentan problemas de aprendizaje o de comportamiento la posibilidad de desarrollar o de ponerse al día en las habilidades que necesitan durante el verano.

Para encontrar un campamento adecuado para su hijo, haga listas de los elementos fundamentales que busca: una lista de objetivos, una lista sobre las prioridades de atención y cuidado de su hijo y una lista sobre otras consideraciones (como el precio) y, finalmente, considere qué tipo de campamento será el mejor para su hijo.

Permita que su hijo participe en el proceso de búsqueda del campamento;  esto le ayudará a asegurarse de que el campamento elegido encaja también en sus prioridades. Pregúntele:
• ¿Qué quieres “sacar” del campamento de verano?
• ¿Cuáles son tus preferencias?
• ¿Quieres ir a un campamento mixto o prefieres estar solo con niños o niñas?
• ¿En el campamento se llevan a cabo actividades que te encantaría probar?
• ¿Te sentirías más a gusto yendo a un campamento con niños que no tengan necesidades especiales?
• ¿Te parece bien pasar tiempo fuera de casa? Si te parece bien, ¿cuánto tiempo estarías dispuesto a pasar fuera de casa?
• ¿Tienes compañeros de clase que han ido a un campamento de verano? Si los tienes, ¿a qué campamentos han ido? ¿Les gustaron esos campamentos?

Si resulta que la idea de ir de campamento les impone un poco tanto a usted como a su hijo, tal vez prefieran empezar por probar un campamento de tamaño reducido durante breves períodos de tiempo.

Dudas que deben resolver:
• ¿Cuánto dura el campamento?
• ¿Cuánto cuesta? ¿Hay becas disponibles?
• ¿Es mixto, solo de niñas o solo de niños?
• ¿Cuáles son los límites de edad de los campistas?
• ¿Dónde se encuentra, a qué distancia de su casa?
• ¿Cuántos adultos hay por niño (ratio entre personal y campistas)
• ¿Qué edad tiene la mayoría de supervisores del campamento?
• ¿De qué tipo de formación y títulos disponen los supervisores del campamento?
• ¿Cuál es la tasa de repetición de los niños y del personal? ¿El personal y los niños van al mismo campamento en años consecutivos?
• ¿Cuál es la filosofía del campamento? ¿Encaja con los objetivos que usted tiene para su hijo?
• ¿Qué sistema de transporte utilizan en el campamento?
• Si la accesibilidad es un tema a tener en cuenta, ¿está bien diseñado el campamento? ¿Qué adaptaciones ha hecho (o tiene previsto hacer) el campamento para sillas de ruedas y muletas?
• Si su hijo necesita seguir una dieta especial, ¿podrá el campamento facilitarle alimentos apropiados? En caso negativo, ¿puede llevar usted la comida de su hijo?
• ¿Tienen los miembros del personal experiencia para trabajar con niños con necesidades especiales?
• ¿Los supervisores del campamento disponen de formación en primeros auxilios?
• ¿Qué tipo de personal médico hay en la enfermería y durante qué horas? ¿Puede el personal administrar a su hijo los medicamentos que necesita?
• Si su hijo tiene problemas de comportamiento, ¿cuál es la formación y la experiencia del personal del campamento para ayudarle? ¿Y cómo aborda el campamento los problemas de comportamiento?
• ¿Qué procedimiento se sigue si un niño presenta una complicación relacionada con sus problemas médicos? ¿A qué distancia se encuentra el hospital más cercano? Si su hijo necesita un tratamiento especializado, ¿dispone dicho hospital de ese tipo de tratamiento?

A pesar de que puede obtener parte de esta información a través de llamadas de teléfono, correos electrónicos, folletos informativos y sitios de Internet, los expertos recomiendan visitar el campamento. Puede hablar con el director, visitar el lugar y hacerse una idea general de dónde estará su hijo. Probablemente, la única forma de hacerse una idea real de cómo se encontrará su hijo en el campamento consiste en que ambos lo visiten a la vez. Esto es especialmente importante si su hijo va a asistir a un campamento por vez primera y evaluar la reacción del personal del campamento . Si no puede visitarlo,  el boca a boca es una de las mejores fuentes de información sobre las distintas opciones..

