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martes, 26 de agosto de 2014

¿Los adolescentes españoles deberían entrar en la escuela a las 10 de la mañana?

Sabemos que los adolescentes duermen poco. Algunos, muy poco y, otros, menos todavía por estar enganchados al móvil nocturno o a la tableta. También sabemos que el rendimiento escolar de los españoles es muy bajo como lo prueban las diferentes evaluaciones PISA. ¿Qué hacer?

La Academia Americana de Pediatría nos da una sorprendente pista. Recomienda que los jóvenes no entren en la escuela antes de las 8.30 h. de la mañana para mejorar su rendimiento escolar. Y lo dicen en serio, basándose en la "arquitectura del sueño" de los jóvenes. Sorprendente ¿no? .Si ellos proponen esa hora yo soy más benevolente con los adolescentes españoles y recomendaría encarecidamente que entren a las 10 h o más tarde para que estén bien descansados. Como estamos en período de "vuelta a la escuela", lo propongo con tiempo para cambiar los horarios.

Al acabar mi periodo vacacional he decido que no entraré a trabajar hasta las 10 h. ya que estoy en la "adolescencia de la madurez" y necesito mucho descanso. Mucho.

miércoles, 11 de junio de 2014

Muchos adolescentes ya no necesitan que sus padres los despierten para ir al cole


Sí, algo está cambiando con el despertar de los jóvenes. En otro post les comenté mi sorpresa por la necesidad de cargar la batería del móvil en su dormitorio con la aquiescencia de sus padres. ¿Porqué lo permiten? Pues muy sencillo, los hijos emplean el truco de que se despertarán con la alarma por la mañana sin la ayuda de sus padres. Y lo cumplen. Los padres ya no han de luchar a brazo partido para que el "nene" se despierte y vaya al cole. Es decir, caen en la trampa.

Cargar el móvil por la noche en el dormitorio permite wasapear  todo lo necesario para dejar tranquilos a los amigos y a los grupos. Forma parte de la adicción al móvil

domingo, 8 de junio de 2014

"Novedad tecnológica": los smartphones sólo se cargan en el dormitorio de los jóvenes


Menuda sorpresa. Desde hace un tiempo pregunto a los adolescentes que vienen a visitarse si ponen a cargar el móvil fuera de su habitación. La respuesta, invariablemente, es no. Salvo en algún caso excepcional siempre se cargan en en el dormitorio. Es más, junto a la cabeza del joven a pesar de la protesta de los padres. Cuando les sugiero que es mejor cargarlo en un lugar lejano o en el comedor, inmediatamente me dicen que no, que así  ya esta bien.

¿Cómo consiguen que los padres les concedan "la gracia" de dormir acompañados por ese trasto? En un próximo post se lo explico... algo bueno ha de tener el móvil.

domingo, 9 de marzo de 2014

Un esquema para que el niño duerma bien

Los niños o jóvenes afectados trastornos del sueño pueden manifesar estos síntomas al levantarse:
  1. Cansancio. 
  2. Hiperactividad. 
  3. Dolor de cabeza. 
  4. Falta de concentración. 
  5. Irritación de garganta si se ronca o habla dormido. 
  6. Somnolencia.
Lo malo es que los niños que no duermen bien tienden a ser adolescentes problemáticos y también serán insomnes cuando sean adultos. Sin embargo, los padres pueden favorecer una calidad mayor del sueño de sus hijos lo que redundará en su salud, física y mental. Las recomendaciones son bien simples... sólo requiere aplicarlas con constancia:
  1. Procurar que se acueste y se levante siempre a la misma hora. 
  2. En el dormitorio no debe haber televisión ni aparatos electrónicos; habrá otro lugar asignado para su uso.
  3. No llevarlo a la cama después de hacer ejercicio; la energía a tope impide conciliar el sueño. 
  4. No dormir con el estómago vacío, pero tampoco lleno; debe cenar unas dos horas antes de acostarse. 
  5. El dormitorio debe tener buena ventilación. 
  6. Disminuir el ruido ambiental excesivo (televisión, por ejemplo) cuando se haya acostado. 
  7. El colchón no debe ser ni duro ni blando. 
  8. Evitar café, te negro y refrescos de cola antes de dormir, ya que la cafeína que contienen impide dormir. 
  9. Los pequeños no deben ver películas de suspense, terror o noticias violentas ya que alteran el estado emocional. 
  10. Siempre que sea posible se le ha de acompañar  y aprovechar ese momento para mantener una comunicación relajada y tranquila por medio de un cuento o hablando de sus cosas. Es un momento óptimo para saber cómo va en el cole o las preocupaciones que tiene. 
  11. Nunca hay administrar sustancias que induzcan a la relajación o el sueño aunque sean consideradas "naturales" o inocuas. Si un niño tiene insomnio debería acudir al pediatra.  

