Mostrando entradas con la etiqueta peso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta peso. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de enero de 2013

En EEUU todavía son reacios a emplear el sistema métrico internacional

Parece mentira pero es así. La Academia Americana de Pediatría ha vuelto a insistir, en una declaración general, que se use el kilogramo como medida de peso de los niños para evitar errores en la administración de medicamentos. Esta idea ya fue promovida por la Emergency Nurses Association en marzo de 2012.

Durante años, teníamos dificultades en leer artículos publicados en revistas médicas porque todavía usaban el sistema imperial o anglosajón de medidas. Por suerte, la mayoría de países, y los recalcitrantes también, han adoptado el Sistema Internacional de Unidades (SI). Sin embargo, todavía tenemos que soportar algunas medidas "extranjeras" como el sistema para medir longitudes basada en la pulgada, el pie, la yarda y la milla. Revisando este tema, he sabido por Wikipedia que la pulgada es una unidad de longitud antropométrica que equivale a la longitud de la primera falange del pulgar, y más específicamente a su falange distal. Actualmente en Estados Unidos, Panamá y otros países se usa una pulgada de 2,54 centímetros.

Cuando miro los anuncios de aparatos de televisión o de tabletas no me hago a la idea del tamaño cuando me dicen que es de X pulgadas. Resulta que un televisor tiene la pantalla rectangular y la diagonal de este rectángulo es lo que muestran en pulgadas ¡con la fácil que sería hacerlo en centímetros!. Ahora debemos multiplicar esa medida por 2,54 cm. Aún y así no sé lo que mide el marco por lo que, si no voy a la tienda a medirlo, no sé si me cabe donde quiero.

martes, 4 de diciembre de 2012

Sepa instantáneamente la probabilidad de que su hij@ sea obes@

La obesidad infantil  es cada vez más común en los países desarrollados siendo una de las principales causas de la diabetes tipo 2 precoz, de trastornos cardiovasculares y, por ende, de muertes prematuras. Un sencillo test online, gratuito e inmediato, ya pronostica en el momento de nacer, el riesgo del bebé de padecer obesidad durante la infancia. Al introducir unos sencillos parámetros se obtiene el porcentaje de riesgo de obesidad futura. 

La fórmula, disponible como una calculadora en línea, estima el riesgo de obesidad en función de su peso al nacer, del índice de masa corporal de los padres, del número de personas en el hogar,  de la categoría profesional de la madre y si fumaba durante el embarazo. Esta fórmula, desarrollada por unos investigadores acaba de ser publicada recientemente. La utilidad de este avance radica en que, gracias al test, las familias con hijos que cumplan las condiciones de alto riesgo podrían acudir a especialistas que les ayuden a prevenir la ganancia de peso.

Hacer el test es muy sencillo y gratuito. La introducción de datos es en inglés y la respuesta online es inmediata. Pulse aquí

PS: como muchas personas no saben calcular su Índice de Masa Corporal, si pulsan aquí lo podrán saber fácilmente.

miércoles, 8 de junio de 2011

No diga engordado o adelgazado. Tenga cuidado sobre los comentarios jocosos sobre la gordura

A pesar de las buenas intenciones, los padres y los adultos hacen comentarios "inocentes" o "despectivos" que pueden promover o agravar los problemas sobre la imagen corporal de los niños y jóvenes (de sus hijos) sobre la imagen corporal. estos mensajes pueden llegar a ser nocivos o demoledores dependiendo de la edad de un joven y,  muy especialmente, de las chicas:  "¡qué gorda se ha puesto!, ésa chica tiene un culo enorme, te vas a poner como un Buda o un tocino, estás gordo/o, come más que eres un palillo, comes tan poco que pareces anoréxica". Algún comentario puede reforzar el inicio de una anorexia nerviosa incipiente: "¡qué bien! por fin te estás adelgazando..."

El niño va internalizando estos comentarios. Los niños que carecen de autoestima, que están especialmente necesitadas de aceptación y aprobación de los demás, son particularmente sensibles a las percepciones de los padres, familia, compañeros y medios de comunicación. Un niño/a que va "tragando" esas críticas o comentarios denigrantes de los padres sobre la importancia de la apariencia física será  propenso/a  a desarrollar trastornos de su propia imagen corporal propia, así como una falta de auto-aceptación, miedos y obsesiones frente a los alimentos. El 80% de las niñas de 8-9 años de edad ya tienen sentimientos negativos acerca de sus cuerpos. Además, los comparan con los que aparecen en el mundo del deporte y los medios de comunicación y se sienten inferiores.