Seguro que, con estas recomendaciones, su hijo disfrutará  de un verano inolvidable.

lunes, 21 de marzo de 2011

Ha llegado la primavera: ¡a preocuparse del sol!


Nuevamente la Academia Americana de Pediatría nos llama la atención para prevenir los efectos perniciosos del sol en los niños. Se acerca el verano y siempre hemos de recordar que es su piel es muy delicada. El cáncer está subiendo de una forma estratosférica. ¿Ustedes sabrían cómo hay que proteger a un niño del sol? Seguro que todos me contestarían: "¡hombre, por supuesto!". Pero muchos de ustedes probablemente no lo harían bien. Por tanto, voy a ser un poco pesado y les recomiendo que lean las normas que acaban de publicar en la revista Pediatrics.

Hoy quiero hacer hincapié en un hecho que a muchos padres les pasa desapercibido y no se no se dan cuenta de ello hasta que llega el momento. Durante el invierno, al bebé no se le suelen poner gorras de sol sino gorros contra el frío ni tampoco gafas. A medida que se va haciendo mayor si no se acostumbra a ellas y no las tolera. Algunos son de una tozudez exasperante, indignante, irritante, insoportable, inaguantable, agobiante, para tirarse de los pelos y no se dejan poner un nada que no les guste. Por eso, es importante que desde este momento ya empiecen a ponerles una buena gorra y unas gafas de sol despampanante para el que se vayan acostumbrando a llevarlos. Si además su hijo o hija es rubio y con ojos azules tampoco hay inconveniente en que le compren un Porsche descapotable para qué luzca un tipo por las playas.

Por último, les hago una pregunta de examen: un niño de seis meses ¿es conveniente que vaya a la playa?

sábado, 28 de agosto de 2010

Asado y sin poder bañarme

Mis íntimos amigos saben que yo soy un florilegio de diversas de enfermedades metidas en un cuerpo serrano. No soy en absoluto hipocondríaco pero a lo largo de mi vida he tenido que pasar por la mayoría de especialistas en medicina. A pesar de mi mala salud de hierro estoy hecho un pimpollo. y, siin embargo, una de mis dolencias me está "jodiendo" en este tórrido verano: mis otitis serosas.

Cerca del zulo donde resido estos días hay una piscina resguardada de "paparazzis" a la que no puedo acceder por culpa de mis oídos. Desde pequeño he tenido otitis de repetición y a pesar de me llevaron a los ORL más competentes de la época no consiguieron nada; es más, uno de ellos me recomendó radioterapia en los oídos (lo último de lo último para esas fechas) logrando tan solo efectos secundarios: atrofia de las trompas de Eustaquio y generarme un riesgo mayor de cáncer de tiroides -por suerte, todavía no ha llegado.

Con la atrofia de las trompas tras la radioterapia mis oídos siempre han sido una calamidad y se van manteniendo estables gracias a los cuidados del Dr. Carlos Magriñá, competente y honesto especialista en ORL. A pesar de todo, con los resfriados se me produce una otitis seromucosa, no dolorosa, pero que causa pérdida de audición. La solución en la colocación de unos drenajes transtimpánicos una pequeña intervención muy frecuente en niños que se resfrían mucho por ir a la guardería, tener los adenoides (vegetaciones) y las amigdalas grandes, sufrir de alergias o simplemente ser "niños sanos con mala suerte.

La entrada de hoy me sirve para mostrarles de nuevo el vídeo en 3D en el que ve y se entiende perfectamente - aunque está en inglés- el proceso de colocación de un drenaje. Creo necesario que lo vean por si alguna vez les insinúan que a su hijo han de colocarle uno. Es muy sencillo y rápido. La pega es que no se recomienda ir a piscinas mientras están colocados en su sitio... por eso no puedo bañarme estos días.¡Ojo!, que me ducho diariamente, no vayan a creer que soy un guarrindongo.

martes, 27 de julio de 2010

Dormir con los padres, desastre veraniego

Con la llegada de las vacaciones - ya se están casi acabando ¡sólo queda un mes!- las rutinas y los hábitos se rompen con una facilidad pasmosa. Un hito importante para muchos padres es la heroicidad de conseguir que un niño de más de dos años duerma en su cama y en su propio dormitorio. No me meto, para no salir trasquilado, en la manera cómo han de hacerlo para que se duerma en su cama.