domingo, 9 de febrero de 2014

"Cosas raras" mientras duermen

Las posturas, los comportamientos y los movimientos durante el sueño de los niños pueden asombrar o preocupar a los padres. Tengo alguna experiencia en ello por mi veteranía. La mayoría son normales y no se ha de hacer nada, otras, en cambio, son rutinas que pueden modificarse con cambios sencillos (despertar nocturno). Aquí les muestro dos para ver si pueden hacer el diagnóstico. Para tener un poco de ayuda pulsen aquí. El primero es de mi consulta y el segundo tomado de YouTube.



domingo, 14 de julio de 2013

El sueño de los niños y adolescentes; cambiar los telediarios

Así es, dormir poco o tener sueño interrumpido, por cualquier causa, afecta las capacidades de aprendizaje, concentración y memoria, el carácter se vuelve irritable, y el sistema inmunológico se debilita, lo que puede propiciar que el afectado sea más vulnerable a padecer infecciones. No obstante, en ocasiones los padres no son conscientes de la magnitud del problema y creen que un niño cansado es como un adulto fatigado, y no es así; el mayor se queda dormido, mientras que el chico se vuelve distraído; desvía su atención o hace alboroto para permanecer despierto. 

Culpar a las autoridades educativas como los únicos culpables de la pérdida de sueño de los chicos sería injusto, ya que éstos pueden enfrentar otro tipo de problemas que igualmente afectarán su descanso. Algunos padres son causantes  de la pérdida de sueño de su hijo. Por ejemplo, algunos niños despiertan por la noche y reclaman la presencia de los padres para dormir de nuevo, lo cual se resuelve simplemente con reeducar al chico, nunca con castigos o reprimendas. 

domingo, 24 de marzo de 2013

Trastornos del sueños más frecuentes en el niño y el joven

A continuación menciono los trastornos del sueño más frecuentes en los niños pero no están ordenados por su frecuencia:
  1. Sonambulismo. El niño se levanta de su cama y, dormido, hace actividades que pueden ser habituales (caminar por la casa es lo más común); entre los 4 y 8 años es la edad más frecuente de aparición y se resuelve espontáneamente al llegar a la adolescencia. 
  2. Bruxismo. Rozar o rechinar los dientes durante el sueño; erróneamente se ha creído que se debe a la presencia de parásitos intestinales, pero en realidad se debe nerviosismo o angustia del infante; debe consultarse al dentista para evitar el desgaste de las piezas dentales. 
  3. Somniloquia. Hablar mientras se está dormido, lo cual no constituye ningún problema y no requiere tratamiento. 
  4. Narcolepsia. Somnolencia excesiva que le obliga a tener siestas frecuentes de corta duración (10 a 20 minutos) que puede acompañarse de cataplexia (pérdida brusca de fuerza en brazos y piernas); suele ser más frecuente a los 14 años. 
  5. Terrores nocturnos. En las primeras horas del sueño, el niño despierta agitado, llorando, sudando y no recuerda nada de lo que le ha causado el malestar. Afecta a 3% de los pequeños y se resuelve espontáneamente en la adolescencia. 
  6. Pesadillas. Sueños con experiencia de miedo que generalmente despiertan a quien lo sufre, estando totalmente consciente y siendo capaz de contar lo que ha soñado; ocurren generalmente en las últimas horas de la noche y son más frecuentes en niños entre 3 y 6 años. 
  7. Apneas. Estudios científicos indican que 12% de la población infantil en edad escolar ronca, lo cual puede no ser causa de alarma para los padres, pero lo será cuando se presentan apneas (dejar de  respirar unos segundos) en el momento del ronquido; la consecuencia es que, de ser frecuente o por periodos prolongados, la oxigenación corporal es irregular especialmente en el corazón y cerebro. Son más comunes en niños con obesidad y sobrepeso. 

sábado, 5 de enero de 2013

El sueño de los niños y adolescentes; no cambiamos los hábitos

Durante el sueño se reponen energías, se genera gran cantidad de hormonas indispensables para el organismo y se revitalizan los procesos relacionados con inteligencia y memoria, de manera que quitarle horas puede afectar a cualquiera, sobre todo a un niño.