Estas preocupaciones, en ocasiones, se transmiten de generación en generación. Algunos padres valoran demasiado su figura quejándose constantemente de su propio peso y expresan la necesidad de hacer dieta, restringir los alimentos o hacer ejercicio excesivo. Los niños aprenden eso y creen que debe ser así y se sienten culpables cuando han de comer alimentos que sus padres detestan.

Por lo tanto, eviten los mensajes ofensivos. Los niños han aprender a disfrutar de una relación saludable con los alimentos. ¡Ah! Y, a partir de ahora, no digan "me/has/te engordado", "me/has/te adelgazado", "esto engorda/adelgaza". Se sube o se baja de peso, nada más.

viernes, 20 de mayo de 2011

¿Que ha de pesar mi hij@ adolescente?

Las características físicas de cada persona como son la edad, el sexo y su constitución, influyen en el peso. No es habitual, que el peso corporal se mantenga siempre estable y, a lo largo de la vida, fluctuará. El crecimiento, que durante la infancia y adolescencia, es muy grande determina los continuos cambios de peso y talla hasta llegar a ser  adulto. A lo largo de su vida y por múltiples circunstancias, (práctica de deporte, sedentarismo, tipo de trabajo, estrés, embarazo, enfermedad, comida fuera de casa...) también variará de peso.

A todas las edades, se debería llegar a un peso que se podría catalogar como peso cómodo o confortable. Probablemente, no estará en el punto exacto que indican las gráficas (peso ideal), pero será un peso variable, dentro de los límites de la normalidad, que no comportará riesgos para la salud y que nos permitirá una actividad normal y una aceptación estética de nuestro cuerpo.

Para determinar los límites de este peso confortable, existen unas gráficas estadísticas que relacionan la edad, el peso y la talla del sujeto; según estos parámetros, se calcula el peso adecuado. Estas gráficas, son muy útiles durante los primeros años de vida, para controlar el desarrollo pondo- estatural del niño.

Para clasificar a los adolescentes mayores o adultos, según su peso corporal, se usa el Índice de Masa Corporal, que se obtiene dividiendo el peso del individuo, en quilos, por su talla al cuadrado, en metros. (Ej.: peso: 83Kg. Talla: 1.73cm IMC= 83/2.99= 27,75).

El resultado del Índice de Masa Corporal se valora de la siguiente manera:
15.1 – 19.1.................déficit de peso
19.2 – 24.9.................rango normal
25    – 29.9.................exceso de peso
30    – 39.9.................obesidad
más de   40.................obesidad severa

Si entran en esta web de CDC aunque está en inglés podrán calcular el BMI (Índice de Masa Corporal). El iniciar un régimen alimentario, debe ser una decisión aconsejada y supervisada por un médico. No todas las dietas son útiles y beneficiosas, por un igual, para todas las personas y como se ha comentado, son muchos los factores que determinan qué peso es el más saludable para cada uno.

jueves, 30 de septiembre de 2010

El/la niñ@ delgad@

Desde hace decenios el tema del peso en los niños no deja de sorprender a científicos, legos y familias enteras. Gracias a eso los pediatras podemos vivir/malvivir de las "neuras" de los papis de los niños que "no comen". Normalmente, cuando los niños son pequeños/bebés  a los padres y familiares les siguen gustando los niños rollizos pero se desesperan con el cambio fisiológico que se produce en su figura a partir de los 4-5 años; se vuelven escuchimizados con el costillar marcado y piernas de palillo hasta la adolescencia y, a partir de ella, con el estirón, empiezan a comer desaforadamente y tienen  "mejor pinta".

Hoy en día los pediatras y la sociedad están más preocupados por el exceso de peso y la obesidad de los niños y jóvenes. Lo de los adultos ya es un escándalo y los métodos de adelgazamiento ya sean médicos/dieta o quirúrgicos estan a la orden del día excepto en aquellas familias económicamente pobres que, desgraciadamente, su adelgazamiento es por falta de alimento.