Después de haber conseguido el descanso nocturno y reparador de dormir la pareja sola en su dormitorio y el piltrafilla en el destinado para él la noche puede convertirse de nuevo en un infierno al romperse los débiles habitos durante un corto periodo estival. Sucede que muchas parejas van a veranear a un hotel o a un apartamento compartido con amigos o familiares. Al no haber suficiente espacio vital en piltrafilla ha de dormir en una cama supletoria al lado de los padres o, por lo menos, en la misma habitación. Ahí se fragua el desastre, el piltrafilla ha conseguido sin saber cómo ni porqué dormir al lado de sus padres bien acompañado. ¡Chollo para el nene! y los pobres padres, ignorantes no saben lo que les espera a la vuelta a casa.

El piltrafilla que ha dormido de coña acompañado de sus padres al volver a su hogar y al intentar meterlo en su cama -cosa que hacía antes de irse de veraneo- se niega en redondo y arma la de dios es cristo para seguir durmiendo con los padres. No quiere dormir solo en su habitación.

Para prevenir una situación tan penosa y guerrera se le ha de repetir al piltrafilla cada día la misma cantinela: "Cuando volvamos a casa irás a dormir a tu cuarto como hacías antes". Los padres, asombrados, me preguntan. "¿Eso es capaz de entenderlo?" y yo les respondo: " por supuesto, es más listo de lo que ustedes creen", pero les insisto en cómo han de decir la frase "irás a dormir a tu cuarto" en vez de "¿querrás volver a dormir en tu cuarto?". La diferencia entre las dos frases es abismal. ¿La captan?

lunes, 26 de julio de 2010

No aprendemos... cada vez más niños ahogados

Uno de cada diez accidentes mortales en niños es por ahogamiento, y de éstos el 70% se producen en piscinas privadas que carecen de las debidas medidas de seguridad. El incremento en verano de los accidentes, en la mayoría debido a imprudencias o descuidos por parte de los cuidadores y los niños se podría como una "enfermedad medioambiental porque los niños no están debidamente protegidos", que supone la primera causa de muerte en la población entre 0 y 19 años, y que engloba desde la siniestralidad en carreteras, ahogamientos, intoxicaciones y caídas aunque en realidad casi sería un "maltrato por omisión".

Las lesiones (mal llamados accidentes) se han convertido en la primera causa de mortalidad infantil en Europa, por encima del año de vida, superior a la ocasionada por cáncer o enfermedades respiratorias. Además, estas lesiones generan importantes secuelas, hasta el 25% de los niños y adolescentes ingresados por accidentes tendrán consecuencias importantes a nivel del sistema nervioso central.

Sólo se pueden prevenir luchando en tres flancos: educación, ingeniería (vallas, alarmas, etc.) y legislación (escasa en España) para frenar los accidentes. Entre las actividades de riesgo, sobre todo en la etapa estival, en niños mayores y adolescentes, el uso de toboganes (20% accidentes) y los saltos al borde de la piscina (15%); así como los nuevos deportes, sobre todo los acuáticos (windsurfing, motos acuáticas, piraguas, neumáticos, o el buceo en menores.

Por lo que oí hace un par de días en un telediario ya han muerto 41 personas ahogadas en lo que va en este mes de julio. ¡Soberbio!.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Entreno para la gorra contra el sol

Aunque hoy hace un día de perros, en un plis plás estamos en verano y la protección solar será fundamental en los niños menores de 5 años -y a todas las edades. Para que la lleven hay que acostumbrarlos poco a poco porque muchos no se la quieren poner al sentirse incómodos. No esperen; el cáncer de piel es cada vez más frecuente. Sólo nos acordamos de la gorra cuando estamos en pleno verano y, ¡ay! entonces el nene se la quita inmediatamente.