¿Sabe usted por qué los bebés duermen más que los adultos? Porque durante el sueño se logra la maduración de su sistema nervioso. Los ciclos de sueño de los recién nacidos son impredecibles, aunque de acuerdo a pediatras y neurólogos deben dormir en promedio 14 horas y media al día, hasta cumplir un año de edad. Después de su primer cumpleaños un niño dormirá —en promedio— 11 horas en la noche y entre 1 y 2 horas después de la comida; hacia los dos años el sueño nocturno será igual y la siesta durará una hora y media, aproximadamente, mientras que al llegar al tercer año dormirá por la noche sus 11 horas y descansará a lo largo del día una hora. 

Pero, ¿qué sucede cuando el chico inicia la etapa escolar? Los hábitos cambiarán drásticamente y con ello las horas de sueño. Actualmente,  los horarios escolares se ajustan a las necesidades de los padres, es decir, los niños se levantan más temprano para que sus papás tengan tiempo de dejarlos en la escuela de camino a su trabajo. Inclusive, muchos pequeños (menores de 3 años) entran en las guarderías a las siete de la mañana, lo que implica levantarlos a las 6:30 o antes, de manera que eso causa estragos en sus ciclos de vigilia y sueño. Mary Carskadon, una de las mayores expertas de sueño infantil del mundo, tiene una frase muy divertida: “los escolares están en el colegio por la mañana, mientras sus cerebros siguen descansando en la almohada de sus casas por falta de horas de sueño” y, por ese motivo, los chicos cansados tienen bajas calificaciones, no rinden en los deportes y tienen más problemas emocionales.

Solicito que LOS TELEDIARIOS, PROGRAMAS INFORMATIVOS E INFANTILES SE AVANCEN 2 HORAS.

lunes, 28 de mayo de 2012

Operar de amigdalas

En un rincón de un ordenador, a punto de ser cedido a un tercero, trasteé con Google Desktop y me encontré con un montón de preguntas que me enviaban los padres a una revista, hace ya unos cuatro años. Me ha parecido interesante reproducirlas.

Grados de hipertrofia amigdalar
Qué debo hacer cuando mi hijo tiene amigdalitis ¿en que casos es recomendable extirpar las amigdalas? Las amígdalas pueden infectarse por virus y bacterias inflamándose, esto es la amigdalitis (popularmente anginas): cuando la infección también afecta en la garganta y alrededores es faringitis. En muchas ocasiones se inflama todo y por ello también se habla de faringoamigdalitis. Las amigdalitis “anginas” son muy frecuentes en el niño: la mayoría son debidas a infecciones virales y en menor proporción por bacterias especialmente el estreptococo. El pediatra debe determinar si es vírica o bacteriana. Si la causa de las anginas es una bacteria, como el estreptococo, se trata con antibióticos por vía oral durante 10 días o una inyección única de penicilina. En algunos niños con las amígdalas más grandes tienen infecciones repetidas, provocan constantes otitis y obstruyen las vías respiratorias – provocando una respiración ruidosa por la noche. Las indicaciones de extirpar las amígdalas son más estrictas que hace años y se han hecho las siguientes indicaciones de amigdalectomía en niños:

  • Faringitis aguda recurrente con más de 7 episodios en los últimos 12 meses. 
  • Faringitis aguda recurrente con más de 5 episodios/ año durante los últimos 2 años. F
  • Faringitis aguda recurrente con más de 3 episodios/ año durante los últimos 3 años. 
Además, la American Academy of Otolaryngology - Head and Neck Surgery establece otras recomendaciones adicionales, especialmente si el niño presenta síntomas respiratorios durante el sueño como amígdalas de gran tamaño que puedan provocar apneas o respiración ruidosa, infecciones con absceso de pus o tamaño muy asimétrico.

Operar a un niño de las anginas requiere que el pediatra la recomiende y la realice un otorrinolaringólogo con experiencia ya que requiere anestesia general.

lunes, 14 de mayo de 2012

Una nuevo trastorno del sueño: Sleep Texting Disorder

Todavía no sé como traducirlo pero es un trastorno en el que una persona envía mensajes con su móvil mientras duerme. Como en otros trastornos del sueño, los mensajes de texto se realizan durante la fase REM (Rapid Eye Movement) como el sonambulismo. Los textos enviados durante sueño a veces son inteligibles, pero en general sólo contienen letras o palabras sin sentido al estar medio dormido. Al día siguiente casi nadie recuerda nada o de una forma confusa que  ha hecho algo parecido a enviar un mensaje; esto puede ser anecdótico o divertido para el receptor, pero ser un inconveniente para el emisor ya que parece no estar en sus cabales.