En la consulta me encuentro, y así está descrito en la bibliografía médica, con niños delgados comedores quisquillosos que tienen poco interés en los alimentos. Estos "pájaros" desesperan a sus familiares pero, curiosamente son rápidos, activos y ágiles. Hoy día sabemos que la genética tiene importancia capital para la obesidad pero también para la delgadez (las familias es tan genéticamente predispuestas una u otra tendencia)  Los que son delgados "de fábrica" no se arreglan intentando darles de comer más o con más calorías; siguen escuálidos, hasta el resto de sus días según palabras del doctor Keith-Thomas Ayoob, profesor de pediatría en el Albert Einstein College of Medicine en Nueva York.

Fíjense en este dato tan curioso: mire el puño de su hijo y eso es aproximadamente el tamaño de su estómago. Visto así los padres sobreestiman la cantidad de comida que le cabe en el "buche". Otra buena medida de "no pasarse" es darle una cucharada de comida por la edad. Por ejemplo, a un niño de 2 años de edad se le han de ofrecer tres diferentes alimentos por comida y, por tanto, tomará un total de seis cucharadas por comida. Al dar de comer a un niño hay unas reglas de sentido común:

  • Mantenerse flexible ... pero consistente. Si un niño prefiere comer el cereal seco por un lado y la leche por otro, no hay ningún problema ya que todo va a parar al estómago.
  • Horario regular y cronometrado. Con media hora o tres cuartos tiene de sobras para comer, pongan un reloj de cocina para que sepa que "se ha cerrado  el restaurante" a partir de ahí ya no puede tomar nada más que agua hasta la siguiente comida. Nada de picoteo.
  • Alimentos de calidad y no de de calorías "chatarra" como poner nueces en un yogur
  • Los niños con sobrepeso suelen beber líquidos altos en calorías pero no dan sensación de plenitud. Por lo tanto: prohibidos.
  • No forzarlo. Algunos son tan listos que aprenden a provocarse el vómito
  • A los más mayorcitos no hacerles una comida diferente a la de los padres y hemanos
  • Si come bien el cole -aunque crea que los maestros no le dicen toda la verdad- y no en casa, el problema esta en casa; enfrentamiento padres-hijo
  • Los papis ¿también comen bien y de todo? o son unos tiquismiquis ridículos. Yo conozco a muchos
  • ¿Hay prisas y gritos a la hora de comer? Algunos no pueden comer tan rápido como los que engullen y se ponen como tocinillos

sábado, 17 de julio de 2010

No come tanto para estar así

Esta frase es habitual en la consulta cuando les pregunto porqué les parece que su hijo/a "parece estar" encima del peso que le toca. No les digo que está gordo/a o relleno/a. Al insistir preguntando sagazmente a que creen que se debe su sobrepeso responden con énfasis "no lo sé, no lo entiendo" y cuando mi sagacidad llega al punto más álgido inquiero: ¿le gusta comer o tiene platos preferidos? entonces, casi invariablemente, responden: "eso sí, es de buen comer". Lo del buen comer es un concepto tan amplio que ahora lo comprendo muy bien.

Yo siempre he sido "de buen comer"; es más, conseguí una barriguita cervecera de mucho cuidado hasta que mi esposa -nunca mejor dicho- "me forzó" contra mi voluntad: "¡Adelgazar, ar!" y yo, cual corderillo, no tuve más remedio que hacerle caso y ya llevo 12 kg menos. Sigo teniendo un hambre del copón pero hablé con una nutricionista tipo Nicole Kidman -actriz que me atrae por su doble faceta: puede estar más buena que el pan o poner una cara de malvada que aterroriza- muy versada en este tema y me puso de todos los colores. Después de dos horas de clase me hizo ver lo mal que comía y el poco ejercicio que hacía. Me he enmendado y subo y bajo los 7 pisos de mi casa con paquetes y todo y he cambiado mi hábito de comer ajustándolo a lo que ella me dijo y a mi trabajo. Ni Pronokal ni leches. Dieta equilibrada normal y más ejercicio "libre".

Ahora, eso es lo que trato de enseñar en la consulta pero cambiar los hábitos (menos los religiosos) es muy difícil y más en una familia que no los tiene. Hoy he leído que con la crisis la gente pasa más horas delante del televisor con lo que la probabilidad de engordar será superior entre la población en paro o con menos ingresos al tener que comprar, necesariamente, comida basura.

Si quiere saber el Índice de Masa Corporal (IMC) de su hijo y si tiene sobrepeso o es obeso pulse aquí.

jueves, 13 de mayo de 2010

Ahora bajo escaleras... ¡y las subo!

Muchos no saben que hace poco mi mujer me amedrentó ... "¡O te adelgazas o te zurro!" Sabido es que en las casas, en contra de lo que se dice, siempre mandan las mujeres para suerte de los hombres. Somos tontos; nos quejamos sin motivo y lo mejor es ser un manso cordero y dejarse llevar. Sólo hay responder como en las películas de militares americanas. "¡Si, señor/a! o "¡No, señor/a!". Así pues ante su imposición no tuve más remedio que someterme a un estricto régimen alemán en un centro por los sures de España donde ,por cierto, encontré a buenos amigos. Algún día les contaré las vivencias de mi reclusión en ese lugar de una comodidad espartana aunque todo el mundo crea lo contrario.

Mi problema es que aparte de que me gusta lo que engorda no "pego ni sello". Me compré una Wii de segunda mano pero he aprendido a jugar sentado en la silla -mientras descanso entre escrito y escrito- y en tenis ya soy profesional sin levantarme. Así que ahora, aparte de una drástica reducción de la ingesta calórica cada día subo y bajo escaleras en todas partes (7 pisos en casa y 10 en el hospital)

En la comunidad de vecinos he propuesto una escalera sonora como la que verán a continuación pero no me la han concedido. No es tan divertido pero sigo ascendiendo y descendiendo cada vez más rápido. Eso es lo que se llama "ejercicio libre" y se pruede practicar en muchos lugares.

¿Cuánto duraré? "Chi lo sa?"

Courtesy Design video

jueves, 27 de agosto de 2009

Pese y mida a su hijo/a antes de ir al cole

Dentro de poco verán en muchos periódicos y revistas la típica pregunta de estas fechas: ¿es recomendable la mochila para llevar el peso de la "ciencia" de la escuela a casa y viceversa? ¿será perjudicial para su espalda? Parece mentira que llevando "tanta ciencia" a sólo unos centímetros del cerebro no haya una conexión entre la mochila y el cuerpo para traspasar la información que llevan los libros al sistema nervioso con la facilidad que descargamos un programa en el ordemador.

A mí no me preocupa esta pregunta sino ¿cómo ha ido el peso de su hijo durante el verano? ¿ha mantenido el peso? ¡bien!, ¿ha perdido un poco de peso? ¡bien! Todo ello significa que ha hecho ejercicio y ha comido cosas saludables. La pérdida de peso durante el verano es bastante frecuente porque los niños tienen más oportunidades de hacer ejercicio. Al llegar el invierno, si no se cuida un poco su ejercicio se reduce de forma drástica y, junto a un aumento de "comida basura, muchos niños alcanzan la obesidad. Poca gente sabe que los niños de ahora morirán, probablemente, antes que sus padres. ¡Qué dice, doctor, si cada vez se vive más años! Eso era cierto hasta ahora pero, de seguir así, con una obesidad infantil galopante los niños actuales tendrán una morbilidad (más enfermedades) y mortalidad mucho más alta.

Aunque esta en inglés les pongo un calculador del Índice de Masa Corporal (realizado por el Center of Diseases Control CDC) para niños entre 2 y 19 años. Sepan el IMC antes de empezar el curso y lo repiten cada trimestre. Lo pueden medir y pesar en casa fácilmente. La estatura se mide poniéndolo bien estirado ante una pared y marcando la cabeza con una señal. Así verán si mantiene un crecimiento correcto- referido a la nutrición. Si cada vez el IMC es más alto la cosa va mal. Hay que revisar lo que come y muy especialmente aunque a padres y abuelos les cueste aceptarlo es muy probable que tome demasiadas "chuches" o alimentos y bebidas azucarados.

martes, 21 de abril de 2009

Operar o no operar de amígdalas. That´s the question

Operar a un niño siempre es motivo de preocupación para los padres. Lo que me llama la atención es que no temen a la intervención en sí sino a "la anestesia". Cuando les recomiendo una intervención - o un especialista lo hace- siempre les explico lo siguiente para que sepan por dónde nos movemos. Yo clasifico a las operaciones en:
  1. Urgentes: los padres no pueden decidir. Hay que operara ya o el niño puede morir, por ejemplo, una apendicitis.
  2. Semi urgentes: los padres pueden buscar segundas opiniones pero tienen un tiempo limitado porque si no se realiza el órgano queda descompensado y una intervención tardía no obtendría ninguna ninguna mejora. Tal es el caso de las cardiopatías congénitas o malformaciones de riñón.
  3. Nada urgentes: no hay una fecha determinada. Se puede realizar, en teoría, más pronto o más tarde e incluso posponer durante años. Algunas de estas intervenciones mejoran algo en el organismo que a la larga se traduce en una mejor calidad de vida (fimosis, adenoides/vegetaciones, amígdalas o hernia umbilical).
Pues bien, las intervenciones a las que los padres son más remisos son sin duda la de adenoides/vegetaciones y amígdalas. Pero no tienen miedo a la operación sino a la "anestesia" y por este motivo la retrasan o se niegan a hacerla. Hay niños que da pena verlos con cara de "bobalicón" por respirar mal debido a una hipertrofia amigdalar o adenoidea.

Un fenómeno que yo ya había apreciado en la consulta es que algunos de los niños operados subían de peso e incluso se "pasaban". La causa no está clara pero son niños que durante años han hecho un sobreesfuerzo para poder respirar: la respiración es ruidosa por la noche, tienen mal aliento y sed al levantarse, duermen intranquilos cambiando de postura continuamente. En cuanto se intervienen duermen como angelitos-no roncan- y no tienen ninguna dificultad para tragar. En un estudio reciente de la revista Pediatrics unos médicos holandeses demostraban que cuando se operaban de adeno-amigdalectomía entre los 2 y 5 años se asociaban a un aumento de peso e incluso obesidad.

A muchos niños no se les mejora el paso del aire y están flacuchos, se les deforma la cara y, al crecer, pueden ser roncadores de campeonat, tener sueño durante el día, dormirse conduciendo o tener problemas cardiovasculares

martes, 5 de agosto de 2008

Disgusto para las mamás que quieran mantener el peso perdido

El peso es motivo diario de conversación y, la alimentación también. No me canso de repetir que empleamos mal dos verbos: engordar y adelgazar. Tanto es así que hasta puede ser un desencadenante de una anorexia nerviosa. Estamos en verano. Las revistas han machacado a las mujeres con: ¡Adelgace en 30" sin pasar hambre! o cosas por el estilo. Y muchas se lo deben creen a juzgar por la proliferación de productos y centros de belleza, "antiaging, remodeling, sculpturing, oxygening, steping y miles de chorradas más. Voy a fabricar una crema y registraré la frase anunciadora: "Tenga la piel como en culito del bebé". Causaría furor.

En vez de engordar o adelgazar se debería usar ganar peso o perder peso. Es menos estridente y culpabilizador. Pues bien ahí va un mensaje para las mamás que vienen a mi consulta que des pasa como a mí. Nuestro peso oscila como un tobogán. La mayoría de adultos que hace un regímen y pierde peso lo vuelve a recuperar en menos de 2-5 años.

Ha salido un artículo un poco incómodo para las mujeres. Hasta ahora se decía que regulando la dieta y con una actividad moderada de 30 minutos al día o 155 minutos a la semana era suficiente para mantener el peso. PUES, NO: Además de la dieta tienen que hacer 55 minutos de ejercicio al día, 5 días a la semana para mantener una pérdida del 10% del peso "de salida" durante 2 años (Archives of Internal Medicine) . En otras palabras, además de la dieta las señoras que quieren que su peso perdido se mantenga han de añadir ¡275 minutos/semana! de actividad física (Desde luego los investigadores americanos son meticulosos)

Oséase , que para mantener el equilibrio casa - trabajo - cuerpo las señoras que no quieran ser toboganes como yo, han de añadir a su actividad normal 275 minutos a la semana de ejercicio para evitar ser tonelillos.

sábado, 28 de junio de 2008

Aviso a los que viajan a EEUU

Se ha observado un fenómeno muy interesante. En la foto pueden ver -no admirar- la estatua de David después de estar expuesta durante un tiempo en EEUU en una sala de arte muy cercana a una gran galería comercial con todo tipo de servicios. En la planta de "nutrición" la cantidad de restaurantes es espectacular y variada. Desde los autóctonos como McDonald´s, Burger King, Kentucky Fried Chicken, Sbarro y Donkin Donuts, entre otros, hasta restaurantes mexicanos, hindúes, libaneses, marroquíes, tailandeses, chinos, franceses, italianos y españoles.

Miguel Angel Buonarroti es el autor de esta famosa escultura de unos 4,10 metros de altura y estuvo trabajando en ella cuatro años hacia 1500. Desde entonces se ha mantenido majestuoso y musculado; nada había podido cambiar su cuerpo joven y hercúleo. Pero ese maldito viaje turístico a EEUU le ha sentado como una patadita en los mismísimos. Ha vuelto pachucho y fondón. Sus músculos de han convertido en grasa y su barriga cervecera se parece a la de un servidor. Un cuerpo de detectives, de la CIA, de CSI y hasta Torrente están implicados en una magna operación para descubrir cómo ha podido subir peso en tan poco tiempo cuando lo había mantenido V siglos.

Yo creo que no hay ningún secreto y esto es un "aviso para navegantes" que vayan a pasar sus vacaciones en EEUU. El pobre David rodeado de comida, basura pero tentadora, por todas partes tuvo una crisis de bulimia después de tantos años sin comer bocado. El resultado está a la vista.

No me vuelvan de las Américas como David. Es muy fácil subir de peso y muy difícil bajarlo; al revés de lo que ocurre en el Mercado de Valores.

PS. Parte veterinario de la perrita. Va mejor. He intentado sobornar a los cuidadores para una larga convalecencia que dure hasta septiembre pero no ha colado. Pronto, creo, volverá a casa.

lunes, 31 de diciembre de 2007

¿Cómo anda su "adipostato"?

El organismo de las personas y los animales tiene un sistema regulador para mantener el peso llamado “adipostato; es el encargado de mantener a la persona en un determinado peso.

Un ser humano consume, entre los 20 y los 60 años, alrededor de 20 toneladas de comida y mantiene su peso. ¿Cómo lo logra? Produciendo una maravilla de equilibrio que generalmente es perfecto...igualando lo que come con lo que gasta, a través del trabajo metabólico y el ejercicio.

Cada organismo tiene su peso “marcado” en el dichoso “adipostato” interno. En la mayoría de las personas su adipostato funciona bien, pero en algunas se altera, funciona incorrectamente y se desajusta.

Si funciona bien en una persona que adelgaza, el adipostato registra el cambio y durante un tiempo insiste en enviar señales con el objeto de recuperar el peso perdido. Por ejemplo, una persona que no tiene tendencia a engordar puede pesar a los 70 años aproximadamente lo mismo que pesaba a los 20, quizás con una variación de unos 4 ó 5 kilos, a pesar de haber comido, en ese lapso, alrededor de cinco toneladas de comida cada 10 años... El cuerpo mantuvo el peso en determinada cantidad de kilos. Es decir, conserva el 25% de grasa corporal que tiene habitualmente la mujer, o el 18 a 20% aproximadamente de grasa que puede tener un hombre.

¿Qué sucede entonces con las personas que no tienen tendencia a engordar? Sin darse cuenta pueden comer, por ejemplo, desde el jueves hasta el domingo sin cuidarse y después el lunes y martes come menos por una orden del adipostato: “¡Come menos!”. El cuerpo responde solito a esta orden.

En estos días de fiestas navideñas hemos comido sin parar. El adipostato ha recibido la señal de que “nos estamos pasando” y avisa que hay que parar de incorporar energía ¿Qué”ordena”?

  • baja el apetito
  • muévete más y aumenta el nivel de actividad

Y los que tenemos barriga cervecera o estamos pasados “de vueltas” ¿qué ocurre? En los obesos por alguna razón, que se desconoce todavía, el adipostato funciona “renqueante” o falla y envía una señal errónea a la persona que le sobra peso :

  • hay que comer más, o
  • hay que ahorrar energía, o
  • no hay que quemar tanto, o
  • hay que moverse un poco menos

A partir de ahí se desarrolla la obesidad. Existe un mandato “divino”- biológico: "serás un obeso de ... (tantos) kilos". Contra este mandato está la decisión, que puede neutralizarlo y vencerlo si se mantiene de forma sostenida con la ayuda necesaria. Este gran esfuerzo para contrarrestar su mandato biológico, que es engordar, lamentablemente, es una lucha para toda la vida. Por eso las dietas para adelgazar fallan y la gente se gasta montones de dinero pero sin poder "regular su adipostato".

No sé como anda el mío. Por eso yo me amargo. En vez de decir que estoy en el peso “ideal” suelo decir que “estoy en el peso cómodo”.

miércoles, 6 de junio de 2007

Engordar o adelgazar ¿That is the question?

Cada martes por la mañana, cuando llego al hospital puntualmente a las 7:45, tengo sesión de pesaje. Las dos maravillosas enfermeras (ya hablé de ellas anteriormente) y yo nos pesamos después de sacarnos llaves, móviles, carteras, monedas y otros artilugios. La ropa no nos la quitamos. Aquí "no hay tomate". Una de ellas, nos hunde en la miseria. Hoy es su cumpleaños y por ello quiero felicitarla (feliz, feliz en tu día...... ). Siempre "luce esplendorosa" como decían en las series antiguas de TV. Nunca sube ni baja de peso. Siempre con sus manzanitas (fruta, no piensen mal) arriba y abajo. La otra enfermera, maravillosa también, ya oscila un poco más pero se mantiene bien. Las dos son como dos castañuelas. Vean, vean como me hacer reír.

Yo casi siempre me pongo de mala uva, parezco el Dragón Kan-subo y bajo a unas velocidades de vértigo. Lo malo, como siempre, es que subir cuesta poco (¡qué curioso es al revés que andar!) y bajar, tras ímprobos esfuerzas logras perder unos gramos. En las ITV´s que me hago mi médico personal (soy muy importante) comenta: "hace unos años conocí a un señor-refiriéndose a mí- que pesaba X kilos (unos 10 menos que ahora)". La verdad es que con toda humildad tengo que recurrir a la estupenda frase: "es que no no estoy en el peso ideal, estoy en el peso cómodo" para salirme por la tangente.

En mis charlas siempre explico que los términos engordar y adelgazar los empleamos habitualmente mal. Los niños y jóvenes no hacen más que oír desde su "tierna infancia" estas palabras encajadas en sus respectivas frases: ENGORDADO/ADELGAZADO. Y no es verdad; subimos o bajamos de peso y si nos pasamos mucho engordamos o adelgazamos. Si estas dos palabras estuvieran limitadas probablemente mejoraría mucho la auto-estima de mucha gente.

martes, 15 de mayo de 2007

Es una gran suerte que muchos famosos sean bajos

Durante el crecimiento los niños/as y jóvenes admiran a famosos de la música, el deporte, la moda, etc. De alguna forma les gustaría parecerse a ellos. En mi juventud había, por ejemplo, ídolos como James Dean, Elvis Presley, Paul Newman o Robert Redford. En nada me parezco a ellos. Soy mas bien "culibajo y paticorto", y si necesito ropa nueva voy a la sección de tallas especiales. No por mi "galanura", sino poque los pantalones no me caben.
Durante una temporada hemos tenido unos ideales femeninos y masculinos muy altos. Y los jóvenes querían ser como ellos. Hace poco hubo una generación de modelos muy altas. Cito nombres porque son conocidas: Claudia Schiffer, Elle MacPherson ("el cuerpo"; cierto, menudo cuerpo). Las chicas preguntaban ansiosas en la consulta: "¿Cómo seré de alta cuando sea mayor?" Ahora las cosas han cambiado. Las famosas actuales son bajitas. No cito nombres para no "ofender". En la consulta ya no se preocupan por su estatura. Sus padres, en cambio, sí lo hacen; y me siguen dando la "matraca" con que será baja. Yo les insisto: "Los centímetros importantes están en la cabeza no en la talla".

Con los chicos ocurre lo mismo. La mayoría juega al fútbol. Un conocido club contaba hace unos años con una porrada de jugadores holandeses: eran altos y rubios. Como consecuencia, también los chicos querían ser altos, porque si no eran rechazados por sus compañeros de su equipo escolar. Ese mismo club ha fichado a unos populares jugadores que "dan la talla" haciendo malabarismos con la pelota y, sin embargo, son unos "pitufos". Consecuencia lógica: a los chicos ya no les preocupa tanto su altura. Se puede ser igualmente bueno siendo bajo. Así lo demostró también en su día el extraodinario fubolista Maradona.

Moraleja: No den la lata a sus hijos hablando de tallas y pesos. Cada uno es como es. Y si es bajito casi siempre la culpa es de su familia (los genes marcan mucho).