Tenía dudas si escribir sobre lo primero o lo segundo. La razón es porque no estoy muy ducho en ambos temas. Vista la desbandada del personal en este puente me he decidido por los petardos para recordar -doctor, es usted un pesado ya lo sabemos- el peligro de la verbena. Cada año en urgencias del hospital vemos niños con quemaduras o partes de la mano amputadas. Ocasionalmente, las lesiones puede ser pequeñas pero muy graves, por ejemplo, una chispa-quemadura en la córnea o arrancamiento de media nalga en un niño que estaba sentado por explotarle un cohete, con mala trayectoria, debajo de su trasero.Así que, papis, alerta. Lo que ocurre en la Verbena de San Juan no son accidentes sino lesiones producidas por...Y se pueden prevenir.
Reconozco que los petardos no me gustan nada y menos ir por la calle si a un cabroncete le da por tirar uno a mis pies cuando voy distraído. En "mis tiempos" la oferta era muy limitada pero ahora es impresionante. Pulsen aquí y verán la de virguerías que se llegan a vender. En cambio debo reconocer que estuve en una "mascletá" y me encantó. Es una sinfonía de ruidos muy bien desarrollada. El ruido ordenado no me disgusta. La batería es el instrumento que me hubiera gustado aprender a tocar pero me he quedado en "oidor de chillidos y llantos de niños" que no tienen melodía.
Por ejemplo, me encanta otra versión de Take Five de Dave Brubeck. Les pongo una para que se den una idea.