Para distraerles un poco, les pongo un vídeo sobre el "tráfico aéreo" para los amantes de las vacaciones en lugares lejanos y de soles despampanantes; es increíble que que no hayan más tortas aéreas.


jueves, 27 de agosto de 2009

Pese y mida a su hijo/a antes de ir al cole

Dentro de poco verán en muchos periódicos y revistas la típica pregunta de estas fechas: ¿es recomendable la mochila para llevar el peso de la "ciencia" de la escuela a casa y viceversa? ¿será perjudicial para su espalda? Parece mentira que llevando "tanta ciencia" a sólo unos centímetros del cerebro no haya una conexión entre la mochila y el cuerpo para traspasar la información que llevan los libros al sistema nervioso con la facilidad que descargamos un programa en el ordemador.

A mí no me preocupa esta pregunta sino ¿cómo ha ido el peso de su hijo durante el verano? ¿ha mantenido el peso? ¡bien!, ¿ha perdido un poco de peso? ¡bien! Todo ello significa que ha hecho ejercicio y ha comido cosas saludables. La pérdida de peso durante el verano es bastante frecuente porque los niños tienen más oportunidades de hacer ejercicio. Al llegar el invierno, si no se cuida un poco su ejercicio se reduce de forma drástica y, junto a un aumento de "comida basura, muchos niños alcanzan la obesidad. Poca gente sabe que los niños de ahora morirán, probablemente, antes que sus padres. ¡Qué dice, doctor, si cada vez se vive más años! Eso era cierto hasta ahora pero, de seguir así, con una obesidad infantil galopante los niños actuales tendrán una morbilidad (más enfermedades) y mortalidad mucho más alta.

Aunque esta en inglés les pongo un calculador del Índice de Masa Corporal (realizado por el Center of Diseases Control CDC) para niños entre 2 y 19 años. Sepan el IMC antes de empezar el curso y lo repiten cada trimestre. Lo pueden medir y pesar en casa fácilmente. La estatura se mide poniéndolo bien estirado ante una pared y marcando la cabeza con una señal. Así verán si mantiene un crecimiento correcto- referido a la nutrición. Si cada vez el IMC es más alto la cosa va mal. Hay que revisar lo que come y muy especialmente aunque a padres y abuelos les cueste aceptarlo es muy probable que tome demasiadas "chuches" o alimentos y bebidas azucarados.

miércoles, 9 de julio de 2008

El viaje es de puerta a puerta

La revista Toc-Toc, una guía de niños para padres redactada en catalán, me ha publicado un articulito sobre viajar con los renacuajos.

Artículos sobre viajar con niños hay miríadas. Todos recomiendan, con más o menos acierto, puntos destacados para que el viaje con niños sea más llevadero. No hay nada nuevo bajo el sol. Dependiendo de la extensión de las recomendaciones, éstas pueden ser exhaustivas o elementales. En la consulta, a los padres sólo les doy impreso un listado con "el botiquín de viaje" de acuerdo con el lugar de destino y la edad del niño. Les proporciono la "pócima" milagrosa para calmarlos antes de que los pasajeros se amotinen. No les receto un Obecalp. Como los papás que vienen son, en su mayoría, muy listos, únicamente les recuerdo tres instrucciones:
  • Les manifiesto mi insistencia en que, cuando se va con niños, el viaje empieza en la puerta del domicilio y se acaba al entrar por la puerta del lugar de destino. A muchos papás les encanta "fardar" de ser ases del volante: "De Barcelona a Madrid sólo tardo cinco horas". Tengo pacientes japoneses; llegar hasta su hogar con los vástagos es tarea de titanes.
  • En verano, si se viaja con pequeños, hay que hacerlo por la tarde. "Pero si voy por la autopista", pensarán; sin embargo, en algunos lugares la autopista es una trampa terrible. Por ejemplo, si el coche se les para en los Monegros (Aragón), la temperatura interior del coche puede alcanzar hasta los 60 ºC y un bebé puede tener un golpe de calor.
  • Por el contrario, durante el invierno, el viaje debe hacerse durante el día; en caso de avería, nieve o hielo es más fácil ser localizados, recibir auxilio y evitar la hipotermia.
Mi hijo pequeño anda por Malasia, Tailandia y China. Tendría que ir verlo porque un abrazo de ánimos vale más que mil palabras, pero sólo pensar en mi recomendación me da escalofríos. Afortunadamente, podemos vernos y hablar a través de Skype que, por cierto, va perfecto.

PS:
  1. La perrita no está ni bien ni mal. Está "mediopensionista", cosa que hace ir de cráneo a mi esposa: en ocasiones parece estar al borde del final, y en otras, parece resucitar.
  2. Observen con detalle la pintura de Norman Rockwell. Es muy ilustrativa. Se titula "Yendo y viniendo".

lunes, 7 de abril de 2008

Nací en Junio y no soy miope...

Ophthalmology este mes de abril me ha dejado asombrado.
¿Qué dice? Lo que leen. A veces uno se queda sorprendido de algunas investigaciones ¿Cómo se les puede ocurrir? No soy especialista en oftalmología pero un artículo que acaba de aparecer en la revista

Según este estudio, la estación del año en que han nacido los adolescentes enrolados en el ejército israelí podría ser un factor para ser miope. Sí, sí, miope. De 276,911 reclutas entre 16 y 22 años se observaró que el of 18,8 % padecía una miopía leve; el 8,7 %, moderada; el 2,4 %, grave. La prevalencia de la miopía moderada y severa era mas frecuente entre los que habíaan nacido entre junio y julio comparados con los que lo habían hecho de diciembre a enero. En los que tenían miopia leve no había ninguna diferencia.

La razón de este descubrimiento que relaciona la miopía con la época del año en que ha nacido no tiene explicación aunque según los autores el "fotoperíodo" esto es la alternancia de horas de luz y de oscuridad en un día durante los primeros meses de la vida podría ser un factor desencadenante.

El españolito medio, entre los que me cuento, pensaría enseguida ¿hicieron maravillas durante el "acto" nueve meses antes? ¿la iluminación fue especial ese día? ¿retozaron en la playa en vez haciendo en el "catre"? Muchas preguntas sin resolver. Yo nací en Barcelona un mes de junio pero quedé concebido en Cangas de Morrazo (Galicia) años ha. Había poca luz, siempre llovía y las restricciones eléctricas eran constantes. Tenía que haber sido miope pero no; tengo astigmatismo y la "vista cansada" de rigor.

El niño de la foto ¿se volverá miope?

jueves, 13 de marzo de 2008

¡En pie! ¡Fuera gorros!

A esto nos obligaban en la mili cuando entraba un jefe de alta graduación. De un salto te ponías de pie a la vez que te dejabas la cabeza al descubierto. Ahora me encanta ver esta reacción en las películas de soldados y escuchar las respuestas de los piltrafillas frente a un jefe. "¡Soldado Adams, a limpiar las letrinas!" y el soldado Adams, erguido como un palo, contesta con el pecho hinchado y voz estentórea: "¡Sí, señor!" o machacando la orden "A limpiar las letrinas, ¡sí señor!". A cuantos papaítos de adolescentes les encantaría recibir una respuesta cuartelera a una orden como ésta: "¡Sir Pepe, limpia el cuarto!" y su vástago contestara "¡Sí, señor!".

Pues bien hablando de gorras, va llegando la primavera-verano. Los niños necesitarán protegerse del sol pero hay que empezar a acostumbrarles a que las lleven desde bebés o a partir de esta época del año. En caso contrario, llegado el verano, los papás le pedirán a su dulce hijito: "Nenito, ¿quieres ponerte la gorra contra el sol?"; y el "pájaro" de turno responderá: "¡No, señor!".

Como los sombreros se van a poner de moda para los hombres, yo me compraré, si me atrevo, un sombrero tipo Borsalino o Panama Hat. Estaré soberbio de guapo... Y para muestra, la foto de la izquierda, en la que pueden ver con sombrero al actor un poco "macarrilla"-Bond-James Bond-, que ha ganado en físico con el paso de los años.

martes, 11 de marzo de 2008

Me hago mayor, estoy teniendo visiones o España ha dado otro paso de gigante hacia la horterada

Noticia noticiable: Rodolfo Chikilicuatre, con su televisiva 'Baila el chikichiki', ha sido elegido esta noche por los espectadores de TVE para representar a España en el Festival de Eurovisión 2008, en una gala que tendrá lugar el próximo 24 de mayo en Belgrado (Serbia).

Me he quedado sorprendido del finalista elegido para representar a España en el Festival de la Eurovisión. Sin querer ofender a los votantes entiendo, perfectamente los resultados del informe Pisa en el que los españoles vamos en el furgón de cola de la educación en Europa. Lo digo porque ha sido elegido por votación popular y así se demuestra que el público tiene un gusto más bien peculiar. Como en Forrest Gump: «Mamá siempre decía "la vida es como una caja de bombones"»; y "tonto es el que hace tonterías".

Si fuera una canción para un concurso de chirigotas, me parecería bien. Y hasta celebraré que se convierta en la canción del verano; así no nos olvidarán los turistas de bocadillo y camiseta "imperio" y quizá vengan más ahora que nos escasea el agua... Si va como representante de nuestra juventud y nuestro futuro... los finlandeses se deben estar "meando de risa" (perdonen) por nuestro potencial intelectual ya que ellos sí que han sido los número 1 del ranking Pisa.

Lo siento, un mal día lo puede tener cualquiera.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Vacaciones "sin hijos"

Se acerca un puente vacacional. Muchas familias se preparan para cargar los trastos y pasar unos días de descanso…¿Descanso o estrés? Para muchos la segunda opción es la respuesta correcta. Atascos de salida, atascos de entrada, restaurantes llenos, imposibles paseos tranquilos con los niños, algún que otro grito… Delicioso.

Algunos papás tienen la suerte de tener abuelos generosos que les guardan a los retoños mientras la pareja se va de viaje sola. ¡Vaya chollo!, pensarán amigos de los papás. ¡Qué vergüenza!, pensarán otros; no tienen entrañas, abandonan a los hijos para disfrutar ellos.

Yo siempre les digo a los papás que uno de los periodos felices de la vida es cuando llega el verano y se pueden enviar a todos los hijos durante 15 días a unas colonias. Aaaaaaah! Que maravilla. Al fin solos. Antes de la llegada de esos preciados días hacen muchos planes: cenar fuera, ir al cine, museos, teatros. Pero me doy cuenta que a muchos les pasa como a mí. Hago muchos planes pero luego prefiero hacer el “perro” como dice un amigo mío. ¿Qué es hacer el perro? Pues eso, no hacer nada, estar tumbado a la Bartola y que te echen de comer.

Muchos padres no están de acuerdo conmigo. La familia ha de permanecer unida contra viento y marea. Si lo hijos se van de colonias sufren hasta la vuelta; temen que les pueda ocurrir algo.

Pienso que estas separaciones son saludables por diversos motivos. Es más, los que llevamos mas de un cuarto de siglo casados también es bueno que uno/a se vaya a cenar o hacer actividades con amigo/as. En plan sano, se entiende. Unas amigas casadas pueden irse juntas un puente a ver Londres, por ejemplo. Otros, hacer un viaje para una final deportiva y alargar la estancia para hacer turismo.

En fin, yo creo firmemente que “hacer vacaciones sin hijos” es honesto, justo y saludable. ¿Alguien no recuerda, cuando era pequeño, haberse quedado en casa porque los papás habían salido o ido de viaje y podías hacer lo que te diera la gana? También es bueno “hacer vacaciones sin padres”.

lunes, 28 de mayo de 2007

No nos atrevemos a ir de vacaciones con el niño

Llega el verano. Y los papás que no tienen un sitio fijo donde suelen pasar sus vacaciones habitualmente, tienen que decidir cuál va a ser su destino de viaje. Algunos -pocos- no se atreven a "veranear" en un lugar "desconocido" por temor a que al niño pueda ocurrirle alguna desgracia. Se sienten seguros en su entorno habitual y por eso deciden no desplazarse.
¿Qué les pasa a estos padres? Sin duda, es más que probable que hayan vivido un accidente o una situación grave en la que se ha visto involucrado el niño, provocando en los padres la sensación de que su hijo iba a morir. A partir de ese momento y aunque el niño se haya recuperado por completo, los padres "activan" un mecanismo sobreprotector, porque creen que su hijo tiene mayor riesgo de enfermedad o de muerte. Ejemplo de ello son las convulsiones febriles: Este tipo de convulsiones es del todo inocua, pero el hecho de ver a un niño pequeño por primera vez inconsciente, blanco, con el cuerpo temblando, la mirada perdida... es más que angustiante. Las personas que tienen delante a un crío en este estado lamentable pueden reaccionar así: o bien quedarse paralizadas como consecuencia del miedo; o bien intentar hacer maniobras de reanimación, o bien salir corriendo con el niño en brazos. No pueden evitar que se apodere de ellos el siguiente pensamiento terrible: "se me está muriendo". Otro ejemplo puede ser un niño con un soplo cardiaco al que se le prohiben hacer actividades deportivas por si "le pasa algo".

Los padres inseguros se hacen sobreprotectores y permisivos, y acaban preocupándose excesivamente por la salud del niño. Acuden con frecuencia a la consulta del pediatra o a los servios de urgencia ya que, por desconocimiento o excesiva ansiedad, perciben como más graves los síntomas que sólo son el reflejo de una enfermedad común. A esta actitud peculiar se la denomina Síndrome del Niño Vulnerable y no beneficia en nada al pobre niño que además de crecer más mimado y de creer que no disfruta de la misma salud que sus compañeros, se hace cada vez más hipocondriaco.
En mi consulta hablo abiertamente de este asunto. Incluso si noto que los padres, a pesar de mis consejos, siguen manifestando esta ansiedad les recomiendo con mucha sensibilidad ayuda psicológica.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Aire acondicionado, sí; aire acondicionado, no

¡Ah! Ya llegan el sol y el calor. Los colores de la naturaleza son más vivos y el día es mucho más largo. Es hora de viajar y tomarse copas al aire libre.
Pasan los días y el calor se va haciendo cada vez más insoportable. Pegajosa y sudada, mucha gente sueña con el aire acondicionado. Los que ya lo tienen -¡alabado sea el Señor!- disfrutan como camellos. Y no digamos si también disponen de él en el coche.

Pero ¡hete aquí! ¿qué ocurre si los papás tienen un bebé o niños pequeños? Pues que la cosa ya está liada. Las mamás, que suelen ser más frioleras que sus maridos, temen que el aire acondicionado pueda ser perjudicial para sus retoños. Las abuelas se suelen poner del lado de las mamás: ¡No se pone el aire acondicionado, porque es malo para el niño! El papá suele soportar el calor durante un tiempo pero, claro, al final explota, porque no puede dormir, suda todo el día, tiene que conducir con las ventanillas del coche subidas y cruzar el desierto de los Monegros a temperaturas estratosféricas. En otras palabras, al papá "me lo ponen" como una moto: Se acaba de comprar un coche -que posiblemente le cuesta muchas mensualidades-, dotado de los últimos adelantos tecnológicos como el climatizador "por zonas" (los fabricantes de coches son listos), y tiene que llevar apagado el sofisticado aparato de aire por si "el nene se resfría".

Vienen a la consulta. Y yo tengo que hacer de juez. A la pregunta: ¿podemos usar el aire acondicionado? cojo el mazo y digo: "sí" y, picando con él, concluyo: "cúmplase la sentencia". El papá se arrodilla besándome las manos, tembloroso y lloroso... Después me dirijo a la mamá y con todo mi cariño le explico, con el padre bien atento, cuándo y cómo debe usarse el aire acondicionado cuando están presentes los niños pequeños. Pero eso ya es otra historia.