Las causas de los mensajes de texto del sueño parecen se debidas, aparte del estrés, exceso de actividad durante el día, la falta de sueño, antecedentes genéticos de trastornos del sueño, a cierto tipo de personas "trabajador 24/7", es decir, estan todo el día trabajando con móviles, tabletas y ordenadores. Los adolescentes son "carne de cañón" porque son persona con la necesidad de estar en contacto constante con los demás. Una de cada 10 personas apagan los móviles por la noche y cuatro de cada cinco duermen con el móvil al lado de la almohada.

Este fenómeno lo describió el Dr.Cunnington, un experto en sueño de Australia en 2008. Falta mucho por investigar; bastantes de los mensajes enviados o recibidos están escritos por personas borrachas. Pero el fenómeno existe e incluso hay una página en Facebook con un montón de experiencias

El tratamiento es sencillo ¿lo adivinan?

miércoles, 21 de marzo de 2012

Guía de Práctica Clínica sobre Trastornos del Sueño en la Infancia y Adolescencia en Atención Primaria

Al menos el 25% de los niños menores de un año tienen problemas para dormir. Estos trastornos ocasionan, indefectiblemente, problemas en el seno familiar y generan, entre otras consecuencias, una pérdida de sueño en los padres, generalmente en las madres, de al menos 300 horas durante el primer año de vida del bebé. La mayoría de estos trastornos son relativos a problemas para conciliar las necesidades de sueño de los bebés, con sus peculiaridades fisiológicas, y las expectativas de índole familiar, social y laboral que tienen que soportar los padres. Estos datos de prevalencia no pueden interpretarse en la mayoría de los casos como una anomalía en la conducta del bebé, sino como un conflicto entre la biología y las expectativas de la sociedad.

Un grupo de trabajo ha publicado la Guía de Práctica Clínica sobre trastornos del Sueño en la Infancia y adolescencia en atención Primaria. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. unidad de Evaluación de tecnologías Sanitarias de la agencia laín Entralgo; 2011. Guías de Práctica Clínica en el SNS: uEtS N.º 2009/8.  que servirá de referencia a los pediatras y profesionales de la salud. Esta guía tiene un apartado para padres muy interesante ¡Consúltelo

lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Se puede hacer algo para evitar los terrores nocturnos?

El Dr. Barton Schmitt, del Children´s Hospital de Denver y al que conozco personalmente, escribió un exitoso libro del que conseguí que se tradujera al español por la Editorial Planeta (La salud de tu hijo). Es uno de los mejores libros que se han escrito para padres. Ya esta agotado y descatalogado pero yo lo guardo como oro en paño. De él he aprendido muchísimo respecto a modificar los comportamientos inadecuados del niño. En él conocí un tratamiento para paliar los terrores nocturnos.

En el terror nocturno el niño tiende a soñar durante el sueño profundo del que es difícil despertar. Esto sucede en el 2 por ciento de los niños de 1 a 8 años de edad y, generalmente, es debido aun cansancio excesivo. Suele aparecer de 1 a 2 horas después de acostarse y dura entre 10 y 30 minutos. El niño se muestra, con los ojos abiertos, agitado e inquieto, se sienta, corre gritando cosas sin sentido, confuso, no se le puede despertar y no se entera de la presencia de otras personas. A la mañana siguiente,  no se acuerda de nada. 

Son inocuos y cada episodio termina espontáneamente. Pueden durar hasta los 12 años. En el momento del paroxismo se debe tratar de tranquilizarlo, encendiendo las luces y con comentarios tranquilizadores. Nada de sacudidas ni chillidos,

Hay una técnica desarrollada por el Dr. Lask para evitar los terrores nocturnos frecuentes, especialmente en los niños mayores de de 6 años de edad que los elimina en un 90%. Se trata de observar durante algunas noches, los minutos que transcurren desde el momento en que el niño se queda dormido hasta el inicio del terror nocturno. Después hay que despertar al niño completamente durante 15 minutos, antes de la hora esperada del terror nocturno, de una forma rápida y mantenerlo fuera de la cama durante 5 minutos. este ciclo debe durar siete noches consecutivas. Si reaparecen, se debe repetir de nuevo este programa de entrenamiento de una semana.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Los padres pierden entre 400-700 horas de sueño en el primer año de vida del niño

Sorprendente, ¿no es cierto?. Esto lo afirma el Dr. Ocar Sans en su charla sobre el sueño. Según la Unidad Valenciana del Sueño las repercusiones de los trastornes del sueño en el niño le afectan a él mismo, a los padres y a la familia.

No es infrecuente observar a uno de estos padres falto de sueño, que precise una alarma de despertador cada vez más potente, que si algún día su hijo no le despierta se quede dormido mucho más tiempo, que cada vez tome más café, té o colas, que necesite cada vez más las siestas y éstas sean más largas, que si conduce más de una hora se encuentre somnoliento y agotado, que se duerma viendo la televisión, que le digan que le encuentran más irritable... Son, simplemente,  algunas de las consecuencias de la falta de sueño debido a que ésta afecta la actividad cerebral, alterándose la memoria, el lenguaje y los procesos de solución de problemas. Esta falta de sueño se acumula, y en ocasiones puede suponer alteraciones en el estado de ánimo y decaimiento de la eficacia del sistema inmunitario (en niños que pierden más de 3 ó 4 horas de sueño al día de manera continuada).

Al igual que los adultos, los niños con falta de sueño también sufren unas consecuencias en sus funciones cognitivas, motoras y emocionales. Todo ello se refleja en que el niño está malhumorado, rinde menos en la escuela en proporción directa con la tarea que debe realizar. Normalmente ante la falta de sueño aumenta la irritabilidad y la impulsividad, lo que hace que los padres llamen la atención continuamente al niño por su mal comportamiento, perdiendo así su autonomía y mostrándose más oposicionista y con menos tolerancia a la frustración, lo que provoca una situación límite que altera el entorno familiar.  Además disminuye la atención y el autocontrol, necesitando más esfuerzo y motivación para realizar las tareas.

Curiosamente los niños en edad escolar no muestran somnolencia ante la pérdida de sueño en períodos cortos de tiempo. En cambio, su carácter se vuelve extraño para los padres porque pueden tener:: irritabilidad, inquietud, baja tolerancia a la frustración, déficit de atención, disminución del rendimiento escolar, fracaso escolar, apatía, síntomas depresivos, cefaleas, accidentes.

La inquietud y la irritabilidad hace que los padres estén todo el tiempo encima de los niños llamándoles la atención por su “mal comportamiento”, que éstos se muestren más oposicionistas y toleren mal tanto las negativas de los demás como no conseguir los planes que tuvieran previstos, que no se conformen y lleguen a provocar situaciones límites... alterando de esta manera el medio familiar. Por otro lado se producen “lapsus de atención” y “déficits” en la misma lo que afecta directamente al rendimiento escolar, disminuyéndolo. La disminución del rendimiento escolar puede llevar a un fracaso escolar y a largo plazo esto puede generar en los niños:
  • apatía y desinterés por los temas escolares por el esfuerzo mental que suponen, y como consecuencia evitar y/o rechazar las tareas escolares pudiendo incluso abandonar los estudios
  • frustración e impotencia, desmoralizandolos y desmotivándolos, lo que puede influir en su autoestima e incluso degenerar en síntomas depresivos.
No es infrecuente que los niños que no descansan bien presenten cefaleas. A veces se producen accidentes por culpa de tener menos reflejos y no prestar atención.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Oscar Sans, pediatra, neurofisiólogo y experto en sueño. No se pierdan su charla

En estos momentos, en la web del Hospital, pueden seguir la charla del Dr. Oscar Sans, formado en el centro de EEUU más importante dedicado al estudio del sueño en el niño.

Ahora, por suerte, esta con nosotros y le podemos consultar todas nuestras dudas. En esta charla nos habla del sueño en el niño con una claridad meridiana. No se la pierdan. 

viernes, 28 de octubre de 2011

En casa, dos alarmas para cada niño

Una de ellas marcará la hora de ir a dormir y, la otra, la de levantarse por la mañana para acostumbrar al cuerpo  a acostarse y despertarse a las mismas horas.

Hay una frase que se está haciendo famosa: “los escolares están en el colegio por la mañana, mientras sus cerebros siguen descansando en la almohada de sus casas por falta de horas de sueño”. Durante el sueño se reponen energías, se genera gran cantidad de hormonas indispensables para el organismo y se revitalizan los procesos relacionados con inteligencia y memoria, de manera que quitarle horas puede afectar a cualquiera, sobre todo a un niño. Dos estudios recientes han comprobado que los niños, incluso los más pequeños, duermen menos tiempo del necesario para mantener un buen desarrollo psíquico y físico. Los niños cansados tienen bajas calificaciones, están torpes en los juegos y en los deportes y, también, tienen más problemas emocionales que los que duermen bien. Por tanto, dormir poco o tener sueño interrumpido, por cualquier causa, afecta las capacidades de aprendizaje, concentración y memoria, el carácter se vuelve irritable, y el sistema inmunológico se debilita, lo que puede propiciar que el afectado sea más vulnerable a padecer infecciones.

Desgraciadamente, muchos padres no son conscientes de la magnitud del problema y todavía permiten unos horarios muy tardíos para que vayan a la cama. Algunos lo hacen para ver su programa de televisión preferido (¡escogido por los hijos!) y otros para estar conectados a la red con sus amigos. Si va dormir tarde es imposible que el niño rinda en la escuela y, además, puede manifestar síntomas como: cansancio, hiperactividad, dolor de cabeza, falta de concentración, irritación de garganta si ronca y somnolencia.

Para conseguir un sueño reparador es necesario que se los niños se acuesten y se levanten siempre a la misma hora, el dormitorio – en silencio- ha de estar bien ventilado y fresco sin aparatos electrónicos (televisión, radio o videoconsola) y el colchón ni duro ni blando pero que se adapte a su cuerpo y le permita transpirar. Nunca se le debe permitir ver películas de terror o de suspense y es conveniente dejar pasar entre una y dos horas entre la cena y la hora de ir a la cama.

Siempre que sea posible, los últimos momentos del día deber ser tranquilos y lograr una breve de comunicación agradable antes de separarse de él antes de que se duerma solo.

jueves, 31 de marzo de 2011

Excusa inteligente

En el mundo occidental, dormir con los padres de los niños es menos común que en otras culturas, pero ha ganado en popularidad en los últimos años. En los Estados Unidos la tasa de bebés de siete meses o más edad, que dormía con padres pasó de 5,5 por ciento en 1993 a 12,8 por ciento en 2000. Uno de los expertos líderes británicos en salud mental, Margot Sunderland directora de educación del Centro de Salud Mental para Niños en Londres, ha aconsejado a los padres que rechacen años de convencionalismo y permitan a sus hijos dormir en cama con ellos hasta la edad de cinco años ya que dice que esta práctica conocida como “colecho”, hace que los niños crezcan como adultos calmados y saludables.

En algunos niños los hábitos incorrectos también pueden dar quebraderos de cabeza a los padres y el periodo de colecho se alarga hasta el infinito. Ayer visité a una niña bastante mayor, de unos 8 años, que duerme con su madre, divorciada, y le he preguntado porqué no dormía en su cuarto. Su respuesta ha sido directa y demoledora: "Porque tengo mamitis". ¡Ooooolé!

P.S. Hay otro tipo de mamitis  pero solo afecta a las vacas y puede llegar a causar pérdidas económicas a los ganaderos ¿ A que no lo sabían?

martes, 21 de septiembre de 2010

Melatonina para que los niños duerman

Un niño que no duerme suele ser un martirio para los padres aunque la causa más frecuente  (25-30%) de insomnio entre los 6 meses y los 5 años esta provocado por hábitos incorrectos. Siempre he dicho que el tema del sueño y los métodos recomendados para que vástago descanse -siempre lo hace pero no cuando los padres lo desean- ha provocado dos "Españas enfrentadas" por especialistas catalanes. A veces, los pediatras asediados por las ansiedades, llantos, quejas y súplicas de los padres hemos sucumbido a la presión y hemos recetado algún medicamento al para su descanso. Esto se acabó: ha llegado la ansiada melatonina futura number one de los fármacos de venta sin receta.

La melatonina es una neurohormona producida en el cerebro por la glándula pineal que se sintetiza y libera por la oscuridad, por eso los niveles de melatonina son más altos al acostarse. Desde hace años la melatonina, no comercializada hasta ahora es España, se emplea para tratar el insomnio por cambio de horarios el trabajo, jet lag, y el inicio retrasado del sueño. En Estados Unidos su venta supuso una explosión de locura y, recuerdo en mis viajes a Nueva York, muchas tiendas con los grandes letreros amarillos de reclamo con letras grandes de rotulador fosforito: "tenemos melatonina". Gran parte de su éxito fue, en primer lugar, por sus propiedades exageradas hasta el infinito bajo la estela de la eterna juventud por su acción natural citoprotectora, previniendo los fenómenos de daño y muerte celular y, como consecuencia, actuando como una sustancia antienvejecimiento y, en segundo lugar,  por ser de dispensación libre como un complemento alimentario no regulada por la FDA.

En España la melatonina es una historia de desamor y hasta hace poco era ilegal . Al estar prohibida su venta. la gente la compraba fuera de nuestro país por Internet o Andorra, por ejemplo. Ahora los papis podrán dar 4 gotas (equivalentes a 1mg.) de un producto comercializado en farmacias para que el nene duerma. Sin embargo, seamos justos, equitativos y saludables. Se han usado suplementos de melatonina sintética para una variedad de trastornos  médicos especialmente con los relacionados con el sueño. He aquí una lista:
  • Desfase horario (jet lag)
  • Síndrome de la fase retardada del sueño
  • Alteraciones del sueño en niños con trastornos neuro-psiquiátricos, incluidos el retardo mental, el autismo, los trastornos psiquiátricos, el impedimento visual o la epilepsia.
  • Insomnio en los ancianos
  • Mejoría del sueño en individuos saludables
  • Antioxidante (captación de radicales libres)
  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad
  • Trastorno bipolar (complicaciones con el sueño)
  • Tratamiento contra el cáncer
  • Efectos secundarios de la quimioterapia
  • Reordenamiento del ritmo circadiano (en personas ciegas)
  • Depresión (alteraciones del sueño)
  • Glaucoma
  • Prevención de dolores de cabeza
  • Hipertensión
  • Síndrome de intestino irritable
  • Insomnio (de origen desconocido en personas no ancianas)
  • Enfermedad de Parkinson
  • Trastorno de movimiento periódico de las piernas
  • Sedación preoperatoria / ansiolisis
  • Trastorno del comportamiento del sueño con movimiento rápido del ojo
  • Síndrome de Rett
  • Esquizofrenia (trastornos de sueño)
  • Trastorno afectivo estacional
  • Trastornos convulsivos (niños)
  • Alteraciones del sueño debido a la lesión cerebral de la región pineal
  • Sueño en pacientes con asma
  • Abandono del cigarrillo
  • Apoplejía
  • Discinesia tardía
  • Trombocitopenia (bajo nivel de plaquetas)
  • Protección contra los daños causados por los rayos ultravioleta en la piel
  • Trastorno de sueño por turno de trabajo
La toxicidad de la melatonina es muy baja y, por ello, me temo que su popularidad alcanzará cotas estratosféricas entre padres ansiosos de que su hijo no dé el latazo durante la noche.

jueves, 5 de agosto de 2010

Dolores de crecimiento

En pediatría hay muchos misterios no resueltos y hará falta un Sherlock Holmes avezado para desbrozar misterios tales como: ¿el cólico del lactante es por dolor de barriga? ¿es dolorosa la dentición? ¿cuál será la talla de mi hijo cuando sea adulto? ¿de qué color se le quedarán los ojos? ¿los dolores de crecimiento existen?. Respecto a esta útima duda sabemos lo siguiente: los tienen aproximadamente el 25% al 40% de los niños. Por lo general, ocurren durante dos periodos: en la primera infancia entre los 3 y 5 años de edad y, más tarde, entre los 8 y 12 años.

Es casi seguro que los huesos "no duelen al crecer". Las causas más probables son los dolores y molestias después saltar, trepar, correr en niños activos durante el día o de un día con mucha actividad física.

Los dolores de crecimiento siempre se localizan en zonas musculares y no en las articulaciones. La mayoría de los niños se quejan en la parte delantera de los muslos, en las pantorrillas, o detrás de las rodillas. A menudo aparecen por la tarde o al anochecer antes de acostarse, y la mayoría de las veces el dolor puede despertar a un niño dormido. La intensidad del dolor varía de niño a niño, y en la mayoría no ocurren todos los días.

Uno de los síntomas más tranquilizadores es que el dolor no aumenta a la presión,el niño no señala un punto fijo sino una zona, cambia de lugar, desaparece espontáneamente, no produce cojera y, si ocurre por la noche, el niño se levanta como si nada hubiera ocurrido. Además "se sienten mejor" después de unos abrazos, mimos o un masajito suave.

Los dolores de crecimiento son lo que los médicos llamamos un diagnóstico por exclusión, o lo que es lo mismo, no hay síntomas evidentes de otros trastornos o enfermedades. Es muy raro que se necesiten practicar análisis o radiografías. Lo único que tengo que vigilar como pediatra es que un dolor localizado que despierte por la noche se trate de un osteoma osteoide, tumor óseo benigno del niño y adolescente.

Otra entidad curiosa es el Síndrome de las Piernas Inquietas (SIP), perfectamente descrito en el adulto a partir de los 20 años afectando hasta un 40% de ellos. Un estudio reciente refería que un 17% de los niños podían tener este síndrome caracterizado por sensaciones desagradables en los miembros inferiores, generalmente acompañado por una necesidad urgente de mover las piernas: también puede ocurrir en los brazos y en otras partes del cuerpo. La mayoría de los episodios ocurren en reposo y empeoran con la inactividad -el paciente no puede iniciar el sueño porque debe cambiar de postura continuamente.

martes, 27 de julio de 2010

Dormir con los padres, desastre veraniego

Con la llegada de las vacaciones - ya se están casi acabando ¡sólo queda un mes!- las rutinas y los hábitos se rompen con una facilidad pasmosa. Un hito importante para muchos padres es la heroicidad de conseguir que un niño de más de dos años duerma en su cama y en su propio dormitorio. No me meto, para no salir trasquilado, en la manera cómo han de hacerlo para que se duerma en su cama.

Después de haber conseguido el descanso nocturno y reparador de dormir la pareja sola en su dormitorio y el piltrafilla en el destinado para él la noche puede convertirse de nuevo en un infierno al romperse los débiles habitos durante un corto periodo estival. Sucede que muchas parejas van a veranear a un hotel o a un apartamento compartido con amigos o familiares. Al no haber suficiente espacio vital en piltrafilla ha de dormir en una cama supletoria al lado de los padres o, por lo menos, en la misma habitación. Ahí se fragua el desastre, el piltrafilla ha conseguido sin saber cómo ni porqué dormir al lado de sus padres bien acompañado. ¡Chollo para el nene! y los pobres padres, ignorantes no saben lo que les espera a la vuelta a casa.

El piltrafilla que ha dormido de coña acompañado de sus padres al volver a su hogar y al intentar meterlo en su cama -cosa que hacía antes de irse de veraneo- se niega en redondo y arma la de dios es cristo para seguir durmiendo con los padres. No quiere dormir solo en su habitación.

Para prevenir una situación tan penosa y guerrera se le ha de repetir al piltrafilla cada día la misma cantinela: "Cuando volvamos a casa irás a dormir a tu cuarto como hacías antes". Los padres, asombrados, me preguntan. "¿Eso es capaz de entenderlo?" y yo les respondo: " por supuesto, es más listo de lo que ustedes creen", pero les insisto en cómo han de decir la frase "irás a dormir a tu cuarto" en vez de "¿querrás volver a dormir en tu cuarto?". La diferencia entre las dos frases es abismal. ¿La captan?

jueves, 8 de julio de 2010

Los adolescentes tendrían que llegar una hora más tarde a la escuela

Pobrecillos; se duermen por la mañana porque son unos noctámbulos de tomo y lomo y en la escuela no rinden piensan los padres o muchos médicos. Pues ¡oh sorpresa! quizás es verdad que tengan que entrar más tarde en la escuela. En un editorial publicado el 7 de julio (Arch Pediatr & Adol Med 2010; 164: 676 - 677) titulado School start and sleepy teens razona que cada vez hay más evidencias de que en los adolescentes su ritmo biológico de sueño cambia de tal forma que la hora de estar más despejados es hacia las 11 pm y su hora natural de levantarse sería a las 8 am. ¿Qué ocurre ahora? Las escuelas en EEUU empiezan a la 8 am o antes y para llegar a la hora muchos estudiantes requieren entre 75-90 minutos de transporte y, por tanto, han de levantarse y desayunar entre las ¡5:45 am y las 6:30 am!. Increíble, pavoroso. Sabido es que cenan mucho más pronto que nosotros y también se tumban en el catre hacia las 9-10 pm pero si tenemos en cuenta ese cambio fisiológico que tienen los adolescentes -síndrome de la fase del sueño retrasada (SFSR) (en inglés delayed sleep-phase syndrome, DSPS)- se van a dormir cundo están más despejados y su rendimiento escolar es inferior al deseado.

Algunos expertos en sueño recomiendan un replanteamiento de la entrada a clases de los adolescentes en el sentido de que sea una o dos horas más tardía que en la actualidad. Una medida tan aparentemente simple como retrasar una hora la entrada a la escuela es de un complejidad tremenda dependiendo del entorno en el que se viva. En una población pequeña o rural probablemente sería fácil de implementar pero en una gran ciudad el coste del transporte a diferentes horarios, la reorganización de la vida familiar y otros factores hacen casi imposible que se pueda tomar una medida de este calibre